Juego de tontos
En una complicada maraña jurídica, ya descifrada por expertos independientes, el Gobierno, por medio del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pretende emprender una reforma tributaria valiéndose de medidas políticas como la exoneración del pago del Impuesto sobre la Renta a funcionarios y empleados nacionales que devengan hasta un tope de 800 dólares mensuales, distanciándose de la norma actual que otorga dicha exoneración a partir de 300 dólares. Y digo que la medida es política, porque el MEF sabe perfectamente que el impacto de dicha maniobra provocaría movimientos en la zona del 4% del Producto Interno Bruto (PIB), unos 454 millones de dólares que representan en realidad el 43.8% de los ingresos tributarios. Actualmente las personas naturales asalariadas aportan al Impuesto sobre la Renta el 25% del total de los ingresos tributarios.
El lado bonito de la oferta que haría feliz a los asalariados cuyos sueldos estarían en un tope de 800 dólares como promedio en vez de 300 dólares que constituye el tope actual para los aportes tributarios, llevaría a preguntarnos cuáles son las medidas que se tomarían para superar el déficit que se produciría en un área tan importante de la economía panameña. Estamos hablando del principal tributo nacional.
El MEF también sabe que la fiebre no está en la sábana, sino que está en una serie de actuaciones y conductas políticas y económicas que ha llevado, incluso, a la disminución de las recaudaciones por razón de una mala administración tributaria, numerosas exoneraciones, así como de los "flamantes" regímenes de incentivos.
Los expertos nos dicen que existen criterios diversos para aplicar la mismas norma (exención de pagos impositivos hasta un salario tope de 800 dólares). Amén de que las reformas como las propone el MEF posibilitaría una fuerte discrecionalidad y, la urgencia de aplicar una mayor y más eficiente labor de fiscalización. Sin embargo, debido a la discrecionalidad que habría que aplicar en éste y otros impuestos, por la falta de claridad de las reformas, habría que dar mayores facultades a la Dirección General de Ingresos, lo cual se puede prestar para abusos por los funcionarios de turno.
Hurgando en un informe - exposición realizada en la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas- encontré lo que me temía: El efecto 300-800 no sólo provocaría ausencia de ingresos al fisco por el orden de 58 millones de dólares, sino que los impuestos que se impondrían para la recuperación de los 58 millones jamás alcanzarán para la reposición, si no se producen los pagos ascendentes (19%) de impuesto regulado para las personas jurídicas. Por lo que respecta a los 58 millones de dólares anuales y su reingreso al fisco, la inclusión expresa de retribución en especie no sólo resultaría difícil de evaluar, sino que su valor no pasaría de los 7.5 millones de dólares si partimos de la tesis de recaudos por el orden de un 10 %. En cuanto a la obtención de un monto mínimo de impuestos a las personas jurídicas, allí sí resultaría. Se estaría hablando de una posibilidad de ingreso anual de 75, 6 millones de dólares.
Los expertos explican: "Actualmente las personas naturales asalariadas aportan en impuesto sobre la renta el 25% del total de los ingresos tributarios, mientras que las personas jurídicas aportan solamente el 12%. Con la introducción de estas dos medidas en el impuesto sobre la renta (exoneración de asalariados e impuesto mínimo sobre las personas jurídicas) se efectuará una recomposición, quedando las personas naturales asalariadas con un aporte de 19% del total de los ingresos tributarios, y las personas jurídicas con un aporte de 21%. Esta nueva proporción se acerca más, como es claro, a una distribución más equitativa de la carga fiscal."
Y las preguntas que yo me hago es: ¿Qué impacto tendrán estas reformas en su conjunto en nuestra maltrecha economía actual que pasa por un período de desaceleración? ¿Es el momento propicio para una reforma tributaria?
La respuesta de los empresarios es que obviamente, la disminución en las recaudaciones por la exoneración propuesta y la eliminación de algunos tributos conllevaría la necesidad de crear nuevos impuestos y su aumento. En efecto, se establecen impuestos a servicios de telefonía celular, cable, ampliación de la base del I.T.B.M. a los servicios y la creación de un impuesto selectivo al consumo (impuesto de lujo).
