¡Honrar honra!
La prensa nacional e internacional nos informa que, un grupo de trabajo formado por representantes de organismos internacionales adelanta un informe sobre los costos, fecha de traslado y alternativas de infraestructura para instalar el "hub" o sede regional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Ciudad del Saber, ubicada en la República de Panamá. Según se dice, el informe en mención deberá estar listo antes del mes de octubre, y participarán los adjuntos de los directores del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el Programa Mundial de Alimentos, el Programa para luchar contra el SIDA y la Oficina de Coordinación de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios.
Todo esto ha sido posible, merced al trabajo tesonero y patriótico desarrollado por nuestro Canciller Samuel Lewis Navarro, con la colaboración indispensable de la Misión panameña acreditada ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, dirigida por el Embajador, Representante Permanente de Panamá, Ricardo Alberto Arias Arias. Se ha anunciado también que aún no se conoce la cifra concreta sobre el número de agencias y personal que se instalarán en el país, pero la oferta de Panamá es amplia en ese sentido: que se instalen todas las agencias y programas de la Naciones Unidas que operan y desarrollan planes para América Latina y el Caribe.
El momento es oportuno para sugerir, respetuosamente, al señor Presidente de la República y al Primer Vicepresidente y Canciller, Martín Torrijos Espino y Samuel Lewis Navarro, respectivamente, el nombre ilustre del Licdo. Aquilino E. Boyd (difunto), ex Embajador, Representante Permanente de Panamá ante la ONU (1962-1976; 1997-1999), para la sede regional de las Naciones Unidas en Panamá. Durante su permanencia en la ONU, el Licdo. Boyd asumió posiciones muy dignas propias de su condición nacionalista y de panameño raizal. Con motivo de los luctuosos sucesos del 9 y 10 de enero de 1964, su voz se hizo sentir con firmeza en la Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, convocado por él, en cuya oportunidad denunció ante el mundo la agresión no provocada, de que era víctima la República de Panamá por el Ejército Estadounidense acantonado en la antigua Zona del Canal. Fue orgullosamente Presidente del Consejo de Seguridad del organismo mundial y promotor principal para que ese Consejo sesionara en la ciudad de Panamá (por segunda vez fuera de la sede de Nueva York) en marzo de 1973. Las deliberaciones del Consejo de Seguridad de la ONU en Panamá, permitieron la internacionalización de la causa panameña y fue muy favorable para la concreción de los Tratados Torrijos-Carter en 1977, lo que permitió a su vez, la "Transferencia del Canal a Panamá" el 31 de diciembre de 1999.
Aquilino E. Boyd fue diputado a la Asamblea Nacional por 16 años; Ministro de Relaciones Exteriores (1956-1958; 1976-1977); Embajador de Panamá en México, en los Estados Unidos de América, en Londres, Inglaterra, en las Naciones Unidas y en la OEA, y como culminación esplendorosa de estas actitudes, diplomático, gran diplomático y político de inspiración y de emoción patriótica, de sentimiento y de pensamiento, de originalidad y de honestidad. Dedicó toda una vida al servicio de la Nación Panameña: una probidad intelectual acrisolada y un juicio siempre certero en sus apreciaciones críticas. Boyd descuella como una de las más altas cumbres del Panamá diplomático nacionalista del siglo XX.
Por todo lo que el Licdo. Aquilino E. Boyd significó para Panamá y las panameñas y panameños, siento tanto honor como satisfacción el sugerir modestamente, devotamente, su nombre al Gobierno del Presidente Torrijos Espino para la futura sede regional de las Naciones Unidas en la Ciudad del Saber. ¡Honrar honra!
(*)El autor es, además, Especialista en Planificación y Administración de la Educación.
Recientemente los comerciantes del Mercado de San Felipe se quejaron porque las instalaciones son muy calurosas.
Todo esto ha sido posible, merced al trabajo tesonero y patriótico desarrollado por nuestro Canciller Samuel Lewis Navarro, con la colaboración indispensable de la Misión panameña acreditada ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, dirigida por el Embajador, Representante Permanente de Panamá, Ricardo Alberto Arias Arias. Se ha anunciado también que aún no se conoce la cifra concreta sobre el número de agencias y personal que se instalarán en el país, pero la oferta de Panamá es amplia en ese sentido: que se instalen todas las agencias y programas de la Naciones Unidas que operan y desarrollan planes para América Latina y el Caribe.
El momento es oportuno para sugerir, respetuosamente, al señor Presidente de la República y al Primer Vicepresidente y Canciller, Martín Torrijos Espino y Samuel Lewis Navarro, respectivamente, el nombre ilustre del Licdo. Aquilino E. Boyd (difunto), ex Embajador, Representante Permanente de Panamá ante la ONU (1962-1976; 1997-1999), para la sede regional de las Naciones Unidas en Panamá. Durante su permanencia en la ONU, el Licdo. Boyd asumió posiciones muy dignas propias de su condición nacionalista y de panameño raizal. Con motivo de los luctuosos sucesos del 9 y 10 de enero de 1964, su voz se hizo sentir con firmeza en la Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, convocado por él, en cuya oportunidad denunció ante el mundo la agresión no provocada, de que era víctima la República de Panamá por el Ejército Estadounidense acantonado en la antigua Zona del Canal. Fue orgullosamente Presidente del Consejo de Seguridad del organismo mundial y promotor principal para que ese Consejo sesionara en la ciudad de Panamá (por segunda vez fuera de la sede de Nueva York) en marzo de 1973. Las deliberaciones del Consejo de Seguridad de la ONU en Panamá, permitieron la internacionalización de la causa panameña y fue muy favorable para la concreción de los Tratados Torrijos-Carter en 1977, lo que permitió a su vez, la "Transferencia del Canal a Panamá" el 31 de diciembre de 1999.
Aquilino E. Boyd fue diputado a la Asamblea Nacional por 16 años; Ministro de Relaciones Exteriores (1956-1958; 1976-1977); Embajador de Panamá en México, en los Estados Unidos de América, en Londres, Inglaterra, en las Naciones Unidas y en la OEA, y como culminación esplendorosa de estas actitudes, diplomático, gran diplomático y político de inspiración y de emoción patriótica, de sentimiento y de pensamiento, de originalidad y de honestidad. Dedicó toda una vida al servicio de la Nación Panameña: una probidad intelectual acrisolada y un juicio siempre certero en sus apreciaciones críticas. Boyd descuella como una de las más altas cumbres del Panamá diplomático nacionalista del siglo XX.
Por todo lo que el Licdo. Aquilino E. Boyd significó para Panamá y las panameñas y panameños, siento tanto honor como satisfacción el sugerir modestamente, devotamente, su nombre al Gobierno del Presidente Torrijos Espino para la futura sede regional de las Naciones Unidas en la Ciudad del Saber. ¡Honrar honra!
(*)El autor es, además, Especialista en Planificación y Administración de la Educación.
Recientemente los comerciantes del Mercado de San Felipe se quejaron porque las instalaciones son muy calurosas.