default

IDAAN: caballito de campaña


Es decepcionante, por decir lo menos, que luego del compromiso hecho en campaña por el actual gobierno en el sentido de que no privatizaría el IDAAN, que fue "caballito de batalla" ayudándolos a obtener los votos que los llevó al poder (para entonces ya el pueblo se encontraba totalmente opuesto a cualquier tipo de privatización después de las negativas experiencias a las que nos sometió el gobierno anterior), éste olvide esa promesa y se declara totalmente incapaz de dar soluciones distintas a las que se ofrecían en aquellos momentos y que el país rechazó. Ahora han decidido llevar a cabo una serie de concesiones (la misma jeringa con distinto pitongo), como si no hubieran alternativas más inteligentes y creativas. Creo que si dentro del equipo del gobierno no hay capacidad para proponer soluciones que no lesionen al país, así como a los sectores más golpeados, entonces no merecen ser tomados en cuenta para futuros torneos electorales.
Cualquier esquema de privatización que se aplique traerá como resultado el encarecimiento y empobrecimiento del servicio, y para muestra sólo basta tomar las empresas de servicio público privatizadas, en las cuales el servicio ha encarecido llegando a niveles del 400% de incremento en los precios al consumidor, mientras tanto, la calidad del servicio sigue siendo cuestionable.
En tal sentido, escuchamos a diario al público quejarse y reclamar sobre llamadas al exterior que no han realizado, líneas fuera de servicio, artefactos electrodomésticos afectados por los apagones, calles oscuras porque no se reemplazan las luminarias, a pesar de que es obligación de las empresas distribuidoras de energía; largas e intempestivas sesiones de apagones, empresas sin energía eléctrica sin previo aviso (en mi caso, la energía eléctrica ha sido interrumpida por tres ocasiones durante el mismo día) hasta realizar instalaciones y conexiones sin cumplir con los requisitos que dictan las normas y códigos eléctricos pertinentes, según reporte de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura. A todo esto, no nos parece observar acciones concretas o efectivas de parte del "Ente" y mucho menos de las propias empresas, que, se suponía, nos transportarían al primer mundo.
Sabemos sobre las dificultades que enfrenta el IDAAN, al punto de que no es sujeto de crédito, es decir, no posee capacidad de endeudamiento para lograr actualizarse. Entre las dificultades están: a) El cobro deficiente: se requiere una justa pero firme política de cobros de saldos morosos y cuentas malas. b) El alto volumen de pérdidas que posee el sistema: provocando el desperdicio de agua potable con el consiguiente costo. c)La ausencia de suficiente cantidad de medidores que permitan contabilizar el consumo de cada usuario: un gran número de clientes no posee medidores aplicando cuentas fijas que son inferiores al consumo real. d) Detección de fugas y de conexiones ilegales e) Una adecuada campaña de concienciación a la población en cuanto a la racionalización del consumo y despilfarro del vital líquido.
Superar estas anomalías sería de prioridad para el despegue de la institución. Ello supondría restaurarle la salud financiera al grado necesario para hacerla sujeto de crédito. Estas mejoras conllevarían al incremento de los fondos por ahorro y por recaudación.
Obtener los recursos económicos para realizar dichas mejoras parece ser el impedimento. Sin embargo preguntamos: ¿Sería un mal negocio obtenerlos del Fondo Fiduciario? ¿No podría el IDAAN obtener de este fondo un préstamo a intereses y plazo razonables para mejorar su situación y recuperarse, con lo cual le sería completamente factible cancelar al Fondo Fiduciario el préstamo y sus intereses? ¿Valdrá la pena hacer esto por el bienestar del pueblo? Estamos totalmente seguros de que financieramente es factible. Este proyecto debidamente formulado sería aprobado tanto por la población como la Asamblea Legislativa (gobierno y oposición.) Más aún, este es el proyecto perfecto para el empleo del llamado Fondo Fiduciario para el desarrollo, (el subrayado es nuestro) por el alto impacto social y económico, ya que el fondo sería fortalecido con el retorno del capital e intereses. Tendría beneficios adicionales, como no incrementar la deuda externa y no se perdería la institución que tanta responsabilidad y proyección social le compete. Claro haría falta también confianza en sí mismos y no en la interpretación literal de las pautas tipo" IFIS", sobre todo, gran dosis de voluntad y deseos de trabajar por los verdaderos intereses del país y de los más necesitados.
Ojalá que las altas autoridades del Ejecutivo, los directivos de la institución y el Concejo de Gabinete recuperen la memoria y hagan bueno su compromiso de campaña y trabajen alternativas como las que aquí expongo, pues estoy seguro de que sí existen posibilidades dignas. Por el contrario, de continuar el gobierno con su desacertada, impopular y poco creativa "solución", concluiríamos en pedir que el que quiera probar el agua de Panamá que lo haga ahora, porque se acaba.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América