huele a hambre
Desde hace tiempo, nosotros apoyamos los conceptos fundamentales de los Tratados de Libre Comercio (TLC). Estuvimos de acuerdo en que importar productos de otros países sin los aranceles existentes obtendríamos productos mucho más baratos y que la población panameña se beneficiaría con una canasta básica alimentaria más accesible.
Podemos mencionar que el costo de producción de arroz nacional en la actualidad es de B/ 0.40, pero al importar el grano nos costaría B/ 0.20. Por tal motivo, muchos países han tomado la opción de abandonar paulatinamente su producción agrícola, y Panamá siguiendo el ejemplo; ha bajado su producción de arroz, maíz y sorgo a límites sensitivos.
Este efecto internacional del comportamiento de los TLC ha sido prácticamente un fracaso debido a que la economía global no va acorde con la realidad actual.
El alza sistemática del precio del petróleo ha generado que las importaciones de todos los productos que se les liberaron sus aranceles en beneficio de la población de estos países, se hayan incrementado exorbitantemente. ¿Cómo se afectaron los países que ya han suscritos TLC? Ajustando los fletes de transportación de estos rubros.
Ahora, estos mismos países que han abandonado su producción agrícola como lo hemos mencionado anteriormente, están pasando por grandes problemas de producción de alimentos.
La crisis es internacional y las medidas tomadas por casi todos los países productores de granos y demás insumos agrícolas han declarado con carácter de urgencia notoria retomar la producción agrícola y sus gobiernos ofrecer subsidios inmediatos para reactivar la producción.
Ojalá que para nuestro bello país nunca corra con la triste suerte de países que han estallado en violencia extrema, empujados por el hambre.
Panamá tiene excelentes agricultores y si les damos un verdadero apoyo, nunca pasaremos hambre y miseria. Pero un apoyo sin condiciones y sin minimizar la dignidad del hombre que trabaja día a día por un bienestar sostenible para nosotros y el mundo.