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Identidad en peligro


La identidad es un concepto lógico, pero también es aplicable a lo cultural y lo social. Cuando factores internos o externos intervienen alterando o cambiando esa estructura, podemos decir que está en peligro esa identidad.

Con tan sólo asomarnos a nuestro entorno natural y social, nos llegamos a percatar del hecho que Panamá se ve amenazado por un cúmulo de situaciones y de factores que están condicionando la pérdida de nuestra identidad nacional.

Ese asunto lo podemos detectar en cosas como, por ejemplo, el irrespeto a nuestro entorno natural: las constantes arremetidas contra nuestros bosques, praderas y llanuras en nuestro territorio; así como las reiteradas agresiones contra la rica y extraordinaria fauna representada por animales de muchas y variadas especies y que, en su conjunto, sobrepasan el conjunto de todas las especies de Norteamérica.

Se llama aquí la atención de los lectores sobre la necesidad de saber y estar al tanto de que la idea de identidad nacional no es una metáfora ni un artilugio alegórico, sino que es un sentimiento que se tiene en los más recónditos repliegues de la conciencia humana y que, en consecuencia, dicho sentimiento está unido a todos aquellos elementos de la naturaleza que, en una y otra forma, determinan el ser mismo de nuestra personalidad y el ser de nuestra manera de percibir y conocer la viviente realidad del mundo natural.

Se sabe desde antaño, y por experiencia, que todo el vasto repertorio que lleva consigo el inmenso aluvión de árboles, plantas, aves, peces, reptiles, anfibios y reptiles son cosas que, en cualquiera de sus formas y expresiones, forman parte de nuestras experiencias vitales y que, por lo tanto, son factores a los cuales está atada nuestra idea de identidad nacional.

Lo que pretendemos destacar aquí es que en nuestro país se ha desatado una serie de atentados ecológicos, hasta el punto de que en su conjunto y en sus intenciones constituyen realmente acciones criminales contra la naturaleza y que se convierten en atentados y delitos en contra de las personas.

Con sólo saber nosotros que no se respetan los principios y las leyes ecológicas nacionales, y de que hasta en las mismas autoridades encargadas de proteger nuestras playas, ríos, lagos y quebradas no se observa el menor interés en hacer proteger el entorno natural dando luz verde a construcciones monumentales que desfiguran la vista o el panorama natural, estas acciones no pueden dejar de ser consideradas como delitos por omisión y, en consecuencia, como factores que alientan y estimulan la gradual pérdida de identidad nacional, sobre todo porque lo nacional no es únicamente el Himno Nacional, la Bandera, el Escudo Nacional, el idioma, nuestras tradiciones o nuestra Música.

La identidad panameña, repetimos, se ha venido articulando y construyendo, paso a paso, con los factores sociales, históricos y naturales que han llegado a formar un gran entramado nacional.

rogelio1944@hotmail.com

101 años de Panamá América

 
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