Los efectos de las reformas propuestas a la economía serán muy variados. La imposición de tributos como el impuesto de lujo hará que los turistas que vienen al país de compras en la actualidad dejen de hacerlo, afectando dicha incipiente industria del turismo. Así mismo ocurrirá con otros sectores, como los servicios, por lo que las personas dejarán de utilizar servicios financieros, médicos privados (recargando el sistema de salud pública y CSS), legales (tanto locales como internacionales sociedades y naves), software y otros, que podría obligar a los empresarios a hacer ajustes para subsistir y podría producirse un aumento en el desempleo. El impuesto selectivo al consumo produciría una disminución considerable en el consumo por parte de la clase media. Todo lo anterior ubicaría a la economía dentro de una espiral de la cual no habrá regreso.
Esto nos lleva a la conclusión de que aunque sería bueno ver más dinero en manos de los que ganan menos, la medida propuesta en ese sentido es política para ganar el apoyo de un gran número de panameños, pero sin advertirles que implementar las demás reformas propuestas, especialmente en un período de desaceleración económica, pondrá en peligro sus puestos de trabajo, excepto para los que están en la planilla estatal, por lo menos hasta las próximas elecciones. Amanecerá y veremos.
La acusaron de haberles violado sus derechos cuando ellos son los que han violado la integridad de la señora. "Ustedes son unos delincuentes", les respondió la doctora esa mañana en su despacho. La esposa del señor le dio las gracias a ella y al ministerio porque le habían quitado una carga, iba a tener bienestar porque la señora era un estorbo.
Los vecinos denunciaron la situación porque un día la señora se escapó y el hijo la fue a buscar en su auto. La llevó amarrada en plena lluvia, él en el auto y la señora amarrada. Según los vecinos, la bañaban desnuda, amarrada en el patio. Ahora está feliz y recuperada... Le afecta escuchar el nombre de su hijo.
La situación del adulto mayor "es difícil, es compleja", no sólo por la pobreza, sino por la falta de valores familiares, del respeto a los padres y a los abuelos. Se necesita una campaña de valores. Es un problema complejo, recalcó la fuente.
"Creo que es la crisis de valores que está viviendo la sociedad", porque hay hijos que pueden y no ayudan a sus padres; en cambio hay hogares pobres que son modelo y vienen aquí a solicitar algún tipo de ayuda que ellos no pueden suplir, afirmó.
Entre esas peticiones están leche, silla de ruedas, medicamentos, camas, pañales desechables, entre otros. También se reciben denuncias de maltrato de parte de uno de los hermanos que acusa al otro de maltratar a sus padres. En esta situación se investiga y se comprueba la denuncia.
La mayoría de las veces, el denunciante no quiere hacerse cargo de sus padres. La doctora Sucre considera que el presupuesto asignado es muy pobre para los problemas que se atienden, y aunque tratan de divulgar más los servicios que prestan para beneficio de los adultos mayores, se tropiezan con la carencia de fondos para ello.
El lado bonito de la oferta que haría feliz a los asalariados cuyos sueldos estarían en un tope de 800 dólares como promedio en vez de 300 dólares que constituye el tope actual para los aportes tributarios, llevaría a preguntarnos cuáles son las medidas que se tomarían para superar el déficit que se produciría en un área tan importante de la economía panameña. Estamos hablando del principal tributo nacional.
El MEF también sabe que la fiebre no está en la sábana, sino que está en una serie de actuaciones y conductas políticas y económicas que ha llevado, incluso, a la disminución de las recaudaciones por razón de una mala administración tributaria, numerosas exoneraciones, así como de los "flamantes" regímenes de incentivos.
Los expertos nos dicen que existen criterios diversos para aplicar la mismas norma (exención de pagos impositivos hasta un salario tope de 800 dólares). Amén de que las reformas como las propone el MEF posibilitaría una fuerte discrecionalidad y, la urgencia de aplicar una mayor y más eficiente labor de fiscalización. Sin embargo, debido a la discrecionalidad que habría que aplicar en éste y otros impuestos, por la falta de claridad de las reformas, habría que dar mayores facultades a la Dirección General de Ingresos, lo cual se puede prestar para abusos por los funcionarios de turno.
Hurgando en un informe - exposición realizada en la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas- encontré lo que me temía: El efecto 300-800 no sólo provocaría ausencia de ingresos al fisco por el orden de 58 millones de dólares, sino que los impuestos que se impondrían para la recuperación de los 58 millones jamás alcanzarán para la reposición, si no se producen los pagos ascendentes (19%) de impuesto regulado para las personas jurídicas. Por lo que respecta a los 58 millones de dólares anuales y su reingreso al fisco, la inclusión expresa de retribución en especie no sólo resultaría difícil de evaluar, sino que su valor no pasaría de los 7.5 millones de dólares si partimos de la tesis de recaudos por el orden de un 10 %. En cuanto a la obtención de un monto mínimo de impuestos a las personas jurídicas, allí sí resultaría. Se estaría hablando de una posibilidad de ingreso anual de 75, 6 millones de dólares.
