Justicia tributaria (II)
El martes 15 de febrero, recibí una nota del ministro Juliao, motivada por el artículo que bajo este mismo título publiqué en esa fecha. Esa nota, además, fue publicada por solicitud del ministerio de Economía y Finanzas, en la Sección de Opinión de este diario, el pasado 17 de febrero.
La carta del Ministro se refiere al contenido de mi artículo y de paso, acusa recibo del documento, que incluye un anteproyecto de ley para reformar el artículo 709 del Código Fiscal, que le remití hace cinco meses.
Me complace que en su carta el Ministro reconozca que el proyecto es meritorio, pero me sorprenden un poco las razones que da para desestimarlo y así se lo hice saber en la nota que, en respuesta a la suya, le envié el pasado 16 de febrero.
Según explica el titular de Economía, sus razones para desestimar el proyecto, dichas en sus propias palabras, son las siguientes:
1) Que por el momento los esfuerzo del gobierno "están dirigidos a revisar y simplificar el Sistema Tributario existente";
2) Que la "tarea principal es la Estrategia Financiera de la cual forma parte la simplificación y revisión del Sistema Tributario como un apéndice importante de la misma; y
3) Que "no perderemos de vista el bosque por estar mirando el árbol, es decir, seguiremos dándole prioridad al tronco de la problemática económica que es la Estrategia en lo medular, para darle luego el tratamiento que merecen a las aristas que la conforman".
Aunque los argumentos del Ministro tratan de redondear un silogismo, tal como le expuse en mi nota del 16 de febrero, no los comparto, pues sus premisas no son ciertas y, por tanto, tampoco lo es la conclusión.
No estoy de acuerdo con que una propuesta tan específica y destinada, exclusivamente, a corregir una flagrante injusticia tributaria tenga que estar casada a la suerte de la Estrategia Financiera que promueve el Ministerio de Economía y Finanzas.
La propuesta que le presenté tiene la finalidad de aumentar el monto de las deducciones para gastos de subsistencia de las personas naturales. Como vengo señalando desde hace mucho tiempo, muchísimo antes de que el titular de Economía y Finanzas anunciara la Estrategia Financiera, las sumas que reconoce el código vigente y que están supuestas a representar los gastos de habitación, comida, vestido, transporte, atención médica y educación, tanto de una pareja como de sus hijos, son absolutamente irrisorias.
Mi propuesta, la repito, es que reconozcan 2000 balboas anuales, para subsistencia, por persona, en vez de los 900 actuales; 4000 balboas, por pareja, en vez de los 1800 actuales; y 1000 por cada hijo, en vez de los 250 actuales. Hacerlo es simple justicia tributaria y su costo no es relevante.
No puedo compartir el razonamiento del ministro Juliao, por dos razones: 1) Porque la revisión del sistema tributario y su eventual simplificación, por lo que he leído y escuchado, está orientada a eliminar los tributos de poco rendimiento, cuyo costo de administración es excesivo, la que, desde luego, no es la situación del Impuesto sobre la Renta.
2) porque posponer o condicionar la adopción de una medida justa, que, además, debió tomarse hace ya mucho tiempo, a la aprobación de la Estrategia Financiera, cuya aprobación es todavía incierta, conllevaría perpetuar una injusticia e impediría devolver a las personas de bajos ingresos recursos que les hace falta para recuperar parte del poder adquisitivo que gradualmente han venido perdiendo, como consecuencia del aumento de los costos de los consumo básico.
La propuesta de aumentar las deducciones de la renta de las personas naturales tiene mérito propio y, por consiguiente, puede implementarse con absoluta independencia y sin estar condicionada a la suerte que pudiera correr la Estrategia Financiera.
Finalmente, creo que en mi artículo anterior dejé bien claro que estoy criticando y proponiendo, muy específicamente, que se supere una injusticia consagrada en el sistema fiscal vigente. Nunca he comentado, y menos juzgado, porque no las conozco, cuáles pueden ser las implicaciones de la "revisión y simplificación" que adelanta el Ministerio de Economía y Finanzas. Por eso, no entendí que el ministro Juliao me haya atribuido haber planteado pronósticos negativos sobre los resultados de sus futuras propuestas tributarias.
