Impunidad no proviene de los gringos
Como ciudadano nacido en Colón, de padres norteamericanos, que ha vivido más de la media de mi vida en Estados Unidos (EU), muchas veces me sorprendo por las ideas que muchos panameños guardan sobre la nación estadounidense y su cultura. Muchas de estas ideas tienen sus raíces en las distorsiones de la cultura de Hollywood, otras son basadas en actitudes serviles que generalmente pueden dividir en dos caras la misma moneda: en un lado, hay gente que culpa a los gringos de todos los problemas que Panamá debe solucionar y, asumiendo la postura de víctimas del coloso del norte, piensen que los panameños no pueden hacer nada; la otra cara es una adoración de todas las cosas de EU, con el corolario de que si sirve para los norteamericanos, es bueno para los panameños.
La combinación de malentendidos sobre los aspectos de la vida estadounidense y una u otra actitud servil puede resultar en situaciones muy chistosas para los gringos. Por ejemplo, en Estados Unidos, cuando una cosa está llamada "Mickey Mouse," significa una imitación barata, hasta el punto de ser una burla. Por ejemplo, en ojos gringos, las reglamentaciones mireyistas para la implementación de la Ley de Transparencia son "Mickey Mouse rules". Entonces, esta adulación de Disney World como el cenit de la cultura norteamericana de parte de familias oligárquicas latinoamericanas parece muy rara para los estadounidenses. Y también cuando leí en esta sección de este diario, el 24 de noviembre, el artículo del abogado Mario Van Kwartel: "Inmunidad: Made in the USA", su interpretación de la Constitución de los Estados Unidos era rara para mí. Él citó el artículo uno, sección seis de este documento, que prohíbe la detención de representantes y senadores durante las sesiones del Congreso, o cuando ellos están viajando o regresando de estas sesiones, "excepto en casos de traición, felonía y alteración de la paz".
Van Kwartel continuó: ""Felonías son delitos tan graves como el homicidio, violación carnal o secuestro". "Sin embargo, no se exceptúan delitos como los que nosotros conocemos como peculado, abuso de autoridad y corrupción de servidores públicos".
La verdad es que, al peso del tratamiento de abuso de autoridad, en la gran mayoría de los casos, como una tema civil o administrativa y no penal, en los Estados Unidos cobrar coimas ("bribery"), peculado ("embezzlement") y asociación ilícita para corromper servidores públicos ("conspiracy") son felonías ("felonies") y siempre ha sido así en su historia.
El sistema de Derecho Común Inglés, de donde proviene la estructura de derecho norteamericano, define "felonía" como cualquier delito que puede resultar en una condena de muerte o más que un año de encarcelación.
Hay una larga historia de congresistas investigados, detenidos, fiscalizados, condenados y encarcelados por coimeros, peculado y conspiración durante las sesiones del Congreso. En un caso famoso, el escritor Ring Lardner Jr., un izquierdista encarcelado como miembro de los "Hollywood 10" por no contestar preguntas de una comisión anticomunista de la Cámara de Representantes, encontró en el penitenciario J. Parmell Thomas, al presidente de dicha comisión que citó a Lardner por irrespeto, y después era de su parte condenado por conspiración por defraudar al gobierno a través de botellas en la planilla de su oficina en el Congreso.
Yo no sé el fin del argumento del señor Van Kwartel, pero si es el de culpar a los gringos por la corrupción e impunidad de nuestros políticos; o decir que si la impunidad sirve para los gringos es bueno para los panameños; o argumentar que esta vaina panameña es algo natural... todas de estas ideas son equivocadas.
Panamá tiene un problema serio que debe ser solucionado por panameños, y sin excusas basadas en distorsiones de las experiencias de otros países.
*Editor de The Panama News.
Al tocar algunos sectores de la economía panameña, debemos preguntar qué planes y proyectos económicos tienen los candidatos presidenciales y que, al formularlos, sean coherentes y no demagógicos como varios han planteado. Recientemente, el rector del INCAE, Dr. Roberto Artavía Loría, expresó que para realizar un planteamiento económico serio de Panamá se debe visualizar que nuestro país es fuerte en ciertas áreas como en logística, en capital y relativamente en recursos humanos, reconociendo que aún debemos enfatizar en el mejoramiento de la educación, a la vez, de ser constantes para poder situarnos en un nivel competitivo a nivel mundial.
Otra de nuestras debilidades es en el área de información, pero cuando hablamos de Tecnología de la Información, señala el Rector Artavía, nos referimos al acceso que tiene un pequeño empresario para exportar la globalización, tanto en abastecimiento como en el mercadeo, sumado a que Panamá debe consolidar una seguridad jurídica a fin de que los inversionistas extranjeros realmente les sea atractivo invertir en el país. Al hablar de seguridad jurídica no podemos dejar de soslayar el tema de la corrupción (helicóptero HP-14, caso de los "durodólares", casa de playa en Punta Mala, PCC Consulting, nombramientos de los magistrados, nepotismo) por mencionar algunos, que hacen que cuando los candidatos presidenciales expresen: "Combatiremos la corrupción", el pueblo en vez de creerles, conteste entre voces, y cómo subsisten.
