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Irak y Norcorea: dilema nuclear


Desde el espacio, en las noches, Norcorea es una mar de oscuridad en medio del bullicio de las grandes urbes de Japón, China Popular y la Surcorea. Pero esto es engañoso.
Bajo las sombras nocturnas se desarrolla un extenso programa militar, uno de los más grandes del mundo. A pocos kilómetros de la zona desmilitarizada en la Península Coreana, los científicos del norteño país comunista fabrican los componentes de las armas atómicas.
Yongbyon y Sunchon, además de la planta atómica de Sinpo, son estudiados meticulosamente, todos los días, por satélites estadounidenses desde hacía 15 años. Empero, otros 11 sitios a lo largo del Norcorea han demostrado que se construye centros especializados para preparar el combustible fisionable de la arma apocalíptica: uranio enriquecido y plutonio.
Se estima de pueden también ser 22 las facilidades atómicas en Norcorea y que 18 sitios trabajan, secretamente, en fabricar armas que usen la fisión nuclear. De hecho, para el resto del mundo y los especialistas, ya el régimen comunista norcoreano posee dos artefactos nucleares de índole militar, listos para ser lanzados en misiles balísticos intercontinentales Taepondong, que pueden amenazar a Japón, Rusia, Surcorea, Taiwán, Australia y hasta Estados Unidos.
Kim Jong Il, el líder máximo de Norcorea, admitió hace poco ante una misión norteamericana de visita en Pyongyang, que su país estaba haciendo la bomba, algo que no sorprendió del todo a los expertos de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Algo que sí es evidente, es que el caso norcoreano demuestra que países en vías de desarrollo "están desarrollando armas nucleares de alto poder y cuidado que hasta bombas termonucleares, mil veces más poderosas que la simple bomba atómica".
Según los diarios Los Angeles Times y la Opinión de Calfornia, tras la admisión de Corea del Norte de que tiene un programa de armas nucleares -en violación de un pacto de 1994- la Casa Blanca comenzó a establecer diferencias entre esa nación e Irak, que corre el peligro de sufrir un ataque militar estadounidense por presuntamente acumular armas de destrucción masiva y porque podría tener armas atómicas en menos de 10 años.
Agregan los diarios norteamericanos que el acuerdo de 1994 contemplaba que un grupo de países encabezado por Estados Unidos debía construir antes de 2003 dos reactores nucleares ligeros en Corea del Norte a cambio de una congelación del programa de armas atómicas por parte de Pyongyang.
La lucha contra la no proliferación nuclear y la guerra al terrorismo se complica para Washington, algo que obliga a George W. Bush y a los "halcones del Pentágono" a negociar con Norcorea su desarme futuro, para luego lograr la pacificación de la Península Coreana.
Aquí nuevamente queda demostrado también que la diplomacia tiene muchas caras y exagera en la doble moralidad.
¿Por qué ahora se sugiere ver de una forma el programa nuclear secreto de Norcorea, para negociar diplomáticamente el desarme de Pyongyang, mientras que a Bagdad hay que caerle con la fuerza bruta de las armas teledirigidas y resoluciones especiales de la ONU para acabar con el Irak de Sadam?
¿Qué diferencias hay entre Norcorea y el Irak de Hussein? Absolutamente nada. Es la misma cosa. Informes especiales redactados por el gobierno surcoreano indican que la represión estalinista del régimen de Kim Jong Il es terrible: Cuando un par de militares y científicos norcoreanos adujeron la necesidad de regular el programa de armas de destrucción masiva para evitar herir susceptibilidades con los demás países vecinos, el dictador comunista ordenó matar a esos colaboradores y los pasó al paredón.
Igual sucedió con las prácticas indignantes del Pyongyang de secuestrar personas en Japón para utilizarlos como "conejillos de indias" en sus entrenamientos de espionaje contra Tokio.
El rapto de ciudadanos niponés no es permisible, pues se impide la tolerancia y se afecta el modo de vida de jóvenes inocentes que fueron víctimas de la Guerra Fría.
Estados Unidos ahora deberá enfrentar su cruzada al terror en varios frentes: Afganistán, Irak y ahora Norcorea. Igual, el enfrentamiento global para controlar las amenazas de los países furtivos significa que Washington lidia contra una actitud belicista de naciones interesadas en ser factores decisivos en el destino del planeta.
Si usted no lo quería reconocer, ahora sí vivimos una tercera guerra mundial. Norcorea e Irak sólo son el otro frente de batalla. ¿Qué seguirá? ¿Colombia? Eso lo veremos pronto...
Sus investigaciones abordan el desarrollo de metodología de análisis de diseño de sistemas; análisis diseño e implementación de lenguaje de cuarta generación; metodología de los flujos de procedimientos y motivadores e inhibidores de los sistemas de información en las empresas, entre otros.

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