Intromisión telefónica
Apoyamos la intromisión telefónica, comúnmente llamada pinchazo, como recurso de la justicia para descubrir delitos y delincuentes. Un pinchazo puede ser considerado como un medio idóneo para descubrir hechos delictuosos y en algunos casos, quizás la única forma de proceder para lograrlo.
Ninguna persona de vida virtuosa tiene por qué temer un pinchazo. No hay autoridad alguna a la que se le pueda ocurrir pincharle a alguien sus conversaciones telefónicas. Solamente aquellos que se agitan en el mundo del delito y son conscientes de que viven al margen de la ley pueden objetarlo, y con razón, porque para ellos constituye peligro. Además, quien como investigador judicial ordena un pinchazo telefónico es porque tiene justificadas sospechas sobre la conducta delictiva de quien será el pinchado.
El cáncer de la codicia en pos de un enriquecimiento fácil, rápido y sustancial, ha arrastrado el mundo a un aumento sustancial del malvivir.
Y por ello, ningún medio, salvo el que no sea mediante la comisión de un abuso extremo, debe ser rechazado de entre los recursos que puedan utilizarse, conforme hemos dicho antes, para descubrir delitos y delincuentes.