Los expertos explican: "Actualmente las personas naturales asalariadas aportan en impuesto sobre la renta el 25% del total de los ingresos tributarios, mientras que las personas jurídicas aportan solamente el 12%. Con la introducción de estas dos medidas en el impuesto sobre la renta (exoneración de asalariados e impuesto mínimo sobre las personas jurídicas) se efectuará una recomposición, quedando las personas naturales asalariadas con un aporte de 19% del total de los ingresos tributarios, y las personas jurídicas con un aporte de 21%. Esta nueva proporción se acerca más, como es claro, a una distribución más equitativa de la carga fiscal."
Y las preguntas que yo me hago es: ¿Qué impacto tendrán estas reformas en su conjunto en nuestra maltrecha economía actual que pasa por un período de desaceleración? ¿Es el momento propicio para una reforma tributaria?
La respuesta de los empresarios es que obviamente, la disminución en las recaudaciones por la exoneración propuesta y la eliminación de algunos tributos conllevaría la necesidad de crear nuevos impuestos y su aumento. En efecto, se establecen impuestos a servicios de telefonía celular, cable, ampliación de la base del I.T.B.M. a los servicios y la creación de un impuesto selectivo al consumo (impuesto de lujo).
Los efectos de las reformas propuestas a la economía serán muy variados. La imposición de tributos como el impuesto de lujo hará que los turistas que vienen al país de compras en la actualidad dejen de hacerlo, afectando dicha incipiente industria del turismo. Así mismo ocurrirá con otros sectores, como los servicios, por lo que las personas dejarán de utilizar servicios financieros, médicos privados (recargando el sistema de salud pública y CSS), legales (tanto locales como internacionales sociedades y naves), software y otros, que podría obligar a los empresarios a hacer ajustes para subsistir y podría producirse un aumento en el desempleo. El impuesto selectivo al consumo produciría una disminución considerable en el consumo por parte de la clase media. Todo lo anterior ubicaría a la economía dentro de una espiral de la cual no habrá regreso.
Esto nos lleva a la conclusión de que aunque sería bueno ver más dinero en manos de los que ganan menos, la medida propuesta en ese sentido es política para ganar el apoyo de un gran número de panameños, pero sin advertirles que implementar las demás reformas propuestas, especialmente en un período de desaceleración económica, pondrá en peligro sus puestos de trabajo, excepto para los que están en la planilla estatal, por lo menos hasta las próximas elecciones. Amanecerá y veremos.
La acusaron de haberles violado sus derechos cuando ellos son los que han violado la integridad de la señora. "Ustedes son unos delincuentes", les respondió la doctora esa mañana en su despacho. La esposa del señor le dio las gracias a ella y al ministerio porque le habían quitado una carga, iba a tener bienestar porque la señora era un estorbo.
Los vecinos denunciaron la situación porque un día la señora se escapó y el hijo la fue a buscar en su auto. La llevó amarrada en plena lluvia, él en el auto y la señora amarrada. Según los vecinos, la bañaban desnuda, amarrada en el patio. Ahora está feliz y recuperada... Le afecta escuchar el nombre de su hijo.
La situación del adulto mayor "es difícil, es compleja", no sólo por la pobreza, sino por la falta de valores familiares, del respeto a los padres y a los abuelos. Se necesita una campaña de valores. Es un problema complejo, recalcó la fuente.
"Creo que es la crisis de valores que está viviendo la sociedad", porque hay hijos que pueden y no ayudan a sus padres; en cambio hay hogares pobres que son modelo y vienen aquí a solicitar algún tipo de ayuda que ellos no pueden suplir, afirmó.
Entre esas peticiones están leche, silla de ruedas, medicamentos, camas, pañales desechables, entre otros. También se reciben denuncias de maltrato de parte de uno de los hermanos que acusa al otro de maltratar a sus padres. En esta situación se investiga y se comprueba la denuncia.
La mayoría de las veces, el denunciante no quiere hacerse cargo de sus padres. La doctora Sucre considera que el presupuesto asignado es muy pobre para los problemas que se atienden, y aunque tratan de divulgar más los servicios que prestan para beneficio de los adultos mayores, se tropiezan con la carencia de fondos para ello.