Izquierda y petróleo
En el siglo XIX se llamaban conservadores a quienes se oponían a los cambios. Sus contrarios eran llamados liberales, porque pregonaban cambios y libertades, aunque en ocasiones no actuaron como verdaderos liberales. Luego, en el siglo XX, surgieron otros grupos que se denominaron revolucionarios, pero pocos hicieron honor al nombre porque "revolucionar" es hacer las cosas mejor que antes, mientras que en todas partes donde los revolucionarios alcanzaron el poder, la situación social desmejoró.
En México, la izquierda, que se dice revolucionaria, ha pasado a ocupar el puesto de los conservadores del siglo XIX, al oponerse a todo cambio que intente mayor productividad y modernización de las estructuras nacionales, tales como una reforma petrolera y cambios en anticuadas leyes laborales y comerciales.
En el sector petrolero, la situación de los conservadores de izquierda es irracional y caprichosa. Pretenden conservar el monopolio estatal absoluto en el sector petrolero, lo cual hasta ellos mismos admiten que ha generado corrupción, la caída de las reservas y el aumento de las importaciones de gasolina, todo lo cual coloca a la empresa estatal PEMEX entre las compañías petroleras más anticuadas y menos eficientes del mundo.
El anterior presidente mexicano, Vicente Fox, trató de introducir mejoras, como el nombramiento de empresarios competentes al Consejo de Administración de PEMEX. Pero al no pertenecer ellos al sindicato ni a la burocracia, no se pudo hacer y el intento de mejorar la administración de la empresa fue calificado como un atentado contra la soberanía nacional.
Si no se permite que PEMEX se asocie con otras empresas para extraer hidrocarburos en el Golfo de México, en pocos años nos convertiremos en importadores netos de petróleo. Pero parece que a esa izquierda conservadora no le importa acabar con nuestra riqueza petrolera, siempre y cuando se conserven sus banderas políticas, con las que engatusan a ignorantes.
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