default

Inconveniencias del bipartidismo


Hace unos días me comentó un amigo, olvidando que pertenezco a un partido que se considera pequeño, que no estaba de acuerdo con la existencia de los mismos. Ni lerda ni perezosa le respondí que yo no estaba de acuerdo con el bipartidismo porque el Panameñismo y el PRD no hacían más que alternarse los gobiernos y perdonarse sus errores.
Esos dos partidos son los que siempre se unen en contra de las reformas a la ley electoral en cuanto a puntos que sean justos con los pequeños y así obtienen diputados que, en una buena ley, no ganarían. Claro que no es buena la ploriferación de los pequeños; pero gracias a ellos, los grandes tienen algún freno, por lo menos en la libertad de decir lo malo que hacen los grandes aunque no les importe.
Si tenemos partidos pequeños, pero engrandecidos y con autoridad para participar en la política nacional, logramos el pluripartidismo que beneficia al país y a la democracia.
En lugares con poca madurez política, con un fuerte presidencialismo constitucional, con una burocracia hipertrofiada como el nuestro, el bipartidismo entraña el peligro de la mutua impunidad entre las dos facciones que se hacen cómplices de la corrupción en que se hunden.
El bipartidismo llevó a Colombia a una crisis y decadencia política. Ejemplo lo tenemos en el triunfo y reelección de Uribe por una facción que se separó del liberalismo. El poder de esos dos partidos era incalculable y, a la larga es dañina. La alternabilidad es, hasta cierto punto, causa de corrupción, de malos manejos de los gobiernos y los fondos del Estado.
Este sistema atenta contra la libertad política. De haber sólo los dos partidos grandes en Panamá, no se ofrece alternativa a los ciudadanos ni permite una participación significativa del pueblo en las opiniones democráticas. Es un sistema que supedita a quienes quieran participar en política y propician, a quienes no queremos pertenecer a esos grandes partidos, marginarnos de la actividad política. ¿Qué haríamos? Ver pasar las componendas de los bipartidos con posibilidades de dictadura civil, de incapacidad para gobernar sin quien se oponga porque hoy por ti, mañana por mí. Se ponen de acuerdo para legislar, sin verdadera oposición legislativa y con un silencio cómplice de los errores de los que gobiernan.
Con el bipartidismo se violan los principios de la democracia; si ambos partidos se ponen de acuerdo para aprobar leyes impopulares y contrarias a los intereses de las mayorías, aterra pensar en las consecuencias que traería el poder ilimitado de esas grandes organizaciones.
Suficiente tenemos con el poder del PRD con más de 400,000 adherentes que sienten ser dueños del país. ¿Quién se les opone en la Asamblea? ¿Quién le dice que no al Presidente? ¿Quién los saca del gobierno yendo hacia el PRI de México? Sería inútil protestar contra las determinaciones que ellos tomen al hacer pactos y la sociedad civil estaría totalmente escarchada de toda política del país. Controlan los tres poderes del Estado en donde se imposibilita una posición de minoría, sin alternativas.
Hemos presenciado la alternabilidad de poderes. Si no hubiera existido Solidaridad, Guillermo Endara no hubiera podido enfrentarse a los dos colosos, llegando segundo con posibilidad de ganar. Con el bipartidismo no habrá oposición, o sería débil; no habría espacio para la polémica ni el debate; el pueblo se convertiría en una masa amorfa, sin opinión, sin pensamiento, sin palabra, sin poder ser escuchado en ninguna tribuna. Vendría el ausentismo en las elecciones por falta de incentivo a los votantes y no tendríamos ni sorpresas. Vendría el fanatismo por las figuras y no por el mejor. El fanatismo es lo opuesto a la objetividad y antagónico a la participación de las mayorías. No habría representatividad de las minorías para beneficio de las democracias.
Expuesto así, luchemos por fortalecer la democracia sobre los partidos pequeños haciéndolos grandes y dando al país la posibilidad de apoyarse en una verdadera democracia con la participación de toda la ciudadanía en donde quiera hacerlo.
Pensemos y no apoyemos a los dos grandes para bien de Panamá.
marisin@movistar.com.pa
Además de la malaria y otras infecciones más recientes.
Varias infecciones relacionadas con la falta de saneamiento del agua también pueden contribuir a la aparición de anemia, que es la falta de glóbulos rojos y/o hemoglobina.
Cuando ese mal no es tratado a tiempo, puede provocar un problema crónico para la salud, como impedir el desarrollo normal del feto durante el embarazo, retrasar el desarrollo cognitivo y aumentar el riesgo de infección en niños.
Nueve de cada 10 personas que sufren de anemia viven en países en vías de desarrollo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América