La burundanga
La "revolución" octubrina se dio dizque para acabar con el sistema oligárquico corrupto que imperó desde nuestra independencia. Sin embargo, el "proceso" se convirtió en burundanga: Boris le dio a Omar, Omar le dio a Flores, Flores le dio a Paredes, Paredes le dio a Noriega... Y el proceso nos dio la invasión. Todo esto permitió el transcurso de más de 21 años durante los cuales la corrupción se elevó a niveles antes no vistos. Le tocó el turno, entonces, a la oposición del proceso, con los arnulfistas a la cabeza.
Luego la historia se repitió en espiral. Subieron al poder los seguidores de la narcodictadura. Hete aquí que el régimen PRD se entregó a las clases dominantes pre-revolución y... a las IFI"s. Por lo que se hicieron grandes obras visibles de concreto y se aumentó la deuda pública, mientras la corrupción siguió ahí. De todos es conocido que las recetas de las IFI no necesariamente mejoraron la economía de los que menos tienen, quienes hoy sufren sus efectos. Después el "líder" PRD botó más de $12 millones en un vano intento por reelegirse. Este período parió nuevos "oligarcas" o más bien, pudientes, algunos de los cuales entraron y se quedaron en la Zona del Canal.
De nuevo los arnulfistas subieron al poder prometiendo que no cometerían los errores del régimen anterior, cosa que no ha sido del todo así. El impulso más contundente contra la consabida corrupción lo dieron las osamentas descubiertas en el antiguo narcocuartel de Los Pumas, el "push" que dio la presidenta Moscoso, y la creación de la Comisión de la Verdad. El país se encuentra en espera de que la investigación de las osamentas, y subsiguientes excavaciones, nos permitan saber la verdad del período más tenebroso de nuestra historia. Hasta el New York Times ha tomado nota de que igual que en Chile, Guatemala y El Salvador, el coloso del norte puede prestar una asistencia invaluable para que comprendamos las correspondientes dictaduras desclasificando la información pertinente. Ello también podría revelar con mayor especificidad el papel que jugó el coloso respaldando los abusos, torturas y crímenes implicados.
A pesar de tan lúgubre historia, me parece que no hemos avanzado en lo político. La lucha continúa. Se perfila un bipartidismo de PRD y arnulfistas. Otros grupos no parecen contar. El sistema imperante poco se diferencia a aquél pre-1968. Los partidos dominantes, con cara de concha, se niegan a divulgar, transparentemente, las contribuciones metálicas que reciben, a eliminar las tortuosas partidas circuitales, a no incrementar las curules legislativas. En fin, respaldan fórmulas que constituyen la continuación de regímenes que poco parece importarles el futuro de Panamá y sus gentes.
Ciertos detalles que parecen pequeños siguen imperando: avión, helicóptero, regalos, cuentas "discrecionales", nepotismo, clientelismo, viajes, altos salarios del funcionariado. Lo peor es que el pueblo no recibe una explicación respetuosa del porqué persisten estas lacras. Hace poco la Presidenta viajó en su helicóptero. Pero llama la atención que otro grupo la acompañó en otro helicóptero prestado (?). Nadie explica claramente nada y sólo queda la impresión de que la ciudadanía cuenta para nada.
En esta situación perdemos el tiempo hablando de una visa que el coloso retiró. Casos como éste deberían enterrarse en el antiguo narcocuartel de Los Pumas, porque dudo que se hagan más revelaciones. Está de más recordar que el país afronta problemas mucho más serios e importantes. Pienso que las aspiraciones presidenciales están saliendo prematuramente a flote. Y la burundanga, ¡ahí!
Luego la historia se repitió en espiral. Subieron al poder los seguidores de la narcodictadura. Hete aquí que el régimen PRD se entregó a las clases dominantes pre-revolución y... a las IFI"s. Por lo que se hicieron grandes obras visibles de concreto y se aumentó la deuda pública, mientras la corrupción siguió ahí. De todos es conocido que las recetas de las IFI no necesariamente mejoraron la economía de los que menos tienen, quienes hoy sufren sus efectos. Después el "líder" PRD botó más de $12 millones en un vano intento por reelegirse. Este período parió nuevos "oligarcas" o más bien, pudientes, algunos de los cuales entraron y se quedaron en la Zona del Canal.
De nuevo los arnulfistas subieron al poder prometiendo que no cometerían los errores del régimen anterior, cosa que no ha sido del todo así. El impulso más contundente contra la consabida corrupción lo dieron las osamentas descubiertas en el antiguo narcocuartel de Los Pumas, el "push" que dio la presidenta Moscoso, y la creación de la Comisión de la Verdad. El país se encuentra en espera de que la investigación de las osamentas, y subsiguientes excavaciones, nos permitan saber la verdad del período más tenebroso de nuestra historia. Hasta el New York Times ha tomado nota de que igual que en Chile, Guatemala y El Salvador, el coloso del norte puede prestar una asistencia invaluable para que comprendamos las correspondientes dictaduras desclasificando la información pertinente. Ello también podría revelar con mayor especificidad el papel que jugó el coloso respaldando los abusos, torturas y crímenes implicados.
A pesar de tan lúgubre historia, me parece que no hemos avanzado en lo político. La lucha continúa. Se perfila un bipartidismo de PRD y arnulfistas. Otros grupos no parecen contar. El sistema imperante poco se diferencia a aquél pre-1968. Los partidos dominantes, con cara de concha, se niegan a divulgar, transparentemente, las contribuciones metálicas que reciben, a eliminar las tortuosas partidas circuitales, a no incrementar las curules legislativas. En fin, respaldan fórmulas que constituyen la continuación de regímenes que poco parece importarles el futuro de Panamá y sus gentes.
Ciertos detalles que parecen pequeños siguen imperando: avión, helicóptero, regalos, cuentas "discrecionales", nepotismo, clientelismo, viajes, altos salarios del funcionariado. Lo peor es que el pueblo no recibe una explicación respetuosa del porqué persisten estas lacras. Hace poco la Presidenta viajó en su helicóptero. Pero llama la atención que otro grupo la acompañó en otro helicóptero prestado (?). Nadie explica claramente nada y sólo queda la impresión de que la ciudadanía cuenta para nada.
En esta situación perdemos el tiempo hablando de una visa que el coloso retiró. Casos como éste deberían enterrarse en el antiguo narcocuartel de Los Pumas, porque dudo que se hagan más revelaciones. Está de más recordar que el país afronta problemas mucho más serios e importantes. Pienso que las aspiraciones presidenciales están saliendo prematuramente a flote. Y la burundanga, ¡ahí!