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Incentivos para mejorar la educación


Luego de un mes de haberse iniciado el ciclo escolar, la realidad en que se encuentran los docentes pone en evidencia que se está aún lejos de que el conocimiento ocupe el lugar central que la sociedad y el país necesitan. Un análisis de la planilla de los profesores y maestros nombrados por el Ministerio de Educación revela la persistencia de datos preocupantes: más de la mitad de los docentes del país gana menos de 500 balboas por mes.
Y si se adentra aún más en dicho análisis, se observa que un 40 por ciento de las maestras, de edad promedio de entre 30 y 45 años, es jefa de familia, con entre 2 y 5 personas a su cargo. Se estima que alrededor de 3 mil maestros, están ubicados por debajo de la línea de pobreza, que establece 180 balboas mensuales por persona. En algunas regiones del país, como Coclé, Darién y Veraguas, la situación se agrava: son 7 de cada 10 maestros los que ganan menos de 500 balboas al mes.
El análisis socio-económico de la planilla del Ministerio de Educación revela también datos alarmantes sobre las condiciones en que se imparte la educación en Panamá: el 54 por ciento de los maestros trabajan en escuelas que no cumplen con las condiciones mínimas para enseñar a los estudiantes, ya sea por razones de superpoblación escolar o que los establecimientos son inseguros e insalubres. El 76 por ciento de las escuelas no tiene computadoras a disposición de los docentes y el 64 por ciento no las tiene tampoco para los alumnos, mientras que el 96 por ciento no tiene ni correo electrónico ni Internet para docentes ni alumnos. En consonancia con ello, un alto porcentaje de los docentes encuentra dificultades importantes para acceder a una mejor capacitación debido a las restricciones económicas, falta de dinero para pagarse cursos de actualización, o falta de tiempo para encarar los estudios. Frente a la contundencia de estas realidades, puede decirse que si bien un aumento salarial para los maestros no determina por sí mismo una mejoría en la calidad educativa, es evidente que la insuficiencia de los ingresos básicos de los maestros conspira contra un buen desempeño de las aulas.
La evidencia de que los docentes no han escapado al ajuste en las condiciones de vida de amplios segmentos de la población muestra cuán amplia y fundante debe ser la transformación que ponga a la educación como norte principal para la sociedad panameña. Porque con el actual nivel salarial y social de los educadores, el futuro del país no puede resultar menos alagüeño.
La oposición a la firma de este convenio es casi total. La Asociación de Abogados Internacionales de Panamá ha expresado "que la firma de un tratado de intercambio de información fiscal con los Estados Unidos producirá efectos negativos deteriorando aún más nuestra endeble economía actual. También producirá graves daños a la imagen de nuestro país como lugar preocupado por la preservación de los derechos de privacidad financiera y levantará dudas sobre la seguridad jurídica, específicamente sobre qué otros compromisos o tratados de este tipo firmaremos en el futuro próximo... Es innecesario señalar que crear la desconfianza a nivel internacional sobre la seguridad jurídica existente en la República de Panamá, afectaría en forma negativa las actividades de los abogados, auditores, notarios, traductores, de la banca, el turismo, el comercio de la Zona Libre, el registro de naves, el régimen de sociedades anónimas, etc., y de manera especial a los ingresos fiscales que hoy se derivan de la prestación de estos servicios".
Por su parte la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), dijo que la negociación de un tratado de intercambio de información fiscal es preocupante porque los perjuicios contra Panamá van a "superar inmensamente" los beneficios. "Nos preocupa que, de abrirse un tratado con los Estados Unidos, se tendría que hacer lo mismo con otros países, lo que incidiría directamente en el sistema de servicios que tiene Panamá. Esto no sólo va afectar a los bancos, sino a las sociedades anónimas, al registro de naves, los negocios en la Zona Libre de Colón y otras áreas".
El presidente de la Asociación Panameña de Bancos advirtió que intercambiar información tributaria con los Estados Unidos podría afectar al centro bancario y de servicios de Panamá, sólo por el hecho de anunciarlo.
Ya es hora que nuestros gobernantes se preocupen por el país y no corran como niños falderos a obedecer los mandatos de países con intereses económicos distintos a los nuestros, a pesar de sus amenazas. Ojalá que el Gobierno Nacional, haciendo uso de su soberanía, corrobore públicamente la condición de Centro de Servicios Internacionales de Panamá y que no acepta ninguna imposición de la OCDE que pretenda poner en duda esta situación.

101 años de Panamá América

 
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