Panamá, a su cien años de República, puede ser el paraíso que muchos próceres visualizaron, sólo debemos cambiar de actitud, sacrificarnos todos juntos para que, con esfuerzo de gobernantes y gobernados, podamos encontrar esa patria próspera que anhelamos. Si enfrentamos los desafíos del mañana, con los métodos de ayer, tenemos los problemas de hoy, y para tener los resultados que nunca tuvimos, hay que hacer lo que nunca hemos hecho, esto significa gobernar para el beneficio del pueblo y no beneficiarse del pueblo para gobernar.
La combinación de malentendidos sobre los aspectos de la vida estadounidense y una u otra actitud servil puede resultar en situaciones muy chistosas para los gringos. Por ejemplo, en Estados Unidos, cuando una cosa está llamada "Mickey Mouse," significa una imitación barata, hasta el punto de ser una burla. Por ejemplo, en ojos gringos, las reglamentaciones mireyistas para la implementación de la Ley de Transparencia son "Mickey Mouse rules". Entonces, esta adulación de Disney World como el cenit de la cultura norteamericana de parte de familias oligárquicas latinoamericanas parece muy rara para los estadounidenses. Y también cuando leí en esta sección de este diario, el 24 de noviembre, el artículo del abogado Mario Van Kwartel: "Inmunidad: Made in the USA", su interpretación de la Constitución de los Estados Unidos era rara para mí. Él citó el artículo uno, sección seis de este documento, que prohíbe la detención de representantes y senadores durante las sesiones del Congreso, o cuando ellos están viajando o regresando de estas sesiones, "excepto en casos de traición, felonía y alteración de la paz".
Van Kwartel continuó: ""Felonías son delitos tan graves como el homicidio, violación carnal o secuestro". "Sin embargo, no se exceptúan delitos como los que nosotros conocemos como peculado, abuso de autoridad y corrupción de servidores públicos".
La verdad es que, al peso del tratamiento de abuso de autoridad, en la gran mayoría de los casos, como una tema civil o administrativa y no penal, en los Estados Unidos cobrar coimas ("bribery"), peculado ("embezzlement") y asociación ilícita para corromper servidores públicos ("conspiracy") son felonías ("felonies") y siempre ha sido así en su historia.
El sistema de Derecho Común Inglés, de donde proviene la estructura de derecho norteamericano, define "felonía" como cualquier delito que puede resultar en una condena de muerte o más que un año de encarcelación.
Hay una larga historia de congresistas investigados, detenidos, fiscalizados, condenados y encarcelados por coimeros, peculado y conspiración durante las sesiones del Congreso. En un caso famoso, el escritor Ring Lardner Jr., un izquierdista encarcelado como miembro de los "Hollywood 10" por no contestar preguntas de una comisión anticomunista de la Cámara de Representantes, encontró en el penitenciario J. Parmell Thomas, al presidente de dicha comisión que citó a Lardner por irrespeto, y después era de su parte condenado por conspiración por defraudar al gobierno a través de botellas en la planilla de su oficina en el Congreso.
Yo no sé el fin del argumento del señor Van Kwartel, pero si es el de culpar a los gringos por la corrupción e impunidad de nuestros políticos; o decir que si la impunidad sirve para los gringos es bueno para los panameños; o argumentar que esta vaina panameña es algo natural... todas de estas ideas son equivocadas.
Panamá tiene un problema serio que debe ser solucionado por panameños, y sin excusas basadas en distorsiones de las experiencias de otros países.
*Editor de The Panama News.
Al tocar algunos sectores de la economía panameña, debemos preguntar qué planes y proyectos económicos tienen los candidatos presidenciales y que, al formularlos, sean coherentes y no demagógicos como varios han planteado. Recientemente, el rector del INCAE, Dr. Roberto Artavía Loría, expresó que para realizar un planteamiento económico serio de Panamá se debe visualizar que nuestro país es fuerte en ciertas áreas como en logística, en capital y relativamente en recursos humanos, reconociendo que aún debemos enfatizar en el mejoramiento de la educación, a la vez, de ser constantes para poder situarnos en un nivel competitivo a nivel mundial.
Otra de nuestras debilidades es en el área de información, pero cuando hablamos de Tecnología de la Información, señala el Rector Artavía, nos referimos al acceso que tiene un pequeño empresario para exportar la globalización, tanto en abastecimiento como en el mercadeo, sumado a que Panamá debe consolidar una seguridad jurídica a fin de que los inversionistas extranjeros realmente les sea atractivo invertir en el país. Al hablar de seguridad jurídica no podemos dejar de soslayar el tema de la corrupción (helicóptero HP-14, caso de los "durodólares", casa de playa en Punta Mala, PCC Consulting, nombramientos de los magistrados, nepotismo) por mencionar algunos, que hacen que cuando los candidatos presidenciales expresen: "Combatiremos la corrupción", el pueblo en vez de creerles, conteste entre voces, y cómo subsisten.
Panamá, a su cien años de República, puede ser el paraíso que muchos próceres visualizaron, sólo debemos cambiar de actitud, sacrificarnos todos juntos para que, con esfuerzo de gobernantes y gobernados, podamos encontrar esa patria próspera que anhelamos. Si enfrentamos los desafíos del mañana, con los métodos de ayer, tenemos los problemas de hoy, y para tener los resultados que nunca tuvimos, hay que hacer lo que nunca hemos hecho, esto significa gobernar para el beneficio del pueblo y no beneficiarse del pueblo para gobernar.