Juan Pablo II y los retos del nuevo Papa
El período de Juan Pablo ll fue impactante en el mundo. Sólo hay que pensar que ocupó entre el 25 al 50% de los años vividos de las personas entre 50 a 75 años de edad, y esa proporción crece impresionante entre los que tienen menos de 50 años. Gran porcentaje de la población únicamente recuerda a este Papa. Sus decenas de viajes, lo llevó a ser "el Papa viajero", y tuvo el valor de romper tradiciones, al visitar sinagogas y mezquitas, así como entablar mejores relaciones entres las iglesias milenarias.
También, el papel que desempeñó en el desmantelamiento de la Unión Soviética y la caída del comunismo en los países de la Europa oriental.
El valor de pedir perdón al mundo, por los errores que la Iglesia cometió. Siendo esto para mí una de sus principales actos en su papado.
Por todo esto y más, realmente su papado será bien recordado, a pesar de los errores que pudo haber cometido y de acciones que, en mi entender, hubiera podido realizar. Sin embargo, en la balanza final, creo que fue positivo guiando a la Iglesia.
El nuevo Papa tendrá varios retos, algunos muy difíciles, principalmente, por las fuertes tradiciones de la Iglesia; pero se deben superar, porque el mundo ha cambiado y no podemos quedarnos rezagado. Se puede avanzar sin perder los principios. Uno de los principales será aceptar el uso del preservativo como método preventivo al SIDA. De ninguna manera se debe entender que aprobar esto es promover la promiscuidad .
Creo que la Iglesia deberá, en conjunto con organizaciones como la OMS, promover una campaña sobre educación y orientación sexual, que al final será la mejor arma no sólo para combatir las enfermedades de transmisión sexual, sino un control de la natalidad en los sectores más pobres del mundo, donde el problema de aumento de la población traer más pobreza, y se profundizan los problemas sociales de esas regiones. Este será, a mi juicio, unos de los principales desafíos que tendrá el nuevo Papa. Negar su discusión y la búsqueda de alternativas, sería un error de la Iglesia.
Otros de los retos será el enfrentamiento de la jerarquía de la Iglesia al comportamiento de algunos de sus padres y obispos. Con todo respeto, creo que se deben castigar ejemplarmente y no tratando de ocultar dichos hechos. Al final, son seres humanos con sus debilidades, fortalezas, errores y virtudes. Las correcciones deben tomarse. Al final del camino, ganará la Iglesia como un todo.
Juan Pablo II realizó su papel, a su sucesor le corresponde la oportunidad, y los cardenales tendrán que pensar que lo que más le conviene al mundo católico es actuar dentro de la realidad, sin entender con esto que se pierden los principios de Jesús. Más se perdió y si se violaron los principios de Jesucristo en aquella época oscura de la Iglesia, de la cual Juan Pablo II tuvo la hidalguía de pedir perdón.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
cdabadia@cwpanama.net
También, el papel que desempeñó en el desmantelamiento de la Unión Soviética y la caída del comunismo en los países de la Europa oriental.
El valor de pedir perdón al mundo, por los errores que la Iglesia cometió. Siendo esto para mí una de sus principales actos en su papado.
Por todo esto y más, realmente su papado será bien recordado, a pesar de los errores que pudo haber cometido y de acciones que, en mi entender, hubiera podido realizar. Sin embargo, en la balanza final, creo que fue positivo guiando a la Iglesia.
El nuevo Papa tendrá varios retos, algunos muy difíciles, principalmente, por las fuertes tradiciones de la Iglesia; pero se deben superar, porque el mundo ha cambiado y no podemos quedarnos rezagado. Se puede avanzar sin perder los principios. Uno de los principales será aceptar el uso del preservativo como método preventivo al SIDA. De ninguna manera se debe entender que aprobar esto es promover la promiscuidad .
Creo que la Iglesia deberá, en conjunto con organizaciones como la OMS, promover una campaña sobre educación y orientación sexual, que al final será la mejor arma no sólo para combatir las enfermedades de transmisión sexual, sino un control de la natalidad en los sectores más pobres del mundo, donde el problema de aumento de la población traer más pobreza, y se profundizan los problemas sociales de esas regiones. Este será, a mi juicio, unos de los principales desafíos que tendrá el nuevo Papa. Negar su discusión y la búsqueda de alternativas, sería un error de la Iglesia.
Otros de los retos será el enfrentamiento de la jerarquía de la Iglesia al comportamiento de algunos de sus padres y obispos. Con todo respeto, creo que se deben castigar ejemplarmente y no tratando de ocultar dichos hechos. Al final, son seres humanos con sus debilidades, fortalezas, errores y virtudes. Las correcciones deben tomarse. Al final del camino, ganará la Iglesia como un todo.
Juan Pablo II realizó su papel, a su sucesor le corresponde la oportunidad, y los cardenales tendrán que pensar que lo que más le conviene al mundo católico es actuar dentro de la realidad, sin entender con esto que se pierden los principios de Jesús. Más se perdió y si se violaron los principios de Jesucristo en aquella época oscura de la Iglesia, de la cual Juan Pablo II tuvo la hidalguía de pedir perdón.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
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