Intervencionismo y petróleo
Cuando "todo anda bien" pocos se preocupan por lo que anda mal, y ahora que golpea el costo del combustible, sólo atinamos a pedir más intervención y soluciones mágicas, agravando la situación. La realidad es que el alza de precios está fundamentada en razones económicas básicas. El mayor problema es el intervencionismo, y cuando los políticos responden al llamado de auxilio de sus electores, quienes se ahogan se montan encima del rescatista y juntos se van a pique. Uno no elige a los funcionarios para que acaten ciegamente al vulgo, sino para que gobiernen en base al buen criterio; ese que nos es muy común.
Sin intervenciones como subsidios e inflación monetaria, etc., los precios constituyen información esencial y fidedigna para los inversionistas. Curiosamente son los países emergentes, tales como India y China, y aun los propios países productores, en donde se está disparando la demanda; mientras que en los países desarrollados la demanda disminuye en respuesta al aumento de precios.
Los aumentos de precios, sin inflación, mueven a los inversionistas en muchas direcciones, tanto en la búsqueda de nueva y mayor producción de petróleo como en máquinas o sistemas que consumen menos o, sencillamente, no usan combustibles fósiles.
Desde el 2005 se inició una disminución en la producción de petróleo, que poco tenía que ver con especulación; lo cual lo deja a uno preguntándose: ¿Cómo es que la producción bajó cuando los precios subieron? Existe una multiplicidad de razones; entre ellas: a) Razones geológicas, pues los depósitos fáciles cada vez están más lejos, más profundos o más contaminados. No es que se agoten, sino que cuesta más sacarlos. b) Si a esto añadimos que gran parte de lo que llamamos "aumento de precio" no es otra cosa que disminución del valor de las monedas, comenzando con el dólar, entonces también debemos poner este factor en la balanza.
Esas "reservas" a que tanto hacen alusión son eso mismo, "reservas", que deben ser explotadas. No lo han sido a la fecha porque las condiciones no estaban dadas; por muchas razones, algunas ya señaladas. Ahora, si decidimos usar esas reservas, el producto tomará varios años en llegará al barrio.
Por todo ello, vemos que el problema no está tanto en la capacidad que existe debajo del suelo, sino encima; es decir, en las distorsiones artificiales. El secreto está en nuestra capacidad de extraer el oro negro a precio rentable, dadas todas las demás condiciones.
Por temor, los inversionistas dejan de invertir en extracción y producción pensando que será confiscado por un Chávez u otro de los dementes que pululan el planeta.
Este problema de escasez no lo vemos en las computadoras, pues no es un mercado muy intervenido. Menos del 10% de las reservas del petróleo en el mundo están en países que profesan la libertad de empresa, mientras que el 90% restante está en países que controlan el mercado, y el 65% son de países en donde las empresas pertenecen al gobierno.