Hillary: el signo de los tiempos
El Partido Demócrata de Estados Unidos ha tomado la iniciativa y ha lanzado a la campaña por la nominación presidencial de su organización a los que considera sus mejores cuadros. La movida de los demócratas se realiza cuando las encuestas en ese país registran el índice de aprobación más bajo (28 %) a favor de Bush.
El pesimismo abunda entre los republicanos, especialmente tras la aplastante derrota legislativa de dicho partido en noviembre pasado y el creciente desastre de la guerra en Irak. Por su parte, los demócratas se muestran optimistas y han considerado que la coyuntura era ideal para anticipar la campaña, un año antes de comenzar el ciclo formal de elecciones primarias.
Hillary Rodham Clinton, de 59 años, se ha sumado a la carrera presidencial de Estados Unidos (EE.UU.). Es actualmente senadora demócrata en Nueva York, donde ganó su escaño en el 2000 con el 56% de los votos. En noviembre pasado amplió su base electoral al ser ratificada, nuevamente, con el 67%. Tiene, pues, probado apoyo, pero en Nueva York. Y hay que recordar que este estado, considerado uno de los más liberales, no es necesariamente representativo de todo ese país. La gran novedad del momento es la posibilidad de que por primera vez en Estados Unidos podría ser gobernado por una mujer.
Hillary Clinton tiene gancho personal; es abogada, goza de enorme popularidad y el incentivo de ser la primera mujer determinada a ganar. El poder lo conoce desde dentro, pues estuvo ocho años en la Casa Blanca junto a su marido. Hillary tiene el perfil de los tiempos: mediática, popular, calificaciones académicas y altamente competitiva. Aunque su "modernidad" podría hacerla ganar la nominación presidencial entre los demócratas, también podría "desinflar" sus posibilidades para llegar a la Casa Blanca en un país que, en general, posee aún un electorado conservador y atemorizado aún por el terrorismo.
"La educación panameña tiene un déficit de mil maestros y profesores, lo que representa casi un 3%. Y es más que todo en la áreas rurales", añadió.
Sobre los docentes con diplomas y seminarios falsos, Mirna Crespo, directora general de Educación, manifestó que de comprobarse irregularidades, los educadores no podrán optar por ninguna cátedra en las ternas.
Además, otras instancias seguirán procesos legales en contra de ellos.
La funcionaria señaló que detectaron la participación de los educadores en 12 cursos de 250 horas en un año, acción que es físicamente imposible.
En Panamá, hay aproximadamente 38 mil educadores, entre maestros y profesores, para atender una población que supera los 800 mil estudiantes.
El pesimismo abunda entre los republicanos, especialmente tras la aplastante derrota legislativa de dicho partido en noviembre pasado y el creciente desastre de la guerra en Irak. Por su parte, los demócratas se muestran optimistas y han considerado que la coyuntura era ideal para anticipar la campaña, un año antes de comenzar el ciclo formal de elecciones primarias.
Hillary Rodham Clinton, de 59 años, se ha sumado a la carrera presidencial de Estados Unidos (EE.UU.). Es actualmente senadora demócrata en Nueva York, donde ganó su escaño en el 2000 con el 56% de los votos. En noviembre pasado amplió su base electoral al ser ratificada, nuevamente, con el 67%. Tiene, pues, probado apoyo, pero en Nueva York. Y hay que recordar que este estado, considerado uno de los más liberales, no es necesariamente representativo de todo ese país. La gran novedad del momento es la posibilidad de que por primera vez en Estados Unidos podría ser gobernado por una mujer.
Hillary Clinton tiene gancho personal; es abogada, goza de enorme popularidad y el incentivo de ser la primera mujer determinada a ganar. El poder lo conoce desde dentro, pues estuvo ocho años en la Casa Blanca junto a su marido. Hillary tiene el perfil de los tiempos: mediática, popular, calificaciones académicas y altamente competitiva. Aunque su "modernidad" podría hacerla ganar la nominación presidencial entre los demócratas, también podría "desinflar" sus posibilidades para llegar a la Casa Blanca en un país que, en general, posee aún un electorado conservador y atemorizado aún por el terrorismo.
"La educación panameña tiene un déficit de mil maestros y profesores, lo que representa casi un 3%. Y es más que todo en la áreas rurales", añadió.
Sobre los docentes con diplomas y seminarios falsos, Mirna Crespo, directora general de Educación, manifestó que de comprobarse irregularidades, los educadores no podrán optar por ninguna cátedra en las ternas.
Además, otras instancias seguirán procesos legales en contra de ellos.
La funcionaria señaló que detectaron la participación de los educadores en 12 cursos de 250 horas en un año, acción que es físicamente imposible.
En Panamá, hay aproximadamente 38 mil educadores, entre maestros y profesores, para atender una población que supera los 800 mil estudiantes.