Impunidad patrocinada
Nuestro país se está convirtiendo en el paraíso de los delincuentes. Por una parte, son constantes las fugas de reclusos, cosa que no es muy fácil sin la cooperación de sus propios custodios. Por la otra, debido a una medida desafortunada a favor de los clientes del Código Penal: "Días multa".
Si bien es cierto que las leyes penales no deben concebirse ni establecerse con la imposición de castigos con excesivo rigor, nuestras disposiciones penales parecieran haber sido adoptadas en algunos casos por personas que tenían el presentimiento de que podrían delinquir y les sería útil y por su lenidad.
Actualmente en nuestro país un sujeto cualquiera puede, en estado de embriaguez, manejar un automóvil, conducirlo a excesiva velocidad, atropellar a un peatón y quitarle la vida y darse a la fuga y no sufrir pena alguna más que la obligación de pagar una multa de doscientos balboas. Conforme a la ley, el juez puede condenarlo a prisión, pero en la misma sentencia puede también conmutarle la pena por el pago de doscientos balboas en concepto de "días multa."
El homicida podrá reírse de los deudos de la víctima, de los legisladores y de nuestro sistema de administrar justicia.
La ley debe ser revisada. Los "días multa" deben ser aplicados exclusivamente para casos de infracciones y delitos leves. No es posible que continuemos llevando aparejados el robo de una gallina con la muerte de un ser humano.