Inseguro Seguro Social
Para congoja del asegurado, con apenas poco más de tres años de reformado el Seguro Social se percibe inseguro, no sólo por los temores que genera el centenar de muertos por envenenamiento de dietilenglicol, sino también por la frágil situación financiera del Programa de Pensiones.
A pesar que el Programa Enfermedad y Maternidad ha registrado millonarias utilidades en los últimos tres años (B/ 306.2 millones), no ha mejorado la atención al asegurado. Todavía hay que hacer largas filas en la inseguridad de la madrugada, para que después de horas conocer que se agotaron las citas de su médico. Lo mismo ocurre con la entrega de medicamentos, después de largas esperas de hasta tres horas, se entera usted que sus medicinas están agotadas.
En materia de Riesgos Profesionales, si usted se accidenta en la jornada laboral, puede esperar vendado en fila y adolorido para que al final le digan que no tienen sus remedios; y si se incapacita, debe tener abundante dinero, porque la espera para que le paguen su subsidio demora largos meses.
En cuanto a Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), después de numerosos años de espera para jubilarse, por insuficiencias administrativas, hay que esperar más de medio año para cobrar la primera pensión. Pero el asunto es más serio que una larga espera, ya que ocurre algo que refleja tanta inseguridad como morir envenenado, debido a que el Subsistema Exclusivamente de Beneficios Definidos está seriamente deficitario (déficit operativo de B/ 34.0 millones en 2008) y sus pronósticos financieros son desalentadores, sin que estos consideraran la caída de los ingresos por disminución del crecimiento económico a partir del 2009, lo cual agravará la situación.
Debemos involucrar a los mejores hombres y mujeres en la búsqueda de una solución duradera para el inseguro Seguro Social, ya que además de experimentar insuficiencias administrativas corregibles, como el colapso del sistema de cómputos central y los retrasos para instalar los elevadores en el Complejo Hospitalario Metropolitano, ambos incidentes fueron en detrimento del asegurado, podría agravárseles las finanzas al programa de IVM hasta colapsar, por un manejo inapropiado.