Inventario de la dictadura
No conocer la historia condena a repetir los errores y los horrores del pasado. Lo mismo podemos decir de pretender disfrazar o tergiversar los hechos. Mientras no se haga justicia y persistan la impunidad, la mentira y el cinismo, continuarán la corrupción, el juega vivo, la frustración y la apatía. Por eso es importante, especialmente para los jóvenes, saber la verdad para que no se repitan los daños a la historia de la patria y a su futuro, con versiones falsas de lo que fue la dictadura de Torrijos y del PRD.
La dictadura militar se vio estimulada por EE.UU para que le aprobaran sus tratados, que legalizaron las bases militares y prolongaron la presencia de ese país por 36 años, cuando el 9 de enero de 1964, 180 organizaciones panameñas decidieron que no queríamos bases militares y sí la devolución del Canal en 15 años. La dictadura torrijista fue tan feroz como las otras del continente (Pinochet), creadas como instrumentos de la CIA y el Pentágono. Arnulfo Arias, como la historia lo reconoce, fue un gran nacionalista y contó siempre con el apoyo del pueblo, no así de USA, ni de la oligarquía, ni los militares que juntos, lo derrocaron tres veces y le robaron las elecciones.
Para darle una imagen nacionalista, lograron que Cuba apoyara los tratados y a cambio, rompían, parcialmente, el embargo a la isla. Por grave contradicción, los comunistas apoyaron a un gobierno fascista. Por eso, todos los intentos de darle un toque social y popular a la dictadura fallaron, porque fueron manipulados con criterios fascistas. Los oportunistas de todo tipo, que pretendieron robarle el gobierno a los militares, fracasaron y se echaron encima todas las críticas de la dictadura. Ejemplo: Asentamientos campesinos, empresas nacionales, organización sindical y estudiantil, tratados del Canal. El nacionalismo demagógico, así como el socialismo de fachada, terminó en tratados entreguistas, tráfico de armas, drogas, corrupción, enriquecimiento ilícito, alcoholismo, bisexualismo, negocios del frente empresarial oligárquico.
Ya el tiempo pasó (36 años) y tenemos un Canal obsoleto, donde el gobierno de USA nos dejó los efectos de su pésima administración, sin dejar reservas económicas para su lógica ampliación, remodelación y actualización; se gastaron todo el dinero, sin obtener ganancias propias de una empresa que tiene que renovarse, sólo para beneficiar su aparato militar y a las empresas navieras.
La crisis de valores, la enorme deuda externa, la lamentable desvalorización interna de sindicatos y gremios estudiantiles tiene una causa: la dictadura. Todos los civiles jerarcas del PRD, todos los militares hoy retirados, tienen que responder ante el país y la justicia por todos los desmanes, crímenes, exilios, perjuicios, robos al erario público, despilfarros, etc... durante sus años de desgobierno. Pero ahora nadie sabe nada, todos le endosan la culpa al dictador asesino, al narcotraficante encarcelado. Definitivamente, todos ellos son tan delincuentes, cómplices o encubridores. El encontrar a todos los desaparecidos y sus asesinos; el investigar las fortunas de los ex oficiales y a las autoridades del PRD es una obligación del Poder Judicial. Y no se diga que todos nos quedamos callados. Muchos fuimos exiliados y desde allí, en los periódicos clandestinos Panamá Revolucionario (Chile), El Grito (Venezuela) y otros que se editaron en diferentes épocas, lugares y aquí también, se denunciaron muchas ilegalidades
La dictadura no fue una utopía, fue una traición a nuestra historia. Cuando Noriega arengaba a las masas con lenguaje nacionalista, lo que hacía era proteger a los negocios de tráfico de drogas, pero, sobre todo, de armas que heredó de militares anteriores y amplió y diversificó, como se ha demostrado actualmente, confiando en que él era la CIA. Las fortunas mal habidas y los desaparecidos son evidencias muy reales para que pretendan engañar a la juventud con mentiras y confusiones en la historia.
Hoy tenemos una incipiente democracia, muchos peligros de injusticias económicas nacionales e internacionales nos acechan, la corrupción nace del bolsillo de los compradores de conciencia, la indolencia e incultura cívica mina las actuaciones de mucha gente humilde. El capitalismo civilizado de inversionistas conscientes, lamentablemente, aún no se presenta, argumentando temores e incertidumbres, sino figuran sólo los salvajes que nos intentan chantajear y poner condiciones indignas e inaceptables ( los mangos bajitos). Entonces, es momento de exigir justicia y ética nacional e internacional, cívica y económica, para que con unidad y valor hagamos cumplir la función social de los empresarios y banqueros, y con la capacitación y el trabajo de los panameños logremos un futuro mejor para todos.
