Hospital Santo Toms, un acierto
Desde su creación por el Dr. Belisario Porras, con la visión de estadista inmejorable, el paso por administraciones científicas y la incorporación del recurso humano más calificado, el Hospital Santo Tomás no había sufrido transformaciones tan importantes estructuralmente, como la adición de edificaciones que alojan en estos momentos, los más sofisticados departamentos, donde laboran personas capaces, amables y dotadas de un sentido humano que nos resistimos a reconocer, cuando solo divulgamos las desavenencias con algunos funcionarios, a quienes el cansancio y muchos veces la impaciencia del paciente, los coloca como incompetentes, groseros y negligentes.
Es impresionante ver cada día cómo las áreas de espera se llenan de personas en procura de los distintos servicios que presta la institución. El acceso a la calidad de una atención médica de alta calificación, no siempre está al alcance de la clase popular, razón por la cual estamos más que obligados a proteger y cooperar con el Hospital Santo Tomás. Las pocas veces que he tenido la suerte de ser atendido allí, he podido comprobar por percepción propia, el profesionalismo con que su personal trata de cumplir sus funciones. Cuando las prestaciones están en manos de médicos. funcionarios técnicos, o administrativos, el esmero en hacer las cosas bien es visible.
Referirse al personal médico es admitir que el Hospital Santo Tomás sigue siendo la Escuela para los egresados de las facultades de medicina, nacionales y foráneas. Por ello contamos con excelentes galenos, cuya formación final ha pasado por ese filtro de sabiduría y de investigación. Hoy día funciona bajo el amparo de un Patronato, lo cual a mi juicio es un gran acierto, |no solo por el distanciamiento de su gestión, de los entretenimientos políticos, sino también por la estabilidad de su personal. Si parte de sus especialistas también laboran en centros de salud particulares, donde sus servicios son bien retribuidos, pienso que se nos presentan valiosas oportunidades de incrementar sus ingresos, mediante la auto-gestión, reinstalando salas para aprovechar el recurso humano médico, técnico y auxiliar, ofreciendo a menor costo y con incentivo al personal, lo que otros centros tienen a precios incosteables para muchos.
Solicitar la donación del edificio de la Embajada "USA", acondicionar Salas de cirugía, consultas, hospitalización pagada, laboratorios y adquirir equipos de última generación tecnológica, permitiría el cobro a quienes no pudiendo pagar los servicios en sofisticados hospitales particulares, pudieran convertirse en usuarios de un centro con especialistas, personal calificado y con la seguridad de una atención que devolverá la salud, que es lo más deseado por el ser humano. Los inevitables conflictos con el personal o con los usuarios, no logran mermar en forma alguna el prestigio bien ganado por tanto tiempo, por lo que sigue siendo el Hospital Santo Tomás, un acierto.
Los comensales deben entender que las fondas como pequeñas empresas, no tienen la obligación de mantener los precios, es por ello que han utilizado otras estrategias, explicó Acosta.
Para Melvin Rojas, administrador de la fonda Melcis, ubicada en avenida Perú, el aumento de este producto lo ha obligado a disminuir la porción de arroz por plato, en vez de subirle el precio a la comida.
"Prefiero mantener los precios y bajar la cantidad de arroz, para no perder clientes", dijo Rojas.
El quintal de arroz en estos momentos es comprado por los comerciantes en 44 balboas, gastando en la quincena hasta 7 quintales, o sea, unas 700 libras.
Unos 50 mil quintales de arroz blanco pilado y empacado podrían ingresar al país, luego que el ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, presente está moción ante el Consejo de Gabinete, a petición del director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Gonzalo Cambefort.
La libra de arroz en estos momentos se encuentra a 0.50 centésimos, mientras que las 5 libras se venden en los supermercados entre B/.2.25 y Bl. 2.75.
En las fondas por día cocinan entre unas 40 a 50 libras de este grano, que se sirve generalmente con frijoles (lentejas, porotos, arvejas), carne (res, pollo, cerdo y pescado), acompañado de tajadas, ensaladas o macarrones.
El precio de la comida popular en estos lugares varía entre B/.1.60 hasta B/.3.00.
Luis Panilo: "Hay que buscar las fondas más económicas, no todas han subido el precio, yo compro comida entre los B/.1.50 a B/.1.75, y siempre viene lenteja y pollo".
Luis Romero: "Tengo tres años de estar administrando una fonda y sí hemos tenido que variar los precios de las comidas completas, porque el arroz está demasiado caro".
Melvin Rojas: "El arroz está muy caro, hasta comprarlo por quintal sale caro, ahora pago 4 balboas más de lo acostumbrado, eso perjudica a mi negocio en la fonda".
Yaritza Romero: "Pocas veces voy a comer a las fondas, prefiero traer mi propia comida, pero yo creo que los precios están un poco cómodos, aun con el aumento del arroz".
