Justicia al revés
Si Transparencia Internacional tiene a Panamá entre los ocho países con políticos más corruptos del mundo, no es por fastidiar. La entidad no hace otra cosa que reiterar los mismos resultados que ha estado recogiendo en los últimos años sobre distintos aspectos del quehacer nacional. Y en cada ejercicio, los resultados se repiten. La conclusión no puede ser otra, estamos nadando en corrupción y podríamos ahogarnos. Es más, las instituciones que cimentan la nación panameña vienen haciendo agua desde hace tiempo, llegando a niveles intolerables.
Uno de los peores síntomas de deterioro es observar indiferentes que los pocos ciudadanos que se alzan con valor a denunciar irregularidades o delitos, son los que quedan siendo investigados, detenidos o enjuiciados; mientras que los imputados en el supuesto ilícito quedan libres o impunes. El hecho de que existan 100 comunicadores perseguidos penalmente por el mero hecho de denunciar la corrupción, dramatiza la crisis.
Hace pocos días citábamos el curioso caso de una avioneta requisada por la Policía, en el aeropuerto de Albrook, repleta de drogas. Y aunque sus operarios fueron presos, a los pocos meses fueron liberados por fallas técnicas en la investigación. Ahora están reclamando que se les devuelva la aeronave. Por cierto, una periodista - otra vez - de Canal 4 de televisión Vilma Figueroa, resultó detenida en el proceso, acusada de incursionar en áreas reservadas del aeropuerto, cuando tomaba fotografías del aparato. Eso sin mencionar al CEMIS, que es para no acabar.
En esta ocasión nos llama la atención el caso de los tomógrafos de la Caja de Seguro Social. Y es que, a falta de equipo, la entidad se ha visto precisada a contratar el servicio de clínicas y hospitales privados. Hasta allí, nada de particular que destacar, salvo que se la han pasado, las distintas administraciones, años alquilando y pagando millones por el uso de equipo ajeno, teniendo de sobra recursos para la compra de equipo propio, mediante la artimaña de exigir en cada licitación requisitos no disponibles por los proveedores locales, quizás conectados por intereses a las clínicas y hospitales que rentan los lucrativos servicios.
El hecho fue denunciado por el Dr. Mauro Zúñiga, legendario dirigente de COCINA, el movimiento cívico popular que en los años 80 desafió e hizo remecer por vez primera a la dictadura de Noriega, que fue precursor de la Cruzada Civilista Nacional de abril de 1987. Zúñiga fungía a la sazón como director de prestaciones médicas del Seguro, cuando, en su denuncia, concretó cargos tan increíbles como que las mismas comisiones encargadas para fijar las especificaciones de los equipos a ser alquilados, figuraban como directivos o relacionados a las clínicas y hospitales rentadores del servicio, en obvio conflicto de interés. Miembros de la misma Junta Directiva de la institución estarían también involucrados.
¿Cuál fue el resultado en un país cuya justicia está al revés? Muy simple. Mauro Zúñiga fue inmediatamente destituido de su cargo de Jefe de Prestaciones Médicas y, en estos momentos, se le adelanta un expediente para sacarlo incluso como médico de la entidad donde ha laborado toda su vida. ¿Quién será el siguiente denunciante dispuesto a arriesgarlo todo?
Lo importante es que no se olviden de votar el 2 de mayo. Sea por quien sea, pero voten a pesar del cansancio y la apatía. Sólo así habrá fiesta electoral y demostraremos que los miles de cartelones y los "anuncios pagados" en la radio y TV no darán el triunfo y que será una propuesta profunda y sensata la que prive para lograr los votos y terminemos con esta pesadilla tan prolongada.
Uno de los peores síntomas de deterioro es observar indiferentes que los pocos ciudadanos que se alzan con valor a denunciar irregularidades o delitos, son los que quedan siendo investigados, detenidos o enjuiciados; mientras que los imputados en el supuesto ilícito quedan libres o impunes. El hecho de que existan 100 comunicadores perseguidos penalmente por el mero hecho de denunciar la corrupción, dramatiza la crisis.
Hace pocos días citábamos el curioso caso de una avioneta requisada por la Policía, en el aeropuerto de Albrook, repleta de drogas. Y aunque sus operarios fueron presos, a los pocos meses fueron liberados por fallas técnicas en la investigación. Ahora están reclamando que se les devuelva la aeronave. Por cierto, una periodista - otra vez - de Canal 4 de televisión Vilma Figueroa, resultó detenida en el proceso, acusada de incursionar en áreas reservadas del aeropuerto, cuando tomaba fotografías del aparato. Eso sin mencionar al CEMIS, que es para no acabar.
En esta ocasión nos llama la atención el caso de los tomógrafos de la Caja de Seguro Social. Y es que, a falta de equipo, la entidad se ha visto precisada a contratar el servicio de clínicas y hospitales privados. Hasta allí, nada de particular que destacar, salvo que se la han pasado, las distintas administraciones, años alquilando y pagando millones por el uso de equipo ajeno, teniendo de sobra recursos para la compra de equipo propio, mediante la artimaña de exigir en cada licitación requisitos no disponibles por los proveedores locales, quizás conectados por intereses a las clínicas y hospitales que rentan los lucrativos servicios.
El hecho fue denunciado por el Dr. Mauro Zúñiga, legendario dirigente de COCINA, el movimiento cívico popular que en los años 80 desafió e hizo remecer por vez primera a la dictadura de Noriega, que fue precursor de la Cruzada Civilista Nacional de abril de 1987. Zúñiga fungía a la sazón como director de prestaciones médicas del Seguro, cuando, en su denuncia, concretó cargos tan increíbles como que las mismas comisiones encargadas para fijar las especificaciones de los equipos a ser alquilados, figuraban como directivos o relacionados a las clínicas y hospitales rentadores del servicio, en obvio conflicto de interés. Miembros de la misma Junta Directiva de la institución estarían también involucrados.
¿Cuál fue el resultado en un país cuya justicia está al revés? Muy simple. Mauro Zúñiga fue inmediatamente destituido de su cargo de Jefe de Prestaciones Médicas y, en estos momentos, se le adelanta un expediente para sacarlo incluso como médico de la entidad donde ha laborado toda su vida. ¿Quién será el siguiente denunciante dispuesto a arriesgarlo todo?
Lo importante es que no se olviden de votar el 2 de mayo. Sea por quien sea, pero voten a pesar del cansancio y la apatía. Sólo así habrá fiesta electoral y demostraremos que los miles de cartelones y los "anuncios pagados" en la radio y TV no darán el triunfo y que será una propuesta profunda y sensata la que prive para lograr los votos y terminemos con esta pesadilla tan prolongada.