La dictadura militar se vio estimulada por EE.UU para que le aprobaran sus tratados, que legalizaron las bases militares y prolongaron la presencia de ese país por 36 años, cuando el 9 de enero de 1964, 180 organizaciones panameñas decidieron que no queríamos bases militares y sí la devolución del Canal en 15 años. La dictadura torrijista fue tan feroz como las otras del continente (Pinochet), creadas como instrumentos de la CIA y el Pentágono. Arnulfo Arias, como la historia lo reconoce, fue un gran nacionalista y contó siempre con el apoyo del pueblo, no así de USA, ni de la oligarquía, ni los militares que juntos, lo derrocaron tres veces y le robaron las elecciones.
Para darle una imagen nacionalista, lograron que Cuba apoyara los tratados y a cambio, rompían, parcialmente, el embargo a la isla. Por grave contradicción, los comunistas apoyaron a un gobierno fascista. Por eso, todos los intentos de darle un toque social y popular a la dictadura fallaron, porque fueron manipulados con criterios fascistas. Los oportunistas de todo tipo, que pretendieron robarle el gobierno a los militares, fracasaron y se echaron encima todas las críticas de la dictadura. Ejemplo: Asentamientos campesinos, empresas nacionales, organización sindical y estudiantil, tratados del Canal. El nacionalismo demagógico, así como el socialismo de fachada, terminó en tratados entreguistas, tráfico de armas, drogas, corrupción, enriquecimiento ilícito, alcoholismo, bisexualismo, negocios del frente empresarial oligárquico.
Ya el tiempo pasó (36 años) y tenemos un Canal obsoleto, donde el gobierno de USA nos dejó los efectos de su pésima administración, sin dejar reservas económicas para su lógica ampliación, remodelación y actualización; se gastaron todo el dinero, sin obtener ganancias propias de una empresa que tiene que renovarse, sólo para beneficiar su aparato militar y a las empresas navieras.
La crisis de valores, la enorme deuda externa, la lamentable desvalorización interna de sindicatos y gremios estudiantiles tiene una causa: la dictadura. Todos los civiles jerarcas del PRD, todos los militares hoy retirados, tienen que responder ante el país y la justicia por todos los desmanes, crímenes, exilios, perjuicios, robos al erario público, despilfarros, etc... durante sus años de desgobierno. Pero ahora nadie sabe nada, todos le endosan la culpa al dictador asesino, al narcotraficante encarcelado. Definitivamente, todos ellos son tan delincuentes, cómplices o encubridores. El encontrar a todos los desaparecidos y sus asesinos; el investigar las fortunas de los ex oficiales y a las autoridades del PRD es una obligación del Poder Judicial. Y no se diga que todos nos quedamos callados. Muchos fuimos exiliados y desde allí, en los periódicos clandestinos Panamá Revolucionario (Chile), El Grito (Venezuela) y otros que se editaron en diferentes épocas, lugares y aquí también, se denunciaron muchas ilegalidades
La dictadura no fue una utopía, fue una traición a nuestra historia. Cuando Noriega arengaba a las masas con lenguaje nacionalista, lo que hacía era proteger a los negocios de tráfico de drogas, pero, sobre todo, de armas que heredó de militares anteriores y amplió y diversificó, como se ha demostrado actualmente, confiando en que él era la CIA. Las fortunas mal habidas y los desaparecidos son evidencias muy reales para que pretendan engañar a la juventud con mentiras y confusiones en la historia.
Hoy tenemos una incipiente democracia, muchos peligros de injusticias económicas nacionales e internacionales nos acechan, la corrupción nace del bolsillo de los compradores de conciencia, la indolencia e incultura cívica mina las actuaciones de mucha gente humilde. El capitalismo civilizado de inversionistas conscientes, lamentablemente, aún no se presenta, argumentando temores e incertidumbres, sino figuran sólo los salvajes que nos intentan chantajear y poner condiciones indignas e inaceptables ( los mangos bajitos). Entonces, es momento de exigir justicia y ética nacional e internacional, cívica y económica, para que con unidad y valor hagamos cumplir la función social de los empresarios y banqueros, y con la capacitación y el trabajo de los panameños logremos un futuro mejor para todos.