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La administración "na" pa" nadie"


Los expertos del mundo en ciencias empresariales deben darse una vueltita obligatoria por este país. ¿Asunto? ¿Tema? Un nuevo estilo de gerencia, que ni siquiera es conocido en las naciones desarrolladas, se aplica actualmente en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá. Este innovador estilo ya ha sido bautizado como administración "na" pa" nadie".
Desde hace casi un decenio varios profesores intentamos que en esta unidad académica de la casa de Méndez Pereira -que prepara a los futuros periodistas, relacionistas públicos y publicistas- se respete lo que indican la ley y el estatuto universitarios: los directores de escuelas y jefes de departamentos deben estar en manos de docentes regulares, es decir, aquellos que han ganado cátedras luego de participar en concursos académicos que son rigurosos y extenuantes. El 6 de junio remití al rector Julio Vallarino Rangel una carta en la que recuento cómo la Facultad de Comunicación Social ha transformado los reglamentos universitarios en simples rollos de papel higiénico, sobre todo porque nos encontramos en pleno proceso electoral ante la escogencia de los futuros decano y vicedecano o vicedecana que regirán esta facultad en el periodo 2001-2004. La escogencia de las nuevas autoridades debe concluir el próximo 27 de junio.
Como el rector Vallarino no ha respondido mi nota, no me queda otro remedio que exponer ante la opinión pública el contenido de tal misiva, que se explica por sí sola: Semanas atrás -específicamente el pasado 8 de marzo- suscribí, junto a un grupo de catedráticos de la Escuela de Relaciones Públicas, una misiva en la que, entre otros muchos aspectos, señalábamos el desastre administrativo que impera en la Facultad de Comunicación Social. Todo indica que no hay resultados positivos en cuanto a nuestras peticiones.
Ahora que nos encontramos en pleno período preelectoral de la citada unidad académica, me atrevo a indicarle que la situación administrativa ha empeorado, a tal punto que ésta se ha tornado prácticamente ridícula e insostenible. Con solo cuatro escuelas, apenas tres departamentos y 14 profesores regulares, aparentemente las autoridades piensan que un puñado de docentes son los únicos ungidos para ocupar puestos administrativos. He aquí la sustentación de nuestro argumento:
El Prof. Harry Iglesias, además de ser el decano, está encargado de la dirección del Departamento de Estructura de la Comunicación. El Prof. Miliciades A. Ortiz, vicedecano, ejerce de manera simultánea la dirección de la Escuela de Periodismo. El Prof. Agustín del Rosario no se conforma con dirigir el Centro de Investigación, sino que también maneja el Departamento de Fundamentos de la Comunicación. El Prof. Leopoldo Bermúdez, quien ni siquiera es regular, tiene la bendición divina para dirigir, al mismo tiempo, dos escuelas en clara contravención de la ley: la de Producción de Radio y Televisión y la de Relaciones Públicas. Marta Rodríguez, tampoco profesora regular, es la encargada de la Escuela de Publicidad. Al Prof. Pablo Botello lo han convertido en un verdadero "utility", si nos atenemos a la terminología del béisbol: lo pasan de un departamento a una escuela y luego a otro departamento en cuestión de semanas, sin que medien las respectivas ratificaciones que deben surgir de la Junta de Facultad. Hasta hace unos días -si es que no hay sorpresas adicionales- Botello dirigía el Departamento de Promoción, Medios y Tecnología.
Señor Rector: ¿puede usted ordenar la casa? Aparte de violar la ley de manera descarada, las actuales autoridades de la Facultad de Comunicación Social no ocultan el egoísmo y la intolerancia que los corroe. Pero cuentan con un punto a su favor: han creado un nuevo estilo de administración -todo para mí, nada para nadie- que será motivo de sesudos análisis en la comunidad gerencial de nuestro planeta.

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