Kerry vs. Bush
Tras los debates de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos (EU) se puede concluir que lo que está en juego es cuál es el mejor modelo para la mayor potencia global. George W. Bush, actual presidente, expresa la visión que el mundo debe ser moldeado por "América" y que ésta debe centrarse en promover las mayores garantías para que las grandes corporaciones pudiesen desarrollarse y con ello mejorar la economía. John Kerry, su rival demócrata, representa las voces que creen que es mejor poner un alto a esas tendencias buscando disminuir (pero no anular) el unilateralismo para reconstruir alianzas.
En política exterior, Bush concibe que su nación deba garantizar su propia seguridad exportando "libertades" al mundo y deponiendo vía ataques militares a regímenes que no le plazcan. Las invasiones a Irak y Afganistán se justificarían porque, pese a las denuncias de fraude y la extrema violencia interna, se estaría llevando la "democracia" a esas tierras. Bush se enorgullece por haberse capturado al 75% de la dirección de Al Qaeda, desarticulado a una red de tráfico de información nuclear paquistaní y depuesto a los regímenes talibán y sadamista.
Kerry le cuestiona porque aduce que la gran coalición que EU comandó tras el 11-S se ha evaporado. Además, la guerra ha costado $$ 200,000 millones, lo que ha implicado recortar obras de beneficio social o policías para los estadounidenses. Un 90% de las tropas de EU están en o alrededor de Irak y se descuidan otras áreas. Ello, mientras Irán y Corea del Norte han aprovechado la circunstancia para dotarse de peores armas.
Kerry no se escapará de Bagdad, sino que se mantendrá allí, pero con un nuevo plan cuyo centro será cazar a Osama. Para Bush la política demócrata debilita a EU y se desmoraliza a la tropa al decir que la guerra fue errada. Sus dos argumentos contundentes están en insistir que una guerra contra el terrorismo requiere de una dirección enérgica y no errática, y que para ello se requiere estar siempre a la ofensiva.
Kerry no es un pacifista, aprobó los bombardeos a Kabul y Bagdad. El acepta el principio de los ataques preventivos. Mas, su eje será distinto: buscará ir a la guerra sólo agotando más recursos y de ir a ello buscar hacerlo en alianza con Francia, Alemania, Rusia y la ONU. En cuanto a las políticas internas, piensa que EU requiere reactivar su economía y promover su mercado interno. Por su parte, Bush concibe que la mejor manera de levantar a EU es garantizar menos impuestos y más posibilidades para que las grandes corporaciones puedan generar utilidades y dar inversiones en su país y en el exterior.
Un arma muy fuerte que usa Kerry es acusar a su rival de haber sido el primer presidente en 72 años que acaba con una pérdida neta de empleos, algo que ni siquiera pasó durante la II Guerra Mundial. También por haber disminuido las exportaciones mientras aumenta la deuda pública. Sostiene que los servicios de salud y policía han quedado mellados por que mucho dinero se ha enviado a la guerra y no se ha recaudado por las exoneraciones tributarias a las grandes corporaciones. En torno a la inmigración, Kerry está a favor de cierta amnistía para una franja de los casi 10 millones de irregulares, mientras que Bush se opone a ello.
Buena parte de las recetas "kerristas" se basan en las ideas de Keynes, mientras que Bush se apunta más en la escuela monetarista.
Para el actual presidente la clave del crecimiento es permitir el máximo de concesiones posibles para las grandes petroleras y multinacionales, pues ello revierte en más inversiones. Para él, el aumento de impuesto golpearía a las clases medias y a las inversiones. Su tesis, en el fondo, es que hay que incentivar una cierta desigualdad social y mejoras para los más educados para propiciar un sector que invierta y reactive.
En lo social, Bush propone mantener valores conservadores sustentados en las tradiciones de la mayoría blanca anglosajona. Kerry se identifica como parte de la minoría católica y trata de captar la simpatía de las dos minorías más importantes: los afroamericanos y los hispanos. Bush tiende a ser hostil al aborto y a las uniones de parejas de un mismo sexo. Kerry no apoya los matrimonios gays, pero incide en darles ciertos derechos a convivientes homosexuales.
Pese a que EU tiene 40 millones de hispanos, el tema latinoamericano no ha merecido mayor cobertura en los debates presidenciales. Los republicanos tienden a permitir una mayor liberalización económica y podrían posibilitar un mayor flujo de importaciones provenientes del Sur. Kerry probablemente adopte una línea no tan intervencionista como la desplegada por los diplomáticos "bushistas" en Bolivia y Venezuela donde mostraron enemistades frente a Evo Morales o al presidente Chávez. Con Kerry es difícil que cambie mucho la política de EU frente a Cuba, aunque él pueda adoptar una actitud menos belicosa ante Fidel.
¿Cuál es el más conveniente? Para muchos partidarios del libre mercado, la permanencia de Bush es mejor garantía, pues Kerry está sujeto a mayores presiones proteccionistas. Pero, para el grueso de los políticos latinoamericanos, Bush representa un peligro mayor, pues su hegemonismo y dureza externa acrecientan la unipolaridad y generan mayor inestabilidad planetaria.
