Integridad professional y presupuesto estatal
En el informe de la Defensoría del Pueblo sobre el uso de la partida discrecional de la Presidencia de la República se menciona como uno de los rubros el de "periodistas". Surge, naturalmente, la pregunta del por qué de este rubro. Lamentablemente la relación entre periodismo y poder público no es todo lo aséptica y transparente que debiera ser. Los resortes del Poder son muchos y sus tentáculos pueden tocar a todos los niveles. Desde cuñas en programas de radio, que tal vez nadie oye, y pautas en suplementos, que nadie lee, pero cuyos productores son importantes formadores de opinión en otros medios, pasando por la pauta publicitaria oficial en las grandes empresas de medios de comunicación social, y el control del arancel del papel o del otorgamiento y renovación de las frecuencias del espectro electromagnético, hasta la ubicación, en puestos influyentes a todo nivel de la actividad periodística, de personas afines al gobernante o a su partido; las palancas del poder pueden afectar a todos y de muchas maneras.
Estos instrumentos pueden ser utilizados para tratar de neutralizar la labor naturalmente crítica de todo periodismo responsable, pero también se han usado para desviar la atención de los escándalos públicos que han estallado, promoviendo otros temas sensacionalistas e insubstanciales, y para infiltrar las redacciones y departamentos de noticias con personas cuya labor es mantener al gobierno de turno informado sobre lo que sucede detrás de las cámaras, los micrófonos y las páginas.
Es inevitable que el llamado "Cuarto Poder" se relacione con los otros poderes públicos. Esta relación será por naturaleza tensa y muchas veces confrontacional, sin embargo para el país es preferible esto último, a una relación sumisa y acomodaticia. Para la democracia y la libertad es mejor que la prensa sea un perro guardián que uno faldero.
Por lo anterior, los medios de comunicación y los gobernantes debemos comprender que, para el bien de todos, cada uno debe ejercer su poder con responsabilidad. Esto significa que los periodistas, independientemente de nuestras afinidades o discrepancias con los poderosos, ejerceremos nuestra labor con la misma transparencia e integridad que le exigimos al gobierno, y que este último se abstendrá de utilizar el poder que le otorgó el pueblo, para espiar a periodistas, comprar simpatías o pasar facturas. Lamentablemente esto lo comprenden mejor los gobernantes cuando dejan el poder aunque algunos comunicadores no parecen entenderlo nunca.
La información veraz es un derecho subjetivo, como lo son la educación y el acceso a la sanidad. Quienes manejan esa información son tan responsables sociales, como los médicos o los profesores. A pesar de la burda realidad que muestran cada día, hay otra verdad más auténtica Un mundo más humano es posible porque es necesario.
(*)Centro de Colaboraciones Solidarias.
(miguelez_carlos@yahoo.com.mx)
Estos instrumentos pueden ser utilizados para tratar de neutralizar la labor naturalmente crítica de todo periodismo responsable, pero también se han usado para desviar la atención de los escándalos públicos que han estallado, promoviendo otros temas sensacionalistas e insubstanciales, y para infiltrar las redacciones y departamentos de noticias con personas cuya labor es mantener al gobierno de turno informado sobre lo que sucede detrás de las cámaras, los micrófonos y las páginas.
Es inevitable que el llamado "Cuarto Poder" se relacione con los otros poderes públicos. Esta relación será por naturaleza tensa y muchas veces confrontacional, sin embargo para el país es preferible esto último, a una relación sumisa y acomodaticia. Para la democracia y la libertad es mejor que la prensa sea un perro guardián que uno faldero.
Por lo anterior, los medios de comunicación y los gobernantes debemos comprender que, para el bien de todos, cada uno debe ejercer su poder con responsabilidad. Esto significa que los periodistas, independientemente de nuestras afinidades o discrepancias con los poderosos, ejerceremos nuestra labor con la misma transparencia e integridad que le exigimos al gobierno, y que este último se abstendrá de utilizar el poder que le otorgó el pueblo, para espiar a periodistas, comprar simpatías o pasar facturas. Lamentablemente esto lo comprenden mejor los gobernantes cuando dejan el poder aunque algunos comunicadores no parecen entenderlo nunca.
La información veraz es un derecho subjetivo, como lo son la educación y el acceso a la sanidad. Quienes manejan esa información son tan responsables sociales, como los médicos o los profesores. A pesar de la burda realidad que muestran cada día, hay otra verdad más auténtica Un mundo más humano es posible porque es necesario.
(*)Centro de Colaboraciones Solidarias.
(miguelez_carlos@yahoo.com.mx)