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Inseguridad por falta de valores


Aunque la campaña electoral del Presidente Torrijos se basó en más seguridad, en dos años y medio no la hemos visto, sino que aumenta el miedo en los ciudadanos y pensamos hasta cuándo soportaremos el poco me importa del gobierno.
Lo más triste es la inmensa participación de menores de edad en los actos de violencia sin que puedan ser sancionados por una ley, ya que por lo moral no les interesa.
Pero cuando esos menores son llevados tras las rejas, salen los derechos humanos, la iglesia y algunas organizaciones civiles, a defenderlos. Mientras tanto, no veo que defiendan los derechos de sus víctimas. El ejemplo de Curundú ha colmado la paciencia de los panameños, porque terminarán impunes y fuera de la cárcel para repetir y amenazar a la gente decente que allí vive. No es posible que esto suceda. La gente tiene miedo; no hablan ni reconocen a nadie.
Sucede que en estos menores y mayores jóvenes es difícil lograr un cambio, aunque no imposible. Nos queda trabajar por los buenos y decentes; nos queda educar a esos niños para que sean buenos ciudadanos y buenos padres, ya que los suyos no existen, sólo en la mente de las madres abandonadas. ¿Hasta cuándo los hombres panameños serán irresponsables con la paternidad, pues sólo les importa un acto sexual y el goce momentáneo? No toman precauciones para evitar los hijos y, lo peor, inmediatamente dejan solas a esas mujeres que tienen que vérselas a gatas para criarlos. Allí comenzamos, sin la presencia del padre, de una pareja avenida que dé ejemplos a esos niños para que su crianza sea normal. ¿Qué valores puede enseñarle ese padre a sus hijos si ni ellos los conocen?
La familia es el centro más pequeño de la sociedad y debe ser la unidad que educa, que forma, que enseña valores morales. Siempre he deseado conocer a esos padres desalmados, sin conciencia ni conocimiento de sus obligaciones. Y así van de mujer en mujer; en cada una engendran pero no se responsabilizan de ellos. La escuela, que es el segundo escalón para la educación de los niños, le es difícil enseñarlos si ya vienen con errores de esos hogares deformados. Por otro lado, algunos educadores pasan por el mismo problema y no tienen la moral para enseñar valores sin ejemplos.
Nosotros, los que componemos la sociedad, tenemos la obligación de difundir la enseñanza de los valores; la obligación de inculcarlos en los niños para que vean que, aunque les haga falta el padre, su madre los tiene bien puestos y pueden salir adelante con nuestra ayuda. De aquí que el Club Rotario de Panamá ha iniciado una campaña pro rescate de los valores cívicos y morales. Necesitamos ayuda para llevar a cabo la proyección hacia la comunidad y cerrar filas para ganar a las generaciones que vienen y necesitan ayuda. En este programa entrarán las escuelas, los medios de comunicación, las empresas a través de charlas a los empleados y otros aspectos que analizaremos a medida que avanzamos en la tarea.
Hay que crear conciencia de los valores; de su importancia y de lo que significan en la vida de las personas. ¿Cómo ese muchacho de Curundú dio la espalda a la pandilla y eligió estudiar medicina? No hay derecho para que haya salido perjudicado, pero ya lo ayudaremos. Si él pudo, muchos otros también podrán. En esas barriadas existe gente decente que no está de acuerdo con la violencia. Muchos de los damnificados quieren irse del lugar buscando mejores espacios para sus hijos.
Señores, la responsabilidad es de todos. Aquellos que tenemos algo, debemos compartirlo. Quienes tenemos posibilidades debemos educar y enseñar a los que lo necesiten. Los valores y la familia son indispensables en el desarrollo personal y se reflejan en la sociedad, que es donde vivimos y con la que tenemos obligaciones.
marisin@movistar.com.pa
raulleis@hotmail.com
Pero, a su juicio, lo está haciendo mal.
González explicó que brindan el servicio a todos, pero no tienen suficientes unidades para ello.
"Eso lo hemos estado revisando y hablando con la gente de la Cooperativa de Transporte San Cristóbal de Chepo, R.L", indicó.
El funcionario destacó que ellos han pedido que aumenten los cupos; sin embargo, le han señalado a la prestataria que mediante una buena reorganización es posible que se mejore el servicio.
En la actualidad la ATTT realiza estudios para determinar qué es lo más factible en esas rutas.
Además, indicó que probablemente los transportistas estén cambiando los buses de Nueva Esperanza a Nuevo Tocumen.
Se conoció que se hacen rotaciones de unidades.
Y sobre el recorte del recorrido, adujo que no será de una medida permanente.
Aseguraron que se tomarán medidas pronto.

101 años de Panamá América

 
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