Justicia manca
La lenidad de las sanciones en muchas de nuestras leyes contribuye al establecimiento de un sistema de administración de justicia manca. Ahora, tras denuncias de varios consumidores, se ha establecido que en algunas estaciones de expendio se negaba la venta de gasolina, arguyéndose que se había agotado, a pesar de tener almacenada conforme comprobaron las investigaciones. Esa mentira se daba con el solapado propósito de venderla a precio mayor al vigente en el momento, ante los constantes aumentos del petróleo.
Es de esperar que las autoridades de protección al consumidor no se limiten a multar a las empresas dueñas o administradoras de esas estaciones. Hay que castigar a los que resulten envueltos: propietarios, administradores y gerentes, con excepción de los despachadores, quienes seguían instrucciones. Hay que sancionar los culpables.