Juntando conciencia ciudadana por la paz
Con el correr de los tiempos, hemos aprendido que los que estamos armado del amor y fe cristiana, nunca perdemos la esperanza de derrotar el mal, que no deja de acechar y romper la paz y la tranquilidad de los seres humanos y la convivencia ciudadana.
Hoy me siento profundamente optimista, sobre todo frente a esas mentes pesimista que suelen no encontrar los caminos de un andar positivo y viven recreando escenarios de permanentes estados de calamidad y desastres.
Lo anterior viene como anillo al dedo, cuando observo que los panameños buenos que somos la amplia mayoría, hemos decidido decirle un basta a este clima de incertidumbre y maldad, que ha pretendido ahogar a nuestra juventudes y a la población en general, en las profundidades del mal que tiene varias caras, todas perversas, entre ellas el crimen, los desvalores y mediaciones ideológicas que reducen al hombre, a la persona, a una vulgar caricatura del ser humano.
Justo en este contexto, reconocer y aplaudir las iniciativas que diversos sectores de la sociedad han puesto andar, para luchar por la paz; de activar la conciencia ciudadana como factor estratégico para conjurar esos flagelos que denomino como obra de fuerzas tenebrosas, alienadas, que desprecian la humanidad y que no reparan, en construir riquezas, sin importarles, que en ese iter, dejan montañas de víctimas.
Seguro estoy, que los panameños saldremos de este túnel oscuro de la delincuencia y el crimen y en la medida que vayamos juntando más conciencia ciudadana en torno e estos problemas, en esa medida no iremos liberando de esa perversidades. Lo anterior constituye un deber y una obligación.
Hagámoslo, no solo por nosotros, sino por nuestros hijos e hijas, que esperan que le leguemos un país, una nación, donde se pueda convivir en paz y armonía. Como nos dice la palabra de nuestro maestro, si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
Exhorto a todos los panameños, a las familias, a participar en la marcha por la paz, que se realizará el domingo; demostremos que juntos podemos contra las fuerzas del mal.