La carta del Ministro se refiere al contenido de mi artículo y de paso, acusa recibo del documento, que incluye un anteproyecto de ley para reformar el artículo 709 del Código Fiscal, que le remití hace cinco meses.
Me complace que en su carta el Ministro reconozca que el proyecto es meritorio, pero me sorprenden un poco las razones que da para desestimarlo y así se lo hice saber en la nota que, en respuesta a la suya, le envié el pasado 16 de febrero.
Según explica el titular de Economía, sus razones para desestimar el proyecto, dichas en sus propias palabras, son las siguientes:
1) Que por el momento los esfuerzo del gobierno "están dirigidos a revisar y simplificar el Sistema Tributario existente";
2) Que la "tarea principal es la Estrategia Financiera de la cual forma parte la simplificación y revisión del Sistema Tributario como un apéndice importante de la misma; y
3) Que "no perderemos de vista el bosque por estar mirando el árbol, es decir, seguiremos dándole prioridad al tronco de la problemática económica que es la Estrategia en lo medular, para darle luego el tratamiento que merecen a las aristas que la conforman".
Aunque los argumentos del Ministro tratan de redondear un silogismo, tal como le expuse en mi nota del 16 de febrero, no los comparto, pues sus premisas no son ciertas y, por tanto, tampoco lo es la conclusión.
No estoy de acuerdo con que una propuesta tan específica y destinada, exclusivamente, a corregir una flagrante injusticia tributaria tenga que estar casada a la suerte de la Estrategia Financiera que promueve el Ministerio de Economía y Finanzas.
La propuesta que le presenté tiene la finalidad de aumentar el monto de las deducciones para gastos de subsistencia de las personas naturales. Como vengo señalando desde hace mucho tiempo, muchísimo antes de que el titular de Economía y Finanzas anunciara la Estrategia Financiera, las sumas que reconoce el código vigente y que están supuestas a representar los gastos de habitación, comida, vestido, transporte, atención médica y educación, tanto de una pareja como de sus hijos, son absolutamente irrisorias.
Mi propuesta, la repito, es que reconozcan 2000 balboas anuales, para subsistencia, por persona, en vez de los 900 actuales; 4000 balboas, por pareja, en vez de los 1800 actuales; y 1000 por cada hijo, en vez de los 250 actuales. Hacerlo es simple justicia tributaria y su costo no es relevante.
No puedo compartir el razonamiento del ministro Juliao, por dos razones: 1) Porque la revisión del sistema tributario y su eventual simplificación, por lo que he leído y escuchado, está orientada a eliminar los tributos de poco rendimiento, cuyo costo de administración es excesivo, la que, desde luego, no es la situación del Impuesto sobre la Renta.
2) porque posponer o condicionar la adopción de una medida justa, que, además, debió tomarse hace ya mucho tiempo, a la aprobación de la Estrategia Financiera, cuya aprobación es todavía incierta, conllevaría perpetuar una injusticia e impediría devolver a las personas de bajos ingresos recursos que les hace falta para recuperar parte del poder adquisitivo que gradualmente han venido perdiendo, como consecuencia del aumento de los costos de los consumo básico.
La propuesta de aumentar las deducciones de la renta de las personas naturales tiene mérito propio y, por consiguiente, puede implementarse con absoluta independencia y sin estar condicionada a la suerte que pudiera correr la Estrategia Financiera.
Finalmente, creo que en mi artículo anterior dejé bien claro que estoy criticando y proponiendo, muy específicamente, que se supere una injusticia consagrada en el sistema fiscal vigente. Nunca he comentado, y menos juzgado, porque no las conozco, cuáles pueden ser las implicaciones de la "revisión y simplificación" que adelanta el Ministerio de Economía y Finanzas. Por eso, no entendí que el ministro Juliao me haya atribuido haber planteado pronósticos negativos sobre los resultados de sus futuras propuestas tributarias.