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Jované y el Seguro Social


La mayoría de los panameños ve con suma preocupación cómo los problemas en la Caja de Seguro Social (CSS) se vienen agravando día a día. Pareciera que en esa institución no hay una política o una estrategia coherente dirigida a resolver la crisis en que se encuentra. La CSS se asemeja a una nave carente de brújula, sin rumbo fijo en medio de un inmenso y turbulento mar. ¿Es el Prof. Juan Jované capaz de encontrarle soluciones a los muchos males que vienen aquejando a la primera institución social del país?, se preguntan muchas personas. Ellas mismas han manifestado que no pareciera. Las credenciales del Sr. Jované no lo indican y su labor al frente de la CSS en tres años no puede calificarse de exitosa.
Los problemas tradicionales de la CSS: desabastecimiento de medicinas; largas demoras para la atención de los pacientes; falta de equipo adecuado; etc., etc., se han ido agravando continuamente bajo su gestión administrativa. Lamentablemente cualquier crítica en este sentido, por más sana que haya sido, siempre es rechazada por el Director de la CSS y sus acólitos que las califican de “campaña en su contra para privatizar la CSS”. Más positivo sería el que se analizaran las observaciones sobre las fallas que se apuntan en el Seguro Social y se trate de enmendarlas y no rechazarlas tajantemente como se ha venido haciendo.
Lo más serio, grave y delicado que está ocurriendo en la CSS es la falta de voluntad política originada por la carencia de razones justificadas e inflexibilidad ideológica del profesor Jované que no permite encontrar fórmulas concertadas para la solución del déficit del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte, que en pocos años afectará a miles y miles de cotizantes si esto no se corrige con tiempo. Se quiere, por parte de la Dirección de la Caja, encontrar soluciones siempre y cuando ellas se enmarquen dentro de un paternalismo estatal y no dentro de un consenso de los distintos sectores dueños de la institución.
El señor Jované profesa ideas muy radicales de izquierda sin ninguna flexibilidad. Esto no tendría objeción alguna de quienes respetamos las ideas y las creencias, si fuera un administrador eficiente. El problema con él es que carece de toda experiencia administrativa. Nunca ha regentado ni una pequeña abarrotería y de la noche a la mañana se encuentra al frente de la institución más grande del país con sus muchos y complejos problemas. Jované sólo contaba para su nombramiento con el respaldo de unos pocos miembros radicales del movimiento sindical, pues su paso como asesor del régimen sandinista en Nicaragua fue calificado de gran fracaso. Esto debió servirle al Sr. Jované de experiencia para haber evolucionado como lo han hecho muchos comunistas que tienen los pies en la tierra y haberse dado cuenta que las teorías cambian y éstas deben ajustarse a los tiempos actuales, y no llevar sus políticas fracasadas a esta importante institución de seguridad social. En Cuba, comunistas muy convencidos de sus creencias, son excelentes administradores de las instituciones bajo su responsabilidad, trabajando en muchos casos “con las uñas”, sin tener a su disposición los incontables millones con que dispone Jované. Sin embargo, esos comunistas isleños alcanzan, por lo regular, sus objetivos aplicando inclusive en muchos casos las teorías de “tercerización”, mientras en la CSS se mira hacia la “estatización”.
Jované, al decir de muchos, está fabricándose “un piso político”, afirmaciones que él pretende negar. A los “políticos” no hay que creerles mucho lo que dicen sino lo que hacen, dice con razón un popular dicho; aunque sin duda alguna su manifiesto fracaso al frente de la CSS hará reflexionar a no pocos de sus seguidores sobre la viabilidad de su nombre como aglutinador, aún de los grupos izquierdistas más recalcitrantes, y los moderados que no ven que él evoluciona y sigue manteniendo teorías obsoletas de enfrentar a las clases productivas. Pierde de vista, aseguran algunos de ellos, que las confrontaciones entre sectores sólo empobrecen a los países.
El Contralor General de la República, en distintas declaraciones, ha dicho que el Director de la Caja ha aumentado excesivamente en muchos millones de balboas la planilla, empleando un número indeterminado de asesores o personas vinculadas a la dirigencia sindical de izquierda que le es afín, e inclusive, afirmó el Contralor a periodistas de distintos medios de comunicación que evitan -se deduce de sus declaraciones- informar y menos comentar sobre las penurias que pasan los asegurados que van en busca de salud y de otros aspectos censurables que se dan en la CSS. El profesor Jované debería, repito, aceptar las críticas serias que se le hacen y corregir las fallas que afectan a la institución, pues el Seguro Social es de todos los asegurados y es la empresa privada, aunque el término no le guste, más grande del país.
Es logrando un entendimiento y no una división de clases como los asegurados pueden tener la seguridad de que los muchos problemas que confronta la CSS serán resueltos, y que las atenciones a las que tienen derecho todos los cotizantes serán las mejores que el sistema de seguridad social puede brindar. El Sr. Jované debe quitarse de la mente la idea de la conspiración y de que existe la intención de removerlo de su posición. Lo que se busca, y así debe entenderlo, es una eficiente y mejor labor administrativa, sin la utilización constante de sofismas engañosos.

101 años de Panamá América

 
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