Joven, ¡cuidado con la droga!
Fíjate muchacho lo que pasa con la gente que se mete en esto de la droga. Conozco a un joven que ahora tiene 23 años. Empezó con marihuana en el colegio, primero como diversión y por curiosidad y luego, rápidamente, se habituó. Pasó a la cocaína y actualmente es un adicto radical internado dos veces en el psiquiátrico y una vez detenido, es un problema para sí mismo, para sus padres y tiene su futuro en un hilo. El quiere salir de esto y no puede. Está en una lucha terrible. Otra muchacha metida en la drogadicción prácticamente ha caído en la prostitución para mantener el vicio. Y si vieras, son miles y miles los casos en todos nuestros países . Es desgraciadamente muchas veces un viaje sin retorno. El cuerpo, el cerebro, la mente, todo se va condicionando, habituando a esto. Se produce una "sed violenta" que sólo se paga con la consumisión de droga. Muchas veces para pagar el consumo hay que robar y hasta matar. Los asaltos, los robos de toda clase, se han multiplicado en los últimos años, y una de las causas es el incremento de la drogadicción.
Un joven drogadicto ha dejado casi en la ruina a su familia, robando de todo para consumir. Desde la máquina de coser de su madre, caja de herramientas del papá, dinero de las carteras, falsificar la firma de la chequera, hasta empeñar todas las joyas de sus familiares; todo para poder comprar la droga. Y no es mal muchacho. Sufre terriblemente por esto, pero es tal la esclavitud en la que está, que no encuentra salida. Claro, hay una salida. Someterse a una desintoxicación, en una clínica o un hospital; aceptar una terapia médica y psiquiátrica. Dejarse conducir por estos profesionales y tener un auxilio espiritual profundo, llenarse del Espíritu del Señor y luego ingresar en grupos de narcóticos anónimos, que ayudan mucho, o acudir a la Cruz Blanca que está haciendo un bien increíble. Todo eso ayuda y es muy bueno.
Pero es mejor prevenir que curar. Por eso joven, cuídate, Recuerda que tú tienes el derecho de elegir tu modo de vivir y tienes solamente una vida. Cuídala. Tu responsabilidad es decir NO A LA DROGA. Que alguien te la ofrece, di: "No, gracias, conozco el peligro que la droga ofrece para mí. Me siento bien sin ella". Te pueden seguir presionando. Debes estar preparado. Pueden aparecer como burlones o amenazantes. Di "No, no quiero" y muestra tu fortaleza y tu personalidad. Si insisten, sé fuerte, di con más énfasis: "¡NO, NO HAY CASO! ¡NO ME DA LA GANA! Y busca otra clase de amigo. Sal del ambiente donde se consume. Sal pronto. Busca amigos sanos, que no consuman droga. Es por tu bien, por tu futuro, por tu felicidad. Y recuerda, si tienes a Dios en tu corazón, si oras con frecuencia, si asistes a grupos de jóvenes cristianos, si buscas el apoyo del Señor, ¡Con El serás... invencible!
Un joven drogadicto ha dejado casi en la ruina a su familia, robando de todo para consumir. Desde la máquina de coser de su madre, caja de herramientas del papá, dinero de las carteras, falsificar la firma de la chequera, hasta empeñar todas las joyas de sus familiares; todo para poder comprar la droga. Y no es mal muchacho. Sufre terriblemente por esto, pero es tal la esclavitud en la que está, que no encuentra salida. Claro, hay una salida. Someterse a una desintoxicación, en una clínica o un hospital; aceptar una terapia médica y psiquiátrica. Dejarse conducir por estos profesionales y tener un auxilio espiritual profundo, llenarse del Espíritu del Señor y luego ingresar en grupos de narcóticos anónimos, que ayudan mucho, o acudir a la Cruz Blanca que está haciendo un bien increíble. Todo eso ayuda y es muy bueno.
Pero es mejor prevenir que curar. Por eso joven, cuídate, Recuerda que tú tienes el derecho de elegir tu modo de vivir y tienes solamente una vida. Cuídala. Tu responsabilidad es decir NO A LA DROGA. Que alguien te la ofrece, di: "No, gracias, conozco el peligro que la droga ofrece para mí. Me siento bien sin ella". Te pueden seguir presionando. Debes estar preparado. Pueden aparecer como burlones o amenazantes. Di "No, no quiero" y muestra tu fortaleza y tu personalidad. Si insisten, sé fuerte, di con más énfasis: "¡NO, NO HAY CASO! ¡NO ME DA LA GANA! Y busca otra clase de amigo. Sal del ambiente donde se consume. Sal pronto. Busca amigos sanos, que no consuman droga. Es por tu bien, por tu futuro, por tu felicidad. Y recuerda, si tienes a Dios en tu corazón, si oras con frecuencia, si asistes a grupos de jóvenes cristianos, si buscas el apoyo del Señor, ¡Con El serás... invencible!