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Joaquín F. Franco, maestro de la política


El oficio de la política y de los políticos está tan desprestigiado en nuestro país, que es normal denegar el interés y participación en él, cual si fuera una actividad sucia y denigrante. Los más valiosos ciudadanos se precian de no pertenecer a ningún partido y de ser apolíticos. De ese modo, un campo de tan suprema trascendencia, ha sido cedido a los peores quienes en vez de servir al país, lo usan para servirse de él.
El Doctor Joaquín Fernando Franco, fallecido en la madrugada de ayer, nunca renegó de la política y más bien se enorgullecía de ella. Siempre estuvo convencido de que el día en que los mejores ciudadanos incursionaran en esa actividad, las cosas en el país marcharían mejor. Su vida entera fue una conjunción armoniosa de prédica y práctica. Abogado de 77 años, egresado de la Universidad Javeriana de Bogotá, con especialización en Derecho Marítimo en la University of London, supo alternar exitosamente el ejercicio de su profesión con la política. Fue uno de los pioneros en el desarrollo de Panamá como emporio del abanderamiento de naves de categoría mundial, extendiendo sus servicios profesionales a Europa y Oriente. Hoy nuestro país es líder global en bandera mercante, lo cual genera centenares de puestos de trabajo y es fuente de divisas.
La primera vez que pudo demostrar quilates y habilidades como político fue en 1949, como Secretario Privado y Ministro de Agricultura del Presidente Domingo Díaz Arosemena, cuando sólo tenía 24 años. De allí en adelante su vida en ese campo fue intensa. Se dice y, en efecto así fue, que puso ministros y presidentes. Se atribuye a su intervención, el haber llevado al Palacio de las Garzas a Marcos A. Robles y a Guillermo Endara. Durante la administración del presidente Roberto F. Chiari tuvo una actuación muy destacada. Fue Director de la Zona Libre de Colón (1951-1957), Ministro de la Presidencia (1964 -1965), Ministro de Gobierno y Justicia (1967 - 1968), Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador Especial en Washington (1990), Asesor Presidencial (1990 - 1994) y Gobernador de Colón en 1993. Fue condecorado con la Orden Félix Restrepo de la Universidad Javeriana, así como la Vasco Núñez de Balboa, Manuel Amador Guerrero y Oranje-Nassau de Holanda.
Fue fundador del Partido Liberal, a cuyos principios fue irreductiblemente fiel. En sus últimos años, sin embargo, fue un enérgico crítico de la globalización y de lo que llamaba "capitalismo salvaje", preconizando un liberalismo con rostro humano. No claudicó a los militares y pagó un precio por ello. Fue amigo entrañable de César Pereira Burgos, Arnulfo Escalona Ríos, Julio Harris y Gilberto Arias, entre otros. Partidario fiel de una relación especial con Estados Unidos. Hasta la hora de su sensible deceso, colaboraba en la candidatura de Alberto Vallarino, siendo partidario de una tercera fuerza, con argumentos que expuso con entusiasmo en nuestras páginas. Fue un severo crítico del actual gobierno y valioso colaborador del Presidente Guillermo Endara. Con frecuencia, el Presidente Ernesto Pérez Balladares lo consultaba. Tuvo siempre abiertas las puertas para amigos y adversarios. Era portador de una visión de Panamá como país marítimo, con su Canal, sus puertos, las zonas multimodales, la autopista Panamá Colón, el aeropuerto de France Fields y Howard, su Tribunal Marítimo, y su centro bancario y de servicios como puntas de lanza invencible.
Pocos panameños valiosos tuvieron tan lejana visión de pasado, presente y futuro como él, hombre y amigo de vivir pleno, adversario vigoroso y noble, un panameño excepcional y superior.

101 años de Panamá América

 
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