Jované vs. AMOACSS
No nos arrepentimos de haber recomendado y defendido la candidatura del profesor Juan Jované para la posición de Director de la Caja de Seguro Social. Nos impulsó a ello su calidad de panameño responsable, de profesional y docente, y nunca el interés político y personal. Es un compatriota vivamente interesado por el progreso de la nación, un luchador incansable por lograr que los recursos del Estado sean administrados con honestidad y eficiencia, un docente con profundos conocimientos de los problemas de la salud y con grandes deseos de aportar su grano de arena a la reconstrucción de la nueva patria que anhelamos los panameños.
Sin embargo, no nos parece correcta la práctica de visitar las policlínicas de la institución para detectar el problema de algunos médicos que se ausentan de sus labores. Pareciera una persecución que degrada la personalidad de quienes representan un fuerte soporte para la estabilidad y funcionamiento de la Caja de Seguro Social; una práctica que no debe darse cuando se trabaja con profesionales que conocen, con profundidad, sus obligaciones para con la salud del pueblo y que han venido, desde hace mucho tiempo a través de la AMOACSS, luchando por cambios sustanciales en su ley orgánica por una reestructuración que asegure su autonomía, fortalezca su presupuesto y mejore sus servicios en calidad y en cantidad; por una institución en donde con la ayuda de los médicos, personal administrativo, asegurados, pensionados y otros gremios comprometidos con la suerte de esta agencia estatal, encontrar a un líder verdadero que conozca a fondo los problemas de la salud del pueblo panameño; a un profesional que sea capaz de conciliar con el diálogo, al respeto de la dignidad humana, al trabajo en equipo con todos y cada uno de los que contribuyen a la buena marcha de la institución.
Así debe comprender el profesor Jované, a quien no le estamos regateando méritos, ni experiencia que posee para dirigir la institución con el mejor de los éxitos, pero prácticas como las que se están dando, pueden traer serias dificultades a la marcha de la Caja del Seguro Social.
No es que estemos justificando el problema del ausentismo, pero para enfrentarlo hay que adoptar una actitud de liderazgo que permita la comprensión, el trabajo en equipo, el respeto a la dignidad humana, el diálogo y sobre todo, la plena conciencia de que se está trabajando por la salud de un pueblo que espera mayores beneficios de una institución que pertenece a todos los panameños.
Jované sabe muy bien que el líder sabe escuchar, respeta la opinión de los demás, sabe escoger con acierto a los mejores para la realización de las tareas, es comprensivo y sabe dirigir sin prepotencia, con capacidad y profesionalismo y así lo está haciendo; por eso nos extraña que por un problema de ausencia de algunos médicos, exista la sanción pública que en nada contribuirá a que todos y cada uno de los que trabajan en la Caja de Seguro Social tengan confianza en quien dirige.
Esperamos que tales prácticas desaparezcan y que el profesor Jované continúe laborando hombro con hombro con médicos y personal administrativo, a fin de salvaguardar los intereses de una institución de tanta importancia para la vida de la nación.
Sin embargo, no nos parece correcta la práctica de visitar las policlínicas de la institución para detectar el problema de algunos médicos que se ausentan de sus labores. Pareciera una persecución que degrada la personalidad de quienes representan un fuerte soporte para la estabilidad y funcionamiento de la Caja de Seguro Social; una práctica que no debe darse cuando se trabaja con profesionales que conocen, con profundidad, sus obligaciones para con la salud del pueblo y que han venido, desde hace mucho tiempo a través de la AMOACSS, luchando por cambios sustanciales en su ley orgánica por una reestructuración que asegure su autonomía, fortalezca su presupuesto y mejore sus servicios en calidad y en cantidad; por una institución en donde con la ayuda de los médicos, personal administrativo, asegurados, pensionados y otros gremios comprometidos con la suerte de esta agencia estatal, encontrar a un líder verdadero que conozca a fondo los problemas de la salud del pueblo panameño; a un profesional que sea capaz de conciliar con el diálogo, al respeto de la dignidad humana, al trabajo en equipo con todos y cada uno de los que contribuyen a la buena marcha de la institución.
Así debe comprender el profesor Jované, a quien no le estamos regateando méritos, ni experiencia que posee para dirigir la institución con el mejor de los éxitos, pero prácticas como las que se están dando, pueden traer serias dificultades a la marcha de la Caja del Seguro Social.
No es que estemos justificando el problema del ausentismo, pero para enfrentarlo hay que adoptar una actitud de liderazgo que permita la comprensión, el trabajo en equipo, el respeto a la dignidad humana, el diálogo y sobre todo, la plena conciencia de que se está trabajando por la salud de un pueblo que espera mayores beneficios de una institución que pertenece a todos los panameños.
Jované sabe muy bien que el líder sabe escuchar, respeta la opinión de los demás, sabe escoger con acierto a los mejores para la realización de las tareas, es comprensivo y sabe dirigir sin prepotencia, con capacidad y profesionalismo y así lo está haciendo; por eso nos extraña que por un problema de ausencia de algunos médicos, exista la sanción pública que en nada contribuirá a que todos y cada uno de los que trabajan en la Caja de Seguro Social tengan confianza en quien dirige.
Esperamos que tales prácticas desaparezcan y que el profesor Jované continúe laborando hombro con hombro con médicos y personal administrativo, a fin de salvaguardar los intereses de una institución de tanta importancia para la vida de la nación.