“Igualdad de derechos e igualdad de oportunidades: el progreso de todos”
(Mensaje del Secretario General de la ONU emitido el pasado 8 de marzo con motivo del
Día Internacional de la Mujer).
La igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer son aspectos cruciales de la misión universal de las Naciones Unidas de lograr la igualdad de derechos y el reconocimiento de la dignidad de todos los seres humanos. Es una cuestión que atañe a los derechos humanos fundamentales consagrados en nuestra Carta fundacional y en la Declaración Universal, y forma parte de la identidad misma de la Organización.
La igualdad de las mujeres y las niñas constituye también un imperativo económico y social. Hasta que no se logre liberar a las mujeres y las niñas de la pobreza y la injusticia, todos nuestros objetivos —la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible— correrán peligro. Hace 15 años, en la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, los Gobiernos se comprometieron a promover la igualdad, el desarrollo y la paz para las mujeres de todo el mundo. La trascendental Declaración de Beijing ha tenido una honda y amplia repercusión. Ha servido de guía para la formulación de normas y ha inspirado nuevas leyes nacionales. Ha transmitido a las mujeres y las niñas de todo el mundo el mensaje inequívoco de que la igualdad y las oportunidades son sus derechos inalienables. Son muchos los aspectos en que se ha progresado, en gran medida gracias a la tenaz labor de las organizaciones de la sociedad civil. No obstante, queda mucho por hacer. La mortalidad materna se sigue manteniendo a niveles inaceptablemente altos, son muy pocas las mujeres que tienen acceso a servicios de planificación familiar y la violencia contra la mujer sigue siendo una realidad de la que todos deberíamos avergonzarnos.
Si algo hemos aprendido en los últimos 15 años, es lo importante que es combatir la discriminación y la injusticia generalizadas. Cuando se niega a las mujeres la posibilidad de crecer como personas y mejorar la sociedad, todos salimos perdiendo. En este Día Internacional de la Mujer, analicemos con espíritu crítico los progresos hechos en los últimos 15 años para poder aprovechar lo que ha funcionado y corregir lo que no. Trabajemos con renovada determinación en pos de un futuro caracterizado por la igualdad de derechos, la igualdad de oportunidades y el progreso de todos.