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Imparcialidad del Tribunal Electoral


Comienzo pidiendo disculpas a mis lectores por no haber aparecido el miércoles pasado; ha sido la primera vez en más de 13 años y no daré explicaciones porque me enredaré mucho; sólo les digo que hubo una razón de peso. En los últimos días, el Tribunal Electoral (TE) ha estado en la palestra y eso no es saludable. Esa institución debe guardar un equilibrio de imparcialidad que diga a los panameños que son autónomos, que tomarán las decisiones correctas y que no son manejados por nadie. Sin embargo, sus últimas actuaciones nos dejan fuera de lugar y con dudas sobre las mismas, lo que hace que reciban acusaciones, justificadas o no, que me o nos dejan perplejos.
El Partido Arnulfista presenta una acusación contra el ex presidente Guillermo Endara por una propaganda. Tengo entendido que en horas de la tarde y, al día siguiente, en la mañana, la estudian, la resuelven y dictan sanción contra la misma. No he visto tanta prisa para una determinación. Preguntaría a los magistrados si de verdad estudiaron el documento o ya tenían preparada su respuesta.
No quisiera dudar, pero esto ha dejado un mal sabor en la ciudadanía que la lleva a dudar de sus actuaciones. Mientras tanto, mantenían una resolución sobre Solidaridad retenida para la firma de los magistrados y el tiempo pasaba como si nuestro partido no mereciera el respeto sabido.
Hace un par de años, conversando inocuamente con el Fiscal Electoral, le recomendaba que tomara las decisiones correctas ya que él era joven y tenía un nombre y un futuro que guardar. Igual pienso de los magistrados, que no serán permanentes en ese puesto y que no terminen como la Pulice en tiempos de Noriega, dominada por el dictador y repudiada por los panameños decentes. Cuando el ex presidente Endara les dice que son perritos falderos, ¿qué pensarán los panameños, será verdad o no? Cuando leemos que los magistrados han autorizado a la Presidenta para que haga política a favor de su candidato a cualquier hora del día, ¿qué pensarán los panameños? Cuando se me dice que los empleados públicos fueron obligados a asistir a la última concentración de José M. Alemán, ¿qué pensarán los panameños? Y si escuchamos a su candidato decir que tiene enfrente a 150,000 panameños, ¿lo creeremos realmente? No sé si se engañan a propósito o se dejan engañar. Pero, no creo que el Tribunal actúe correctamente.
Estos acontecimientos nos hacen dudar de la imparcialidad del Tribunal Electoral en las próximas elecciones y nos colocan en la posición de compararlas con las de 1989, que fueron anuladas cuando vieron que estaban perdidos. ¿Qué harán los honorables magistrados si el Ejecutivo les ordena buscar una razón "de peso" para cancelar las elecciones y permitir que continúe el gobierno mireyista en el poder?
Cuando escuché a Endara hablar de posible fraude, primero me dije que no era la manera de hablar de ellos, pero luego me dije que él se adelantaba a una posible realidad que pudiera suceder con tal de no darle el poder si ganara. Los panameños sabemos la animadversión de la Sra. Presidenta hacia Endara y el recelo por sus declaraciones sobre la corrupción. Para salvar a algunos, ¿entregaría el poder a Endara? ¡Lo dudo!
Así pasa el tiempo, faltan unos días más de tres meses para las elecciones y la duda y la inquietud nos asechan por falta de credibilidad, primero en el Ejecutivo y ahora en el Tribunal Electoral.
Lamentablemente nadie cree en nadie. Juan Carlos Navarro dijo que no permitiría a ningún empleado utilizar el tiempo de trabajo para proselitismo. ¿Y los otros recursos, los utilizará o no? Quienes lo escuchamos, enseguida pusimos en duda sus palabras debido a que no nos hace química nada de lo que digan. Basta ya de tanta demagogia y actuemos con decencia, con honestidad que es lo único que pide el ex presidente Endara en su campaña y le ha traído simpatía en el pueblo. TE, ojo con lo que hagan.

101 años de Panamá América

 
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