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Integración, libre mercado y el ALCA (I)


Introducción. Centroamérica y en alguna forma Panamá, entran en una etapa de su desarrollo que, diferente a las políticas individuales implementadas en las últimas décadas, camufladas en un mercado común sin proyección integradora, las enfrenta a la decisión de hacer realidad esta integración a través de una unión aduanera como mecánica básica en la nueva visión del desarrollo económico y social del área. Esto, que pareciera sencillo, tiene tantas facetas de políticas, comerciales, de intereses contrapuestos, de asimetrías en materia de crecimiento, educación, tecnología, financiamientos, y otros temas ligados a la pobreza y al desarrollo humano sostenible, que lo transforma en un reto sin igual para los países del área, que hará necesario un fuerte liderazgo político de sus dirigentes, si es que se quiere lograr una integración equilibrada que, a su vez, le permita al "proyecto" tener la viabilidad suficiente para que se consolide y cumpla con su razón de ser, impulsar el desarrollo económico sostenible a nivel regional.
1. La integración política, principal reto que deben enfrentar los países centroamericanos para aprovechar juntos, las ventajas y oportunidades del Libre Comercio:
Toda integración conlleva un elemento político que debe trabajar sobre un nuevo concepto, difícil de permear por las sociedades de nuestros países dada la historia reciente de confrontaciones bélicas e ideológicas dentro de éstos, e incluso, entre países del área. Este concepto consiste en una visión de unidad en la diversidad, solidaridad en el compartir el desarrollo económico e integración en la visión de un desarrollo humano y social sostenible. Todo lo anterior significa empinarse por encima de un pasado cercano, que en vez de integrar, atomizaba dentro de un esquema nacionalista, fortalecido por el contenido ideológico del esquema económico impulsado por la CEPAL de Previch, basado en la sustitución de importaciones y su mecánica arancelaria y la enorme influencia en el área de los movimientos sociales ideológicos de inspiración marxista, opuestos a la integración entre el norte y el sur.
Latinoamérica, y en particular Centroamérica, ha vivido diferentes procesos de integración; ya en 1960 suscribió el Tratado de Integración Económica Centroamericana, en el que participaron Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica dentro de un esquema económico contrario a la integración, como ya lo hemos señalado, como era el modelo de sustitución de importaciones, pese a lo cual ayudó a los países que lo integraron a crecer, especialmente, Costa Rica, Guatemala y El Salvador. Este proyecto perdió fuerza por los conflictos políticos de la mitad de la década de los años "80 y "90.
En la década del "90, y superadas las guerras internas y la confrontación entre países, Centroamérica actualiza sus tratados mediante el Protocolo de Tegucigalpa que le da una nueva dimensión a la ODECA (Carta de la Organización de Estados Americanos), que a su vez crea el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Lo anterior y dentro de este entorno, se complementa con la Alianza para el Desarrollo Sostenible (ALIDES) y el Tratado de Integración Social y de Seguridad Democrática. En 1993, además, se suscribe el Protocolo de Guatemala, que actualiza al Tratado de Integración Económica vigente.
Podemos enumerar los siguientes tratados vigentes en el área: Costa Rica con México; Nicaragua con México; Guatemala, El Salvador, Honduras con México; Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica con Chile; Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica con República Dominicana; y Costa Rica con Canadá
Panamá, y por primera vez en su historia, busca integrarse, y lo hace en el entrono del área geográfica a que está vinculada, Centroamérica. El Tratado de Libre de Comercio entre Centroamérica y Panamá crea el marco necesario para enfrentar en conjunto la integración que el ALCA plantea.
Es importante destacar que Panamá, por sus características en materia de estructura económica que se reflejan en que el 80% del PIB (US$9,000 millones de dólares) corresponde al sector servicios (sector terciario), está en una posición de integración global desde hace décadas, ya que el país exporta servicios que tienen como mercado el sector financiero internacional (Centro Bancario de Panamá), los armadores trasnacionales (abanderamiento de naves), los operadores de carga a niveles macro (puertos y sistemas multimodales de carga), la distribución macro y micro de insumos (Zona Libre de Colón). Lo anterior con un sistema monetario dolarizado hace 100 años con integración financiera, condicionante de su estructura macroeconómica, que sumado a la posición geográfica del país le permite altos niveles de competitividad en las áreas señaladas.
El problema de Panamá es paradójicamente inverso, ya que algunos países del futuro ALCA lo penalizan con sobre-tasas, debido a su competitividad y eficiencia, discriminándolo frente a otros centros financieros de países del primer mundo, lo que refleja la falta de visión integradora del área latinoamericana frente a las ventajas comparativas de sus futuros socios. Como en el ejemplo anterior, la integración centroamericana no siempre refleja una vocación clara de hacer en estas materias. Como una muestra más, podemos señalar el caso de Guatemala, que en materia arancelaria y mediante los tratados vigentes, le da más facilidades de este tipo a México que a la región centroamericana, lo que debilita la integración regional. Es en este entorno, que Centroamérica enfrenta el proceso de integración del ALCA, paralelamente a un Tratado de Integración Comercial con Estados Unidos, y además a la iniciativa mexicana del Plan Puebla-Panamá.
De estos tres proyectos de integración, en forma individual y colectiva, los países centroamericanos proyectan la percepción de la prioridad para un tratado de libre comercio con Estados Unidos (EU), y esto tiene su lógica ligada a la actual dinámica de exportaciones de cada país centroamericano, dado que su principal cliente en materia de exportaciones es EU, y por lo tanto, los países entienden que mejoradas las actuales condiciones, mejora la competitividad de Centroamérica frente a los demás países exportadores al mercado americano, lo que produce nuevos espacios para la potencialidad exportadora del área y consolida las ventajas que actualmente tienen a través de la "Iniciativa para la Cuenca del Caribe" (ICC), que es un mecanismo unilateral impulsado por EU en la década del "80 por razones geopolíticas.
(continuará la semana próxima en segunda entrega)

101 años de Panamá América

 
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