Investigación necesaria
La lucha contra el ruido hasta ahora se ha centrado en los autobuses y siempre se ha interrumpido en pocos días. Eso nos ha conducido a manifestar que los propietarios de esos monstruos de la muerte a los cuales con razón se les llama "diablos rojos" son personajes muy, pero muy poderosos. Mientras se mantengan ocultos y en las sombras, jamás liberaremos al pueblo de la tortura ensordecedora de las troneras.
En consecuencia, hacemos un llamado ferviente a la Defensoría del Pueblo para que solicite a quien corresponda, se le informe quiénes son los propietarios de la totalidad de los autobuses que sirven las diferentes rutas de nuestra ciudad capital, bajo cuyo amparo sus conductores abusan del pueblo panameño en brutal agresión a su sistema auditivo. En los casos de compañías, puede la Defensoría del Pueblo solicitar a la jefatura del Registro Público que informe quiénes son sus respectivos directores, dignatarios y sus representantes legales.
Mientras eso no se aclare, jamás se podrá resolver el nefasto problema que hasta el presente ha venido constituyendo la brutal agresión diaria que sufre el pueblo panameño por parte de una caterva de conductores despiadados.
Confiamos en que la Defensoría del Pueblo se hará eco de este clamor y actuará.
Por su parte, Sayuri Jaén indicó saber la letra del himno, pero dijo desconocer quién era Jerónimo De La Ossa y Santos Jorge.
Alexander Quiroz resaltó que respeta el himno porque es un símbolo que lo representa como nación y que nos caracteriza como sociedad humana. "Es muy importante no sólo para nosotros, sino para el mundo entero", añadió.
Sin embargo, se equivocó al puntualizar que Santos Jorge escribió la letra del himno. Igualmente desconocía quién había compuesto la música, sin saber que lo había mencionado antes.
Sin duda, las expresiones de estos jóvenes es la más clara evidencia de que algo anda mal en las aulas de clases, pero a pesar de eso los educadores insisten en mantener sus protestas y no impartir clases.
En 1903, Santos Jorge le solicitó a su amigo Jerónimo de la Ossa, que elaborara una letra para el Himno Nacional. En 1906, la Asamblea Nacional adopta el himno de acuerdo con la Ley 39 y en forma provisional, ya que se pensaba efectuar un concurso para escoger una nueva composición. El pueblo panameño lo volvió a escoger. Más tarde en la Constitución de 1941, se incluye un artículo que adopta en forma definitiva el llamado Himno Nacional.