Justicia para los jubilados
Nadie parece saber, a ciencia cierta, de quién fue la idea de permitir descuentos hasta el 75%, de los emolumentos mensuales de los jubilados y pensionados; unos dicen que fue a solicitud de los propios afectados; lo cual me parece inverosímil que, quienes van a sufrir las consecuencias de unos descuentos a todas luces injustos, sean los patrocinadores de tan absurda medida. Sin embargo, si así fuere, no hay razón válida que justifique que, los llamados a vigilar por el bienestar de todos los ciudadanos y muy en especial, de quienes dedicaron toda su vida activa protegiendo a sus seres queridos, para que con las cuotas descontadas de sus salarios mensuales, pudieran al alcanzar cierta edad pre - establecida, vivir con decoro el resto de su vida terrenal, sean los responsables de cercenar lo sueños de una vejez apacible, libres de deudas impagables algunas de las cuales sólo pueden ser canceladas a la muerte del deudor, pagadas por el seguro de vida que garantiza a las instituciones financieras la recuperación del crédito.
No es un secreto que, los jubilados y pensionados, por el hecho de ser los únicos ciudadanos a quienes se les aplican descuentos para préstamos de consumo de hasta el 75% de sus emolumentos mensuales, todas las instituciones financieras y mueblerías del país, se lanzan a la caza de esos indefensos seres, quienes en muchas ocasiones no realizan, a la hora de firmar los documentos, que están aceptando descuentos muy por encima de sus posibilidades reales, encontrándose con la triste realidad, al recibir sus cheques que el remanente después de descontado lo aplicado al préstamos no les alcanza para la comida, y ni pensar en gastos de luz, teléfono, ropa, medicinas, etc.. También se sabe que, en no pocos casos, el producto del préstamo va a parar en manos de familiares quienes, aprovechando la gran facilidad de endeudamiento del jubilado y pensionado, agregado al hecho de la disminución de sus capacidades analíticas, son fácil presa de parientes inescrupulosos.
A través de mi auto - impuesta cruzada, a favor de los derechos de los jubilados y pensionados, he encontrado muchas personas que me estimulan a mantener esta preocupación y me alimentan con datos conocidos por ellos, donde queda claro el abuso cometido contra nuestros padres y abuelos, debido al descuento injusto de un porcentaje tan elevado de sus cheques quincenales.
Hace poco converse con el Director General de la Caja de Seguro Social, Don Juan Jované, persona de gran sensibilidad social, preocupado también por el asunto de los altos descuentos a los jubilados y pensionados, explicándome que, desde hace muchos años, y aparentemente a solicitud de un grupo de jubilados, a falta de una ley que regule los descuentos a éstos, se aceptó descontar hasta el 75% del cheque mensual, supuestamente con el sano deseo de ayudarlos a obtener préstamos para la viviendas y otras necesidades básicas.
Desafortunadamente, en la práctica, no ha resultado como se consideró al inicio; se han detectado infinidad de abusos, y por eso lo que procede es la emisión de una ley especial para los jubilados y pensionados, de manera que, a éstos, no se permitan descuentos para préstamos de consumo, mayores del 20% de sus ingresos mensuales.
Ojalá las asociaciones de jubilados y pensionados respalden esta idea y presionen para que, la Asamblea Legislativa apruebe una ley especial que permita que nuestros "viejitos" de veras disfruten el retiro de la vida activa en el trabajo. Confiemos que al fin se haga justicia a los jubilados y pensionados.
No es un secreto que, los jubilados y pensionados, por el hecho de ser los únicos ciudadanos a quienes se les aplican descuentos para préstamos de consumo de hasta el 75% de sus emolumentos mensuales, todas las instituciones financieras y mueblerías del país, se lanzan a la caza de esos indefensos seres, quienes en muchas ocasiones no realizan, a la hora de firmar los documentos, que están aceptando descuentos muy por encima de sus posibilidades reales, encontrándose con la triste realidad, al recibir sus cheques que el remanente después de descontado lo aplicado al préstamos no les alcanza para la comida, y ni pensar en gastos de luz, teléfono, ropa, medicinas, etc.. También se sabe que, en no pocos casos, el producto del préstamo va a parar en manos de familiares quienes, aprovechando la gran facilidad de endeudamiento del jubilado y pensionado, agregado al hecho de la disminución de sus capacidades analíticas, son fácil presa de parientes inescrupulosos.
A través de mi auto - impuesta cruzada, a favor de los derechos de los jubilados y pensionados, he encontrado muchas personas que me estimulan a mantener esta preocupación y me alimentan con datos conocidos por ellos, donde queda claro el abuso cometido contra nuestros padres y abuelos, debido al descuento injusto de un porcentaje tan elevado de sus cheques quincenales.
Hace poco converse con el Director General de la Caja de Seguro Social, Don Juan Jované, persona de gran sensibilidad social, preocupado también por el asunto de los altos descuentos a los jubilados y pensionados, explicándome que, desde hace muchos años, y aparentemente a solicitud de un grupo de jubilados, a falta de una ley que regule los descuentos a éstos, se aceptó descontar hasta el 75% del cheque mensual, supuestamente con el sano deseo de ayudarlos a obtener préstamos para la viviendas y otras necesidades básicas.
Desafortunadamente, en la práctica, no ha resultado como se consideró al inicio; se han detectado infinidad de abusos, y por eso lo que procede es la emisión de una ley especial para los jubilados y pensionados, de manera que, a éstos, no se permitan descuentos para préstamos de consumo, mayores del 20% de sus ingresos mensuales.
Ojalá las asociaciones de jubilados y pensionados respalden esta idea y presionen para que, la Asamblea Legislativa apruebe una ley especial que permita que nuestros "viejitos" de veras disfruten el retiro de la vida activa en el trabajo. Confiemos que al fin se haga justicia a los jubilados y pensionados.