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Hechos que nos importan


Nos exaspera observar que demasiadas personas están prestas a criticar a la presidenta Moscoso, con razón o sin ella, sin brindarle el tradicional compás de espera en sus primeros 20 días de gestión. Nosotros hemos insinuado algunas críticas, más bien sugerencias, de la manera más sutil. Nos parece que no se puede ignorar el hecho cierto de que su antecesor le dejó un estado de cosas financieramente malparado.
Sin duda hay cosas que suceden que los ciudadanos debemos observar y analizar de manera cabal aunque se presenten agolpadamente. Los nombramientos de Contralor y director de la CBS, el discurso de la presidenta Moscoso ante la ONU, nuestras relaciones con Estados Unidos, y el posible hallazgo de los restos del Rev. Héctor Gallegos, para citar unas pocas.
Opinamos que el discurso de Mireya en la ONU fue acertado. Discrepamos de los que sostienen que debió ser mucho más directo y entrar en mayores detalles acerca del saneamiento de los terrenos nacionales que fueron contaminados por los militares gringos. La presente administración ha señalado que quiere estudiar el tema de manera profesional y técnica para hacer las gestiones que el caso amerite, sin fanfarria, sin demagogia, actuando de manera digna y justa.
Reiteramos que con el traspaso del canal y las áreas adyacentes, Panamá deja de tener la importancia que antes tenía para Estados Unidos (a pesar de que tenemos el canal). Para ellos no somos más que Honduras, El Salvador, Costa Rica o Belice. Su táctica será ignorarnos. Nuestra postura debe ser de gran dignidad, a tono con nuestra pequeñez y debilidad. Ni más, ni menos. En el momento que acoplemos los elementos sólidos que sustenten nuestro justo reclamo de que Estados Unidos sanee lo que contaminó en nuestra tierra, entonces deberemos presentar nuestro reclamo con entereza, valentía y, sobre todo, dignidad, ante todos los foros que podamos, si el coloso se resiste a cumplir su deber. Opimos que las críticas al discurso de Mireya son extemporáneas e intentos de algunos políticos por salvar cara ante la opinión pública.
A diferencia de los que quieren exaltar desproporcionadamente el papel de Omar en la recuperación del canal y áreas colindantes, nosotros insistimos que sin los mártires de enero de 1964 y la actitud digna del presidente Chiari, no hubiera sido posible el traspaso del canal el último día de este siglo.
Muchos han querido encubrir la violencia criminal de la narcodictadura. Dios ha querido recordarnos de ella de manera sensacional a través de los hallazgos de osamentas en el área de Tocumen que podrían ser restos no sólo de Gallego sino de otros ciudadanos que fueron asesinados durante esa narcodictadura.
Hay tantos detalles que no debemos olvidar acerca de estos descubrimientos (más bien encubrimientos) macabros porque lo exige la verdad histórica y para beneficio de nuestra juventud. Damos gracias a Dios por enviarnos a un Héctor Gallego que hace 28 años dio la clarinada que despertó a los panameños del sopor que les indujo el abuso de los poderosos de turno. Sin importar si se llega a identificar a quiénes pertenecen las osamentas encontradas nos sentimos sumamente agradecidos por el solo hallazgo, ya que todos debemos recordar y asegurarnos de que crímenes similares no vuelvan a ocurrir en nuestro país.
No cabe la menor duda de que lo que algunos ocultan o entierran como minucias, constituyen hechos de enorme importancia para la nación. Para concluir reiteramos que para nosotros los terrenos del antiguo club de golf de Vía Porras continuarán llamándose Parque Gallego.

101 años de Panamá América

 
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