Insuficiente educación vial
Al hacer el balance anual de las víctimas de atropello, las autoridades del Tránsito aseguraron que el 90% de las mismas se produjeron por causa o imprudencia de los peatones al momento de cruzar la calle. Para cualquier atento observador es muy fácil constatar en qué consiste la irresponsabilidad de los ciudadanos en las calles: no utilizan los pasos elevados, cruzan las vías sin emplear los pasos de cebra y se cuelan entre los autos y buses sin ninguna precaución.
Los estudiantes son los peores y los más arriesgados. Muchos de ellos demuestran su arrogancia juvenil en las calles, lo que raya en la irresponsabilidad ciudadana al comprometer a los conductores a una serie de impredecibles consecuencias legales y morales en caso de algún atropello.
Cada vez es más evidente la poca o nula educación vial que poseen los panameños al caminar en Panamá. Entre las múltiples soluciones que deben aplicarse está la educación vial. Pero no bastará hasta tanto pueda multarse con efectividad a los peatones por el mal uso de las calles o el incumplimiento de las normas de seguridad. El resultado de la "parálisis institucional" que ha sufrido el sector arrojó el año pasado 437 víctimas fatales, de las cuales 167 fueron por atropello.
Las autoridades de Tránsito están en un coyuntural momento de grandes renovaciones para hallar la solución integral a un problema que tiene innumerables aspectos y éste es uno de ellos. Los peatones también deben contribuir al sostenimiento de una sociedad moderna que hace de sus calles un patrimonio de justicia y responsabilidad con todos y para todos.
Los estudiantes son los peores y los más arriesgados. Muchos de ellos demuestran su arrogancia juvenil en las calles, lo que raya en la irresponsabilidad ciudadana al comprometer a los conductores a una serie de impredecibles consecuencias legales y morales en caso de algún atropello.
Cada vez es más evidente la poca o nula educación vial que poseen los panameños al caminar en Panamá. Entre las múltiples soluciones que deben aplicarse está la educación vial. Pero no bastará hasta tanto pueda multarse con efectividad a los peatones por el mal uso de las calles o el incumplimiento de las normas de seguridad. El resultado de la "parálisis institucional" que ha sufrido el sector arrojó el año pasado 437 víctimas fatales, de las cuales 167 fueron por atropello.
Las autoridades de Tránsito están en un coyuntural momento de grandes renovaciones para hallar la solución integral a un problema que tiene innumerables aspectos y éste es uno de ellos. Los peatones también deben contribuir al sostenimiento de una sociedad moderna que hace de sus calles un patrimonio de justicia y responsabilidad con todos y para todos.