Esta campaña electoral apunta a ser una de las más reñidas de EU y la más cara del mundo.
www.bigio.org
En política exterior, Bush concibe que su nación deba garantizar su propia seguridad exportando "libertades" al mundo y deponiendo vía ataques militares a regímenes que no le plazcan. Las invasiones a Irak y Afganistán se justificarían porque, pese a las denuncias de fraude y la extrema violencia interna, se estaría llevando la "democracia" a esas tierras. Bush se enorgullece por haberse capturado al 75% de la dirección de Al Qaeda, desarticulado a una red de tráfico de información nuclear paquistaní y depuesto a los regímenes talibán y sadamista.
Kerry le cuestiona porque aduce que la gran coalición que EU comandó tras el 11-S se ha evaporado. Además, la guerra ha costado $$ 200,000 millones, lo que ha implicado recortar obras de beneficio social o policías para los estadounidenses. Un 90% de las tropas de EU están en o alrededor de Irak y se descuidan otras áreas. Ello, mientras Irán y Corea del Norte han aprovechado la circunstancia para dotarse de peores armas.
Kerry no se escapará de Bagdad, sino que se mantendrá allí, pero con un nuevo plan cuyo centro será cazar a Osama. Para Bush la política demócrata debilita a EU y se desmoraliza a la tropa al decir que la guerra fue errada. Sus dos argumentos contundentes están en insistir que una guerra contra el terrorismo requiere de una dirección enérgica y no errática, y que para ello se requiere estar siempre a la ofensiva.
Kerry no es un pacifista, aprobó los bombardeos a Kabul y Bagdad. El acepta el principio de los ataques preventivos. Mas, su eje será distinto: buscará ir a la guerra sólo agotando más recursos y de ir a ello buscar hacerlo en alianza con Francia, Alemania, Rusia y la ONU. En cuanto a las políticas internas, piensa que EU requiere reactivar su economía y promover su mercado interno. Por su parte, Bush concibe que la mejor manera de levantar a EU es garantizar menos impuestos y más posibilidades para que las grandes corporaciones puedan generar utilidades y dar inversiones en su país y en el exterior.
Un arma muy fuerte que usa Kerry es acusar a su rival de haber sido el primer presidente en 72 años que acaba con una pérdida neta de empleos, algo que ni siquiera pasó durante la II Guerra Mundial. También por haber disminuido las exportaciones mientras aumenta la deuda pública. Sostiene que los servicios de salud y policía han quedado mellados por que mucho dinero se ha enviado a la guerra y no se ha recaudado por las exoneraciones tributarias a las grandes corporaciones. En torno a la inmigración, Kerry está a favor de cierta amnistía para una franja de los casi 10 millones de irregulares, mientras que Bush se opone a ello.
Buena parte de las recetas "kerristas" se basan en las ideas de Keynes, mientras que Bush se apunta más en la escuela monetarista.
Para el actual presidente la clave del crecimiento es permitir el máximo de concesiones posibles para las grandes petroleras y multinacionales, pues ello revierte en más inversiones. Para él, el aumento de impuesto golpearía a las clases medias y a las inversiones. Su tesis, en el fondo, es que hay que incentivar una cierta desigualdad social y mejoras para los más educados para propiciar un sector que invierta y reactive.
En lo social, Bush propone mantener valores conservadores sustentados en las tradiciones de la mayoría blanca anglosajona. Kerry se identifica como parte de la minoría católica y trata de captar la simpatía de las dos minorías más importantes: los afroamericanos y los hispanos. Bush tiende a ser hostil al aborto y a las uniones de parejas de un mismo sexo. Kerry no apoya los matrimonios gays, pero incide en darles ciertos derechos a convivientes homosexuales.
Pese a que EU tiene 40 millones de hispanos, el tema latinoamericano no ha merecido mayor cobertura en los debates presidenciales. Los republicanos tienden a permitir una mayor liberalización económica y podrían posibilitar un mayor flujo de importaciones provenientes del Sur. Kerry probablemente adopte una línea no tan intervencionista como la desplegada por los diplomáticos "bushistas" en Bolivia y Venezuela donde mostraron enemistades frente a Evo Morales o al presidente Chávez. Con Kerry es difícil que cambie mucho la política de EU frente a Cuba, aunque él pueda adoptar una actitud menos belicosa ante Fidel.
¿Cuál es el más conveniente? Para muchos partidarios del libre mercado, la permanencia de Bush es mejor garantía, pues Kerry está sujeto a mayores presiones proteccionistas. Pero, para el grueso de los políticos latinoamericanos, Bush representa un peligro mayor, pues su hegemonismo y dureza externa acrecientan la unipolaridad y generan mayor inestabilidad planetaria.
Esta campaña electoral apunta a ser una de las más reñidas de EU y la más cara del mundo.
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