default

Insólito ausentismo


Mientras que el país requiere del trabajo responsable y constructivo de los panameños para lograr su progreso y desarrollo, muchos de los llamados “Padres de la Patria” se ausentan de sus labores para dedicarse a la campaña partidista en sus respectivos circuitos electorales. Para los nacionales conscientes del papel que juega la Asamblea Legislativa en el devenir histórico de Panamá, resulta insólito que un gran número de legisladores abandone sus responsabilidades, hasta el punto de que el presidente de este Organo se vea en la necesidad de citar con urgencia a los jefes de bancadas políticas representadas allí, para tratar el agudo ausentismo de los legisladores.
En las últimas semanas, el grave problema de ausentismo en esta institución del Estado ha llegado a su grado máximo, sin que nada ni nadie pueda lograr que los legisladores comprendan, en su justo valor, el grave compromiso que tienen con las comunidades del país que los eligieron, con la esperanza de que trabajaran, responsablemente y con honestidad por su progreso y desarrollo. Y esos legisladores que se burlan así de la comunidad nacional, recorren distintos sectores con el propósito de solicitar a hombres y mujeres, el respaldo para una reelección que no merecen, porque su labor ha resultado ser ineficaz a los intereses de todos los panameños.
En el seno del Legislativo hay muchos legisladores que fueron reelegidos y que olvidaron, en su momento, las privatizaciones del INTEL y del IRHE, las leyes neoliberales que han traído el derrumbe de las conquistas de obreros, educadores, trabajadores del agro, empresas privadas, etc., y sin embargo, están firmes en su empeño devolver a la Asamblea para continuar en su negativa gestión perjudicando los grandes intereses del país.
El ausentismo de los legisladores en las sesiones legislativas, por motivo de intereses partidistas y personales, resulta ser una vergüenza para una institución que tiene la misión ineludible de legislar en función de los problemas que confronta la nación y de salvaguardar nuestros valores éticos y morales.
La comunidad es consciente de que a muchos legisladores sólo les interesa su bienestar personal; han llegado al extremo de colocar por encima de las prioridades del país, sus apetitos personales y políticos; han olvidado el deber que tienen de trabajar, permanentemente, por la solución de los conflictos nacionales, y ello queda comprobado a través de un ausentismo a sus labores que, habla muy en alto, de la irresponsabilidad, deshonestidad y del irrespeto a un pueblo que ya los tiene ubicados como malos panameños, a quienes hay que combatir para que no vuelvan al seno de la Asamblea.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América