Indexemos educación
Es lógico pensar que por la gran inflación algunos diputados busquen aprovecharse de las retardadas soluciones para ganar simpatía. Lo ridículo es pensar que con la indexación de salarios al ritmo de la inflación aliviaremos la situación económica del país. La literatura económica comprobó hace tiempo que una decisión de este tipo conllevaría a agravar la situación por no atacar el problema desde la raíz.
Hago un llamado a los connotados expertos económicos del país para que aporten alternativas al problema. ¿Dónde están Guillermo Chapman, Luisa Turola y Marcos Fernández, quienes a menudo intervenían con atinadas sugerencias?
Una solución formal al asunto sería abordar con seriedad los problemas sociales de la ciudadanía. Eso alivianaría sus mbolsillos:
1. Proveer de medicamentos las clínicas y aliviar las largas e innecesarias colas de atención médica.
2. Transformar el sistema de transporte en un verdadero medio de movilización masivo, en vez de "reformar" parte de la flota.
Y por último, revolucionar el sistema educativo. Aquí radica el indiscutible reto del gobierno. El sector privado, que ha generado más de 100 mil empleos, se queja por la falta de preparación del personal en cosas básicas como redacción, sumar o restar.
El desarrollo no empapa las clases más bajas por la falta de preparación académica, por falta de una salud de calidad con inmediatez; y por la falta de oportunidades para progresar.
Así que cuando busquemos ganar votos, aprovechemos realmente el poder en beneficios concretos para la población y no para congraciarse y ganar votos para la reelección.