India y Pakistán
Las conversaciones que iniciaron este miércoles entre la India y Pakistán en Colombo, Sri Lanka, fueron abruptamente terminadas ayer sin mayores resultados. Las mismas buscaban resolver los conflictos que subsisten entre ambos países desde que Gran Bretaña dividió sus territorios y que llegaron en mayo a un climax internacionalmente inaceptable cuando realizaron explosiones nucleares.
Acertados están los que se preocupan por esta situación ya que desde sus respectivas independencias India y Pakistán se han enfrentado en conflictos bélicos tres veces. Ya han demostrado su capacidad nuclear y ninguno es suscriptor del tratado de no proliferación nuclear. El primer mundo sabe que mantener armas nucleares es costoso y requiere personal sofisticado en la materia. Ambos países fácilmente podrían llevar al mundo a un conflicto nuclear por un error ocasionado por la estrechez presupuestaria. Hay que recordar que detrás está China Continental, quien tampoco ha suscrito ese tratado y también ha tenido conflictos bélicos fronterizos con India.
En general, las controversias entre la India y Pakistán han girado en torno al territorio de Cachemira, un área principalmente musulmán que pasó a formar parte de la India luego que un rey hindú optó así en 1947.
Mientras que los pakistaníes en las negociaciones quieren dialogar sobre armas nucleares, Cachemira y un posible plebiscito para que la población del territorio escoja entre los dos países à lo cual fue propuesto por las Naciones Unidas en los años cuarenta Ã, India desea hablar sobre el apoyo de Pakistán a la guerrilla que lleva años causando estragos en el territorio de Cachemira y la frontera de estas naciones.
Pero en estos tres días, mientras se celebraban reuniones en Sri Lanka, el territorio de Cachemira continuaba trastornado. India dice que unas 22 personas perdieron la vida en la frontera cuando morteros explotaron en un hospital militar en el pueblo de Tangdhar. Pakistán por su lado informó que el jueves 26 personas, incluyendo una niña de seis años y cuatro soldados perdieron la vida y más de 100 sufrieron heridas como resultado de un enfrentamiento fronterizo.
El mundo continúa vigilante mientras las partes miden sus respectivas capacidades diplomáticas y militares.
Acertados están los que se preocupan por esta situación ya que desde sus respectivas independencias India y Pakistán se han enfrentado en conflictos bélicos tres veces. Ya han demostrado su capacidad nuclear y ninguno es suscriptor del tratado de no proliferación nuclear. El primer mundo sabe que mantener armas nucleares es costoso y requiere personal sofisticado en la materia. Ambos países fácilmente podrían llevar al mundo a un conflicto nuclear por un error ocasionado por la estrechez presupuestaria. Hay que recordar que detrás está China Continental, quien tampoco ha suscrito ese tratado y también ha tenido conflictos bélicos fronterizos con India.
En general, las controversias entre la India y Pakistán han girado en torno al territorio de Cachemira, un área principalmente musulmán que pasó a formar parte de la India luego que un rey hindú optó así en 1947.
Mientras que los pakistaníes en las negociaciones quieren dialogar sobre armas nucleares, Cachemira y un posible plebiscito para que la población del territorio escoja entre los dos países à lo cual fue propuesto por las Naciones Unidas en los años cuarenta Ã, India desea hablar sobre el apoyo de Pakistán a la guerrilla que lleva años causando estragos en el territorio de Cachemira y la frontera de estas naciones.
Pero en estos tres días, mientras se celebraban reuniones en Sri Lanka, el territorio de Cachemira continuaba trastornado. India dice que unas 22 personas perdieron la vida en la frontera cuando morteros explotaron en un hospital militar en el pueblo de Tangdhar. Pakistán por su lado informó que el jueves 26 personas, incluyendo una niña de seis años y cuatro soldados perdieron la vida y más de 100 sufrieron heridas como resultado de un enfrentamiento fronterizo.
El mundo continúa vigilante mientras las partes miden sus respectivas capacidades diplomáticas y militares.