Hasta el fin
La palabra del joven profesional y Secretario General de la Juventud del Partido Revolucionario Democrático y candidato a la Presidencia de la República por el P.R.D., Martín Torrijos Espino, en el sentido de cuestionar las partidas discrecionales y el déficit del sistema educativo del país son críticas que militan sobre puntos débiles del sistema estatal panameño; es decir, de todo el esquema de organización política de la República. Mantener la unidad del P.R.D. es básico para el candidato de la praxis concreta, Martín Moisés Torrijos Espino continúe exhibiendo a propios y extraños sus dotes de candidato acorde con un nuevo milenio que no admite ni mentalidades oligárquicas ni populismos superados.
El país no necesita personas que miren y se orientan hacia el pasado, como aquella especie de mediocridad social que señala el inmortal José Ingenieros cuando indica: "... miran siempre al pasado, como su tuvieran los ojos en la nuca...". La reacción de los doctores Thalassinos y Pérez Balladares ante los señalamientos del candidato Torrijos Espino, no hacen honor a su temperamento democrático; no comprenden a Ingenieros cuando señala: "Variar es ser alguien, diferenciarse es tener un carácter propio, un penacho, grande o pequeño: emblema al fin de que no se vive como simple reflejo de los demás" (Ver El Hombre Mediocre, pág. 48, José Ingenieros. Editorial Losada, Buenos Aires, 1982).
Martín Torrijos Espino tiene la juventud necesaria para entender al joven Sigma Lambda y al joven lumpen-proletario; tiene la juventud necesaria para entender a los chicos ye-ye y a la juventud raka taka; él puede entender al futuro, pues Martín es la juventud y a ésta pertenece el futuro. "La energía es virtud juvenil; quien no la adquiere precozmente muere sin ella. Sólo la juventud tiene la mente plástica para abarcar el panorama de la vida y el brazo elástico para vencer las resistencias ancestrales", (José Ingenieros, Las Fuerzas Morales. Editorial Losada, Buenos Aires, 1976). Es por lo anterior que recomendamos a Martín Torrijos Espino, porque la realidad global exige una mente plástica y un brazo elástico. El candidato Torrijos Espino parece superar el discurso sustentado en las promesas incumplibles por imposibles. El país necesita que la propuesta presidenciable sea coherente, sea cierta, sea posible y casualmente las características básicas de Torrijos Espino es que ha renunciado a cualquier visión demagógica del hecho político.
Al entrar al nuevo milenio el país panameño recibe el fruto de sus entrañas al adquirir el Canal y al mismo tiempo, recibe una responsabilidad internacional que no admite populismos, y que permitirá a toda la nación superar el cuasi nacionalismo y la escatología canalera, para enrumbarnos hacia derroteros que nos permitan la competitividad ante el mundo globalizado y la super tecnología de punta. No podemos seguir viviendo lo que Carmen Quintero ha llamado Capitalismo sin Desarrollo, (Ver impresora Siglo XXI, Panamá, 1980). Martín es un joven que ingresa a la vida política después de la guerra fría. Se inscribió en el P.R.D. en 1993; su educación en un país del primer mundo (la primera potencia tecnológica de la Historia) coincidió con el boom de la PC. En mis tiempos cuando los jóvenes hablábamos de los PC nos referíamos a los partidos comunistas; hoy, al usar esta sigla, los jóvenes se refieren a la personal computer, y Martín pertenece a esa generación, es decir, al presente con visión del futuro. El país panameño irrumpe al nuevo milenio en el marco de transformaciones propias dado el slogan "pro mundi beneficio" proclamado en uno de nuestros símbolos patrios. La dolarización continental propuesta por Carlos Menem y el Area del Libre Comercio de Las Américas (ALCA) son sólo dos de los factores que deberían impulsarnos a escoger a un presidente y un partido con los suficientes cuadros técnicos y profesionales para adentrarnos a la nueva realidad mundial; es el momento de adentrarse en esta realidad y dominarla en favor de las mayorías nacionales.
"Con Martín hasta el fin", es decir, hasta lograr manejar el país por el rumbo de modernidad que el nuevo siglo requiere. Nuestro pueblo duda de las privatizaciones efectuadas por el gobierno del P.R.D., las cuales fueron la puesta en marcha del Plan Ford elaborado por el gobierno arnulfista impuesto por la invasión.
José Ingenieros nos dice: "La juventud cuando duda, rectifica su marcha y sigue adelante; la vejez, incapaz de vencer obstáculos, desiste y vuelve atrás" (Op. Cit., Las Fuerzas Morales, pág. 49). Los panameños y su juventud en particular, tienen dudas; sólo un presidente joven podrá rectificar y seguir adelante en la globalización y apertura económica sin desistir ni echar marcha atrás en la desburocratización y liberación de la economía y el Estado. El fin es el bienestar basado en un desarrollo sostenible. Con Martín podemos caminar hacia tal fin; por eso: "con Martín hasta el fin".
El país no necesita personas que miren y se orientan hacia el pasado, como aquella especie de mediocridad social que señala el inmortal José Ingenieros cuando indica: "... miran siempre al pasado, como su tuvieran los ojos en la nuca...". La reacción de los doctores Thalassinos y Pérez Balladares ante los señalamientos del candidato Torrijos Espino, no hacen honor a su temperamento democrático; no comprenden a Ingenieros cuando señala: "Variar es ser alguien, diferenciarse es tener un carácter propio, un penacho, grande o pequeño: emblema al fin de que no se vive como simple reflejo de los demás" (Ver El Hombre Mediocre, pág. 48, José Ingenieros. Editorial Losada, Buenos Aires, 1982).
Martín Torrijos Espino tiene la juventud necesaria para entender al joven Sigma Lambda y al joven lumpen-proletario; tiene la juventud necesaria para entender a los chicos ye-ye y a la juventud raka taka; él puede entender al futuro, pues Martín es la juventud y a ésta pertenece el futuro. "La energía es virtud juvenil; quien no la adquiere precozmente muere sin ella. Sólo la juventud tiene la mente plástica para abarcar el panorama de la vida y el brazo elástico para vencer las resistencias ancestrales", (José Ingenieros, Las Fuerzas Morales. Editorial Losada, Buenos Aires, 1976). Es por lo anterior que recomendamos a Martín Torrijos Espino, porque la realidad global exige una mente plástica y un brazo elástico. El candidato Torrijos Espino parece superar el discurso sustentado en las promesas incumplibles por imposibles. El país necesita que la propuesta presidenciable sea coherente, sea cierta, sea posible y casualmente las características básicas de Torrijos Espino es que ha renunciado a cualquier visión demagógica del hecho político.
Al entrar al nuevo milenio el país panameño recibe el fruto de sus entrañas al adquirir el Canal y al mismo tiempo, recibe una responsabilidad internacional que no admite populismos, y que permitirá a toda la nación superar el cuasi nacionalismo y la escatología canalera, para enrumbarnos hacia derroteros que nos permitan la competitividad ante el mundo globalizado y la super tecnología de punta. No podemos seguir viviendo lo que Carmen Quintero ha llamado Capitalismo sin Desarrollo, (Ver impresora Siglo XXI, Panamá, 1980). Martín es un joven que ingresa a la vida política después de la guerra fría. Se inscribió en el P.R.D. en 1993; su educación en un país del primer mundo (la primera potencia tecnológica de la Historia) coincidió con el boom de la PC. En mis tiempos cuando los jóvenes hablábamos de los PC nos referíamos a los partidos comunistas; hoy, al usar esta sigla, los jóvenes se refieren a la personal computer, y Martín pertenece a esa generación, es decir, al presente con visión del futuro. El país panameño irrumpe al nuevo milenio en el marco de transformaciones propias dado el slogan "pro mundi beneficio" proclamado en uno de nuestros símbolos patrios. La dolarización continental propuesta por Carlos Menem y el Area del Libre Comercio de Las Américas (ALCA) son sólo dos de los factores que deberían impulsarnos a escoger a un presidente y un partido con los suficientes cuadros técnicos y profesionales para adentrarnos a la nueva realidad mundial; es el momento de adentrarse en esta realidad y dominarla en favor de las mayorías nacionales.
"Con Martín hasta el fin", es decir, hasta lograr manejar el país por el rumbo de modernidad que el nuevo siglo requiere. Nuestro pueblo duda de las privatizaciones efectuadas por el gobierno del P.R.D., las cuales fueron la puesta en marcha del Plan Ford elaborado por el gobierno arnulfista impuesto por la invasión.
José Ingenieros nos dice: "La juventud cuando duda, rectifica su marcha y sigue adelante; la vejez, incapaz de vencer obstáculos, desiste y vuelve atrás" (Op. Cit., Las Fuerzas Morales, pág. 49). Los panameños y su juventud en particular, tienen dudas; sólo un presidente joven podrá rectificar y seguir adelante en la globalización y apertura económica sin desistir ni echar marcha atrás en la desburocratización y liberación de la economía y el Estado. El fin es el bienestar basado en un desarrollo sostenible. Con Martín podemos caminar hacia tal fin; por eso: "con Martín hasta el fin".