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Inteligencia emocional y liderazgo


Desde que inicié mi carrera, el mando y dirección ha sido una de mis principales preocupaciones para lograr el éxito en todas las asignaciones que se me han encomendado. Intentar ser un líder no es cosa fácil y de la intención a la acción hay abismales diferencias en la que sólo tu talento, el deseo de hacer las cosas bien y una buena preparación profesional las pueden acortar.

Quisiera iniciar plasmando los dos conceptos medulares de este artículo: Inteligencia Emocional y Liderazgo. El primero concepto, muy utilizado en la administración moderna, y no es más que la destreza que nos permite conocer nuestros propios sentimientos, interpretar o expresar los sentimientos de los demás, sentirnos satisfechos y ser eficaces en la vida, a la vez crear hábitos mentales que favorezcan nuestra propia productividad; y el liderazgo, que es una habilidad que se desarrolla en la medida en que el individuo cultiva la autoconfianza, el autocontrol y la perseverancia. Liderar implica empatía y capacidad de ilusionar a otros, sin que estos lo perciban.

La inteligencia emocional es la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás; no es ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas. Describe aptitudes complementarias, pero distintas, de la inteligencia académica, las habilidades puramente cognitivas medidas por el coeficiente intelectual.

La inteligencia emocional se puede cultivar y además ayudar a potencializar el desarrollo de la capacidad de liderazgo del individuo. Esto nos lleva a atender dos aspectos básicos en el liderazgo: Visión positiva y un equipo de trabajo comprometido con el logro. En la medida en que el individuo conoce mejor su propia dimensión emocional, tiene un mejor control de su vida. De igual manera, comprende mejor a los otros y finalmente logra optimizar su inteligencia racional.

La relación que puedo deducir entre el liderazgo y la inteligencia emocional es que ejerce una influencia decisiva sobre factores críticos, tales como: Toma de decisiones, trabajo en equipo, relaciones de confianza entre el personal, lealtad, innovación del trabajador y el directivo. Por otro lado, ayuda al directivo a desarrollar una disciplina personal nueva que permite mostrar una imagen más humana y de mayor calidad de persona que le facilita la toma de decisiones.

Quisiera finalizar citando las características que deben conformar la inteligencia emocional de un directivo, según el Dr. Goleman y éstas son: Honestidad Emocional, Energía Emocional, Retroalimentación Emocional, Intuición Práctica, Presencia Auténtica, Radio de confianza y Descontento Productivo. Atienda estos aspectos y verá sus resultados.

calolo1567@yahoo.com

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