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Hidroeléctricas vs. Equilibrio ambiental


Días atrás, quedó claro que estamos frente a una insuficiencia de energía eléctrica, ya que la demanda superó la oferta. En consecuencia, lo que procede es producir más energía y no consumirla innecesariamente.

Curiosamente, se han levantado varios grupos que se oponen a la creación de más hidroeléctricas, precisamente cuando más las necesitamos. Y uno de estos grupos le exige al Presidente que se comprometa a no dar más concesiones para esta actividad, lo que evidentemente es imposible.

Si la realidad es que hay necesidad de producir más energía eléctrica, la respuesta está en la creación de más hidroeléctricas. Y ello obedece, a que disponemos de mucha agua, a parte de que las hidroeléctricas son más baratas y menos contaminantes que las termoeléctricas.

Si bien se debe pensar en otras energías alternas, nuestra realidad es que no disponemos de otros recursos naturales capaces de sustituir el agua, por lo que son necesarias las hidroeléctricas, pues sin ellas, tendríamos que retrotraernos a la época de las guarichas.

Le corresponde al gobierno, a través de la ANAM, garantizar que el uso y aprovechamiento del agua para hidroeléctricas sea en beneficio de todos los panameños y no sólo de un grupito de inversionistas.

Las comunidades que están en las áreas de incidencia donde se van a instalar las hidroeléctricas, tienen toda la razón para protestar y oponerse a las mismas, en razón de que son afectadas directamente. Entonces, le corresponde a la ANAM ejercer mayor control en cuanto a las medidas de mitigación para la protección y conservación del ambiente. Y también le corresponde al gobierno garantizar que las personas afectadas por las hidroeléctricas, sean reubicadas en mejores condiciones que las que tenían, porque a nadie le gusta que lo saquen de su tierra y lo abandonen a su suerte.

Por otro lado, todos los panameños resentimos el hecho de que la energía eléctrica es muy cara, a pesar de que Panamá aporta la principal materia prima, que es el agua. En consecuencia, el gobierno debe garantizarnos que el uso del agua para las hidroeléctricas sea en beneficio de todos, o de lo contrario y con razón, crecerá el movimiento que se opone a las hidroeléctricas.

101 años de Panamá América

 
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