Osvaldo Vargas: "Siempre como en fonda y sí he notado que la cantidad de arroz en el plato ha disminuido, pero los precios no han subido mucho, en esta área".
Hans Hipólito: "Todos los días como en fondas por mi trabajo, pero siempre veo que es la misma cantidad, además el precio de la comida no ha subido".
Es impresionante ver cada día cómo las áreas de espera se llenan de personas en procura de los distintos servicios que presta la institución. El acceso a la calidad de una atención médica de alta calificación, no siempre está al alcance de la clase popular, razón por la cual estamos más que obligados a proteger y cooperar con el Hospital Santo Tomás. Las pocas veces que he tenido la suerte de ser atendido allí, he podido comprobar por percepción propia, el profesionalismo con que su personal trata de cumplir sus funciones. Cuando las prestaciones están en manos de médicos. funcionarios técnicos, o administrativos, el esmero en hacer las cosas bien es visible.
Referirse al personal médico es admitir que el Hospital Santo Tomás sigue siendo la Escuela para los egresados de las facultades de medicina, nacionales y foráneas. Por ello contamos con excelentes galenos, cuya formación final ha pasado por ese filtro de sabiduría y de investigación. Hoy día funciona bajo el amparo de un Patronato, lo cual a mi juicio es un gran acierto, |no solo por el distanciamiento de su gestión, de los entretenimientos políticos, sino también por la estabilidad de su personal. Si parte de sus especialistas también laboran en centros de salud particulares, donde sus servicios son bien retribuidos, pienso que se nos presentan valiosas oportunidades de incrementar sus ingresos, mediante la auto-gestión, reinstalando salas para aprovechar el recurso humano médico, técnico y auxiliar, ofreciendo a menor costo y con incentivo al personal, lo que otros centros tienen a precios incosteables para muchos.
Solicitar la donación del edificio de la Embajada "USA", acondicionar Salas de cirugía, consultas, hospitalización pagada, laboratorios y adquirir equipos de última generación tecnológica, permitiría el cobro a quienes no pudiendo pagar los servicios en sofisticados hospitales particulares, pudieran convertirse en usuarios de un centro con especialistas, personal calificado y con la seguridad de una atención que devolverá la salud, que es lo más deseado por el ser humano. Los inevitables conflictos con el personal o con los usuarios, no logran mermar en forma alguna el prestigio bien ganado por tanto tiempo, por lo que sigue siendo el Hospital Santo Tomás, un acierto.
Los comensales deben entender que las fondas como pequeñas empresas, no tienen la obligación de mantener los precios, es por ello que han utilizado otras estrategias, explicó Acosta.
Para Melvin Rojas, administrador de la fonda Melcis, ubicada en avenida Perú, el aumento de este producto lo ha obligado a disminuir la porción de arroz por plato, en vez de subirle el precio a la comida.
"Prefiero mantener los precios y bajar la cantidad de arroz, para no perder clientes", dijo Rojas.
El quintal de arroz en estos momentos es comprado por los comerciantes en 44 balboas, gastando en la quincena hasta 7 quintales, o sea, unas 700 libras.
Unos 50 mil quintales de arroz blanco pilado y empacado podrían ingresar al país, luego que el ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, presente está moción ante el Consejo de Gabinete, a petición del director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Gonzalo Cambefort.
La libra de arroz en estos momentos se encuentra a 0.50 centésimos, mientras que las 5 libras se venden en los supermercados entre B/.2.25 y Bl. 2.75.
En las fondas por día cocinan entre unas 40 a 50 libras de este grano, que se sirve generalmente con frijoles (lentejas, porotos, arvejas), carne (res, pollo, cerdo y pescado), acompañado de tajadas, ensaladas o macarrones.
El precio de la comida popular en estos lugares varía entre B/.1.60 hasta B/.3.00.
Luis Panilo: "Hay que buscar las fondas más económicas, no todas han subido el precio, yo compro comida entre los B/.1.50 a B/.1.75, y siempre viene lenteja y pollo".
Luis Romero: "Tengo tres años de estar administrando una fonda y sí hemos tenido que variar los precios de las comidas completas, porque el arroz está demasiado caro".
Melvin Rojas: "El arroz está muy caro, hasta comprarlo por quintal sale caro, ahora pago 4 balboas más de lo acostumbrado, eso perjudica a mi negocio en la fonda".
Yaritza Romero: "Pocas veces voy a comer a las fondas, prefiero traer mi propia comida, pero yo creo que los precios están un poco cómodos, aun con el aumento del arroz".
Osvaldo Vargas: "Siempre como en fonda y sí he notado que la cantidad de arroz en el plato ha disminuido, pero los precios no han subido mucho, en esta área".
Hans Hipólito: "Todos los días como en fondas por mi trabajo, pero siempre veo que es la misma cantidad, además el precio de la comida no ha subido".