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Ineficacia pública y fraudes en cadena 


Si la educación oficial en cuanto a calidad y contenido anda muy mal, pues en asuntos materiales anda todavía peor. Y en democracia, donde podemos elegir cada cinco años a los que nos administran los asuntos públicos, la responsabilidad de estos hechos es de todos, no hay duda. Pero si el Ministerio de Educación no cumple con alguno de estos aspectos, podemos argumentar que el Estado nos está defraudando. ¿Debemos denunciarlos?

No hay duda que sí, pues cada vez es mayor el consenso de la opinión pública para considerar que el Gobierno Nacional del presidente Torrijos, actuando a nombre del Estado nos está defraudando en materia educativa. Lo grave es que la cadena de irresponsabilidad pública es interminable. Pues no sólo se trata de incumplir con las obligaciones administrativas y legales, sino de no atender con riguroso celo la salud de los estudiantes al momento de otorgar contratos a la empresa privada para la remoción en las escuelas de materiales contaminantes.

Qué harán ahora que se sabe que unos 500 centros escolares están afectados por fibra de vidrio en los techos, y que el estado ha perdido millones en estos trabajos mal realizados por empresas inescrupulosas. Sin duda nada, ya que nadie ha inhabilitado en sus funciones públicas a ningún funcionario que debía vigilar por el cumplimiento de los contratos y las autoridades de MEDUCA no manifiestan la indignación necesaria ante estas denuncias. En educación como en salud, la cadena de fraudes contra la población panameña parece interminable.

101 años de Panamá América

 
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