Inversión hotelera
La economía panameña creció a un ritmo del 9% para el 2007. Interesante resulta saber que ese crecimiento, de acuerdo a versados en la materia, continuará por las obras que se gestan par un futuro inmediato. Así cuando en el norte de América existen vientos de recesión, pareciera que Panamá podrá ofrecer oportunidades a inversionistas nacionales y extranjeros.
Toda esta actividad de negocios ha producido un incremento en las personas que visitan o están planeando visitar el país. Como resultado, las habitaciones hoteleras están casi a su máxima capacidad, lo cual para muchos es una inconveniencia, pero para otros podría resultar en una oportunidad de negocios.
El turismo panameño está regulado por la Ley 8 del 14 de junio de 1994. Esta normativa establece, entre otros puntos, incentivos impositivos para la industria del turismo:
-Toda actividad económica con ánimo de lucro en el país está sujeta al pago de impuestos de renta. Pero, la industria turística, y por ende hotelera, está exonerada del pago de impuestos de renta por un período de 15 años, desde el inicio de operaciones. Todo hotel o centro turístico deberá someter su proyecto ante el Instituto Panameño de Turismo, a fin de obtener la aprobación del citado proyecto antes del inicio de operaciones.
-Exención total de impuestos sobre inmueble por un periodo de 20 años. Todo proyecto de hotel o centro turístico, podrá obtener la exoneración de impuestos de inmueble de las propiedades, en donde se desarrollará la inversión.
-Exención total de impuestos de importación para materiales y mobiliarios en la construcción y equipamiento de la inversión turística. La mayoría del equipamiento de la inversión hotelera podrá transportase al país sin impuesto de importación. Este incentivo, en algunos casos, se extiende a botes, helicópteros, yates y aviones.
-Exención total de impuestos en el uso de muelle y aeropuerto, construidos por la compañía inversionista. En los casos en que se desarrollen aeropuertos y muelles para la inversión turística, estarán exonerados de las tasas e impuestos respectivos.
Los infversionistas deben tener presente que, a pesar que los incentivos están claramente establecidos en la legislación panameña, deben ser formalmente solicitados y aprobados por las autoridades competentes. En otras palabras, no son automáticos una vez operen un hotel o empresa turística en el país.
En cuanto a la industria hotelera, la seguridad jurídica, los incentivos fiscales, la demanda del mercado están presentes en Panamá, lo que permite que tras la inversión se reciban los beneficios de un buen negocio.