Insólitas vacaciones acumuladas
LOS magistrados del Tribunal Electoral son parte de los funcionarios que pertenecen a la casta privilegiada de la administración gubernamental. "Su salario es de 10,000 balboas mensuales de los cuales cuatro mil corresponden a gastos de representación. Además tienen derecho a combustible, pasaporte diplomático, autos exonerados de impuesto de importación, conductores y seguridad".
Toda esta serie de grandes privilegios han sido cuestionados por un pueblo que tiene hambre y sufre las consecuencias de un desempleo y de una extrema pobreza; por un pueblo que, hasta el presente, no ha logrado entender tanta injusticia social y cómo un gobierno que habla de Patria Nueva mantiene salarios y privilegios que afectan, muy profundamente, los principios de democracia e igualdad.
¿Cómo es posible que se pretenda llevar al país a una racionalización del gasto público y a una austeridad con esta realidad existente? Es verdaderamente doloroso que estas situaciones se estén dando en otras instituciones del Estado sin que se atisbe el menor interés por darle solución como lo está reclamando la república entera.
Ahora surge en el seno del Tribunal Electoral un reclamo insólito de vacaciones acumuladas de parte de algunos magistrados que consideran que han laborado por más de 16 años sin recibir el descanso a que todo funcionario tiene derecho. Están exigiendo a la nación el pago de más de 400,000 balboas argumentando la acumulación de vacaciones, como si los bienes de la nación se pudieran repartir graciosamente. Y nos preguntamos: ¿Por qué estos señores magistrados, llegado su tiempo de vacaciones no llamaron a sus respectivos suplentes? ¿Pensaron estos señores en que ellos eran irremplazables en la ejecución de sus responsabilidades? ¿Tendrían intereses que no les permitía poner en manos de otros los asuntos que estaban en estudio? Pensamos que aún cuando no existe disposición alguna en cuanto a la acumulación de vacaciones para el funcionario público, el aspecto de ética juega papel importante y determina que no es correcto un reclamo como el que están haciendo los señores magistrados del Tribunal Electoral.
Propicio es el momento para legislar en este sentido pensando siempre en un pueblo que afronta grandes necesidades y demanda ayuda gubernamental y legislaciones que protejan los intereses de las grandes mayorías. Los dineros de la nación son sagrados y hay que defenderlos y protegerlos para que sean encaminados hacia la consecución del progreso y bienestar de todos los panameños. "Esta situación también ha causado malestar entre algunos funcionarios públicos que fueron despedidos y no les cancelaron sus vacaciones acumuladas. Ese es el caso de René De Graci quien laboró en el Ministerio de Salud por más de cinco años. Fue destituido hace más de un año por estar inscrito en un partido distinto al que gobierna y aún espera, ansiosamente el pago de las vacaciones. Precisamente estas son las injusticias que Márquez Amado considera que no deben darse en el gobierno, porque da la impresión que los altos funcionarios tienen preferencia. El ex magistrado Márquez Amado considera que no deben darse en el gobierno, porque da la impresión que los altos funcionarios tienen preferencia. El ex magistrado Márquez Amado es de la opinión que el tema de las vacaciones de los servidores públicos debe ser regulado para evitar situaciones embarazosas en el futuro".
Con cuatrocientos mil balboas el gobierno nacional puede dar un camino de penetración para esos humildes agricultores que de sol a sol se entregan a la labranza de la tierra para aportar al progreso y bienestar de la nación; estos panameños, jamás tendrán vacaciones acumuladas.
Toda esta serie de grandes privilegios han sido cuestionados por un pueblo que tiene hambre y sufre las consecuencias de un desempleo y de una extrema pobreza; por un pueblo que, hasta el presente, no ha logrado entender tanta injusticia social y cómo un gobierno que habla de Patria Nueva mantiene salarios y privilegios que afectan, muy profundamente, los principios de democracia e igualdad.
¿Cómo es posible que se pretenda llevar al país a una racionalización del gasto público y a una austeridad con esta realidad existente? Es verdaderamente doloroso que estas situaciones se estén dando en otras instituciones del Estado sin que se atisbe el menor interés por darle solución como lo está reclamando la república entera.
Ahora surge en el seno del Tribunal Electoral un reclamo insólito de vacaciones acumuladas de parte de algunos magistrados que consideran que han laborado por más de 16 años sin recibir el descanso a que todo funcionario tiene derecho. Están exigiendo a la nación el pago de más de 400,000 balboas argumentando la acumulación de vacaciones, como si los bienes de la nación se pudieran repartir graciosamente. Y nos preguntamos: ¿Por qué estos señores magistrados, llegado su tiempo de vacaciones no llamaron a sus respectivos suplentes? ¿Pensaron estos señores en que ellos eran irremplazables en la ejecución de sus responsabilidades? ¿Tendrían intereses que no les permitía poner en manos de otros los asuntos que estaban en estudio? Pensamos que aún cuando no existe disposición alguna en cuanto a la acumulación de vacaciones para el funcionario público, el aspecto de ética juega papel importante y determina que no es correcto un reclamo como el que están haciendo los señores magistrados del Tribunal Electoral.
Propicio es el momento para legislar en este sentido pensando siempre en un pueblo que afronta grandes necesidades y demanda ayuda gubernamental y legislaciones que protejan los intereses de las grandes mayorías. Los dineros de la nación son sagrados y hay que defenderlos y protegerlos para que sean encaminados hacia la consecución del progreso y bienestar de todos los panameños. "Esta situación también ha causado malestar entre algunos funcionarios públicos que fueron despedidos y no les cancelaron sus vacaciones acumuladas. Ese es el caso de René De Graci quien laboró en el Ministerio de Salud por más de cinco años. Fue destituido hace más de un año por estar inscrito en un partido distinto al que gobierna y aún espera, ansiosamente el pago de las vacaciones. Precisamente estas son las injusticias que Márquez Amado considera que no deben darse en el gobierno, porque da la impresión que los altos funcionarios tienen preferencia. El ex magistrado Márquez Amado considera que no deben darse en el gobierno, porque da la impresión que los altos funcionarios tienen preferencia. El ex magistrado Márquez Amado es de la opinión que el tema de las vacaciones de los servidores públicos debe ser regulado para evitar situaciones embarazosas en el futuro".
Con cuatrocientos mil balboas el gobierno nacional puede dar un camino de penetración para esos humildes agricultores que de sol a sol se entregan a la labranza de la tierra para aportar al progreso y bienestar de la nación; estos panameños, jamás tendrán vacaciones acumuladas.