Hay que continuar la lucha
Luego del triunfo arrollador de la alianza "Unión por Panamá" sobre las huestes perredistas el dos de mayo del presente año, gracias al respaldo unánime de un pueblo cansado de tantos desafueros, hemos observado a un partido triunfador inactivo, soportando, sin protestar, toda clase de presiones que el gobierno de Pérez Balladares viene ejecutando con el propósito de restarle gobernabilidad al nuevo régimen; una "Unión por Panamá" que ha debido seguir organizada para hacerle la pelea a un colectivo político que pretende gobernar más allá del primero de septiembre; que aprovechándose de una mayoría en la Asamblea Legislativa, se ha dado a la tarea, en sus últimos días de gobierno, de aprobar leyes dañinas a los intereses del país.
Nos preocupa mucho la inactividad de "Unión por Panamá" en estos momentos de una transición en que hay que poner muy en claro muchas cosas de gran trascendencia para la nación; cuando los panameños reclaman que todo debe estar en regla cuando se inicie la administración de Mireya Moscoso.
El triunfo del dos de mayo no era todo lo que el pueblo esperaba. Ahora es necesario organizar un gobierno que sea capaz de contrarrestar la negativa labor perredista; de buscar los medios para hacerlo desaparecer del panorama político; un gobierno que se ha comprometido con las legítimas aspiraciones de la República y para cumplir, debe llegar hasta las últimas consecuencias y de ser necesario hasta una Constituyente.
Hoy más que nunca el pueblo que dio el triunfo a "Unión por Panamá" debe estar más unido y organizado para enfrentarse a los retos del futuro; para demostrar ante la faz de la nación que sólo la unión hace la fuerza; que a partir del primero de septiembre habrá savia nueva en el seno de la Asamblea Legislativa que ha de contribuir a mejorar la imagen de ese poder del Estado que hemos venido cuestionando, permanentemente, debido a la falta de honestidad, respeto y cumplimiento al deber de muchos legisladores que sólo se han preocupado por su bienestar personal, por las ambiciones de poder político y económico y han sido instrumento para debilitar la democracia, la libertad y la justicia social a través de leyes que han hecho mucho daño a la nación.
La Patria nueva que todos los panameños conscientes deseamos, necesita de legisladores dignos de llevar el nombre de "Padres de la Patria", de hombres que se eleven por encima de los intereses partidistas y con firme independencia de criterio, contribuyan a que la Nación, hoy en crisis, se enrrumbe por caminos de prosperidad, bienestar y de dignidad nacional.
Nos preocupa mucho la inactividad de "Unión por Panamá" en estos momentos de una transición en que hay que poner muy en claro muchas cosas de gran trascendencia para la nación; cuando los panameños reclaman que todo debe estar en regla cuando se inicie la administración de Mireya Moscoso.
El triunfo del dos de mayo no era todo lo que el pueblo esperaba. Ahora es necesario organizar un gobierno que sea capaz de contrarrestar la negativa labor perredista; de buscar los medios para hacerlo desaparecer del panorama político; un gobierno que se ha comprometido con las legítimas aspiraciones de la República y para cumplir, debe llegar hasta las últimas consecuencias y de ser necesario hasta una Constituyente.
Hoy más que nunca el pueblo que dio el triunfo a "Unión por Panamá" debe estar más unido y organizado para enfrentarse a los retos del futuro; para demostrar ante la faz de la nación que sólo la unión hace la fuerza; que a partir del primero de septiembre habrá savia nueva en el seno de la Asamblea Legislativa que ha de contribuir a mejorar la imagen de ese poder del Estado que hemos venido cuestionando, permanentemente, debido a la falta de honestidad, respeto y cumplimiento al deber de muchos legisladores que sólo se han preocupado por su bienestar personal, por las ambiciones de poder político y económico y han sido instrumento para debilitar la democracia, la libertad y la justicia social a través de leyes que han hecho mucho daño a la nación.
La Patria nueva que todos los panameños conscientes deseamos, necesita de legisladores dignos de llevar el nombre de "Padres de la Patria", de hombres que se eleven por encima de los intereses partidistas y con firme independencia de criterio, contribuyan a que la Nación, hoy en crisis, se enrrumbe por caminos de prosperidad, bienestar y de dignidad nacional.