Informes financieros, firmas y lenidad
Es frecuente en la confección de informes financieros ver renglones atinentes a erogaciones de importantes sumas de dinero que simplemente se explican como Imprevistos, Publicidad, Misceláneos, Otros gastos, etcétera, que no pasan de ser meros enunciados que nos parecen inaceptables sin sustentación.
Entendemos que en informes de esta naturaleza, no sería práctico extenderse en los detalles presentando un desglose de cada uno de los gastos, pero debieran entonces ir acompañados de un suplemento adjunto que los sustentara. Esto implica un tanto más de trabajo pero así se requiere que sea, sobre todo en momentos en que estamos abogando tanto sobre transparencia.
Firmas. Ya que no hay ley que obligue a ello, debemos ir acostumbrándonos a decirle a quien nos presente un documento con firma ilegible que no podemos recibirlo si el nombre y apellido del signatario no aparece claramente escrito debajo.
Lenidad. Pareciera que cuando se redactan leyes, se deja una válvula de escape privándolas de suficiente eficacia. Tal ocurre con la que establece que determinados funcionarios deben rendir declaración de sus bienes en el término de diez días tras haber tomado posesión de sus cargos y de igual modo hacerlo al cesar sus funciones. La ley requiere revisión y que se establezca en ella, en el primer caso, que el nombramiento para desempeñar el cargo quedará automáticamente inexistente; en el segundo caso, que el remiso en declarar será compelido a hacerlo y de resistirse por más de diez días, multarlo con cifra específica e investigarlo....
Todos estos recursos, debidamente canalizados para el acceso de todos los panameños, permitirán el desarrollo integral del país, propiciando un crecimiento económico y una mejor distribución de la riqueza nacional; revirtiendo en obras de beneficio social, tales como mas escuelas; nuevos hospitales; ampliación y mejoras en la red vial; más recursos para atender la educación nacional en todos los niveles; mejorar la administración de justicia y propiciar la seguridad que tanto reclaman los ciudadanos.
Pero la principal razón por la que creemos y apoyamos el proyecto de ampliación del Canal es porque tenemos confianza en el país y en lo que podemos hacer los panameños cuando deponemos posiciones sectarias, personales, políticas e ideológicas en función de los mejores intereses de la patria, porque estamos convencidos de que la patria es primero.
(*) Presidente de la Cámara Panameña de la Construcción.
Entendemos que en informes de esta naturaleza, no sería práctico extenderse en los detalles presentando un desglose de cada uno de los gastos, pero debieran entonces ir acompañados de un suplemento adjunto que los sustentara. Esto implica un tanto más de trabajo pero así se requiere que sea, sobre todo en momentos en que estamos abogando tanto sobre transparencia.
Firmas. Ya que no hay ley que obligue a ello, debemos ir acostumbrándonos a decirle a quien nos presente un documento con firma ilegible que no podemos recibirlo si el nombre y apellido del signatario no aparece claramente escrito debajo.
Lenidad. Pareciera que cuando se redactan leyes, se deja una válvula de escape privándolas de suficiente eficacia. Tal ocurre con la que establece que determinados funcionarios deben rendir declaración de sus bienes en el término de diez días tras haber tomado posesión de sus cargos y de igual modo hacerlo al cesar sus funciones. La ley requiere revisión y que se establezca en ella, en el primer caso, que el nombramiento para desempeñar el cargo quedará automáticamente inexistente; en el segundo caso, que el remiso en declarar será compelido a hacerlo y de resistirse por más de diez días, multarlo con cifra específica e investigarlo....
Todos estos recursos, debidamente canalizados para el acceso de todos los panameños, permitirán el desarrollo integral del país, propiciando un crecimiento económico y una mejor distribución de la riqueza nacional; revirtiendo en obras de beneficio social, tales como mas escuelas; nuevos hospitales; ampliación y mejoras en la red vial; más recursos para atender la educación nacional en todos los niveles; mejorar la administración de justicia y propiciar la seguridad que tanto reclaman los ciudadanos.
Pero la principal razón por la que creemos y apoyamos el proyecto de ampliación del Canal es porque tenemos confianza en el país y en lo que podemos hacer los panameños cuando deponemos posiciones sectarias, personales, políticas e ideológicas en función de los mejores intereses de la patria, porque estamos convencidos de que la patria es primero.
(*) Presidente de la Cámara Panameña de la Construcción.