La buena imagen del periodismo
Nuestro cumpleaños siempre coincide con la celebración del "Día del Periodista", y ello nos llena de orgullo, ya que son los comunicadores sociales soportes de la democracia, de la libertad y de la justicia social cuando, lejos de los intereses partidistas y de las ambiciones personales, se entregan sin condiciones a trabajar por el progreso y el desarrollo de la nación a través de un periodismo responsable, inspirado en los verdaderos intereses de la comunidad nacional.
Admiramos a aquellos periodistas que hacen de su oficio un apostolado y lo ponen al servicio de los pueblos, que colocan muy en alto la imagen de tan noble y sacrificada tarea y que hacen gala de su formación moral, intelectual y cultural que les permite que este juego de ideas y de opiniones se oriente hacia el engrandecimiento y bienestar del país.
La fecha dedicada a honrar a los periodistas panameños es un momento de grandes reflexiones, que nos permite evaluar el aporte valioso que hombres y mujeres de la pluma están ofreciendo a un país urgido de esta contribución desinteresada y patriótica.
La misión de un buen periodismo es la de mantener, permanentemente, una lucha en beneficio de la verdad, de la democracia, de la libertad y de la justicia social; estimular toda acción positiva de hombres y mujeres bien intencionados con el futuro de Panamá, alentar a las organizaciones cívicas, políticas y religiosas que se mantienen dispuestas a aportar esfuerzos y recursos a fin de mejorar las condiciones de vida de los panameños más humildes; a funcionarios del gobierno con conciencia y responsabilidad e interesados en dar una imagen de honestidad y trabajo a las instituciones que representan y combatir, sin tregua, toda gestión de gobierno que intente perjudicar los intereses de las grandes mayorías nacionales. Consideramos que, de esta manera, el buen periodismo contribuye al mejoramiento socioeconómico y político del país y lleva la verdad al pueblo.
El periodismo panameño tiene un gran reto frente a una nación en donde los valores éticos y morales sufren una verdadera quiebra y es necesario fortalecerlos para salvar al país de esta profunda crisis; ambiciones partidistas, la deshonestidad, los egoísmos, el juega vivo, la falta de una justicia que robustezca la democracia, la libertad y la dignidad del ser humano.
El periodismo nacional está en condiciones de hacer una gran labor para mejorar la realidad socioeconómica y política que vive la República en los actuales momentos y estamos seguros de que es la meta de los hombres y mujeres que sirven, con sinceridad, esta profesión de tanta importancia en la vida de la nación y nos complace que ese esfuerzo se oriente en beneficio de la verdad, de la democracia, la libertad de expresión y el respeto a la dignidad del ser humano.
Felicitamos, muy sinceramente, a todos los buenos periodistas panameños y los exhortamos a mantener una lucha permanente por lograr una legislación que eche por tierra los "decretos mordaza"; que dignifique tan sacrificada profesión y permita que la libertad de expresión en Panamá sea una verdadera realidad, a fin de que la prensa ocupe el lugar que le corresponde como orientadora que es de la opinión de todos los panameños.
Admiramos a aquellos periodistas que hacen de su oficio un apostolado y lo ponen al servicio de los pueblos, que colocan muy en alto la imagen de tan noble y sacrificada tarea y que hacen gala de su formación moral, intelectual y cultural que les permite que este juego de ideas y de opiniones se oriente hacia el engrandecimiento y bienestar del país.
La fecha dedicada a honrar a los periodistas panameños es un momento de grandes reflexiones, que nos permite evaluar el aporte valioso que hombres y mujeres de la pluma están ofreciendo a un país urgido de esta contribución desinteresada y patriótica.
La misión de un buen periodismo es la de mantener, permanentemente, una lucha en beneficio de la verdad, de la democracia, de la libertad y de la justicia social; estimular toda acción positiva de hombres y mujeres bien intencionados con el futuro de Panamá, alentar a las organizaciones cívicas, políticas y religiosas que se mantienen dispuestas a aportar esfuerzos y recursos a fin de mejorar las condiciones de vida de los panameños más humildes; a funcionarios del gobierno con conciencia y responsabilidad e interesados en dar una imagen de honestidad y trabajo a las instituciones que representan y combatir, sin tregua, toda gestión de gobierno que intente perjudicar los intereses de las grandes mayorías nacionales. Consideramos que, de esta manera, el buen periodismo contribuye al mejoramiento socioeconómico y político del país y lleva la verdad al pueblo.
El periodismo panameño tiene un gran reto frente a una nación en donde los valores éticos y morales sufren una verdadera quiebra y es necesario fortalecerlos para salvar al país de esta profunda crisis; ambiciones partidistas, la deshonestidad, los egoísmos, el juega vivo, la falta de una justicia que robustezca la democracia, la libertad y la dignidad del ser humano.
El periodismo nacional está en condiciones de hacer una gran labor para mejorar la realidad socioeconómica y política que vive la República en los actuales momentos y estamos seguros de que es la meta de los hombres y mujeres que sirven, con sinceridad, esta profesión de tanta importancia en la vida de la nación y nos complace que ese esfuerzo se oriente en beneficio de la verdad, de la democracia, la libertad de expresión y el respeto a la dignidad del ser humano.
Felicitamos, muy sinceramente, a todos los buenos periodistas panameños y los exhortamos a mantener una lucha permanente por lograr una legislación que eche por tierra los "decretos mordaza"; que dignifique tan sacrificada profesión y permita que la libertad de expresión en Panamá sea una verdadera realidad, a fin de que la prensa ocupe el lugar que le corresponde como orientadora que es de la opinión de